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Relaciones Suiza-China El renminbi abre grandes expectativas en Suiza

La moneda china pronto podrá comerciarse en Suiza.

La moneda china pronto podrá comerciarse en Suiza.

(Keystone)

Todas las miradas están puestas en el futuro centro de operaciones de renminbis y el establecimiento del China Construction Bank (CCB) en la ciudad de Zúrich. Se trata del primer banco chino que opera en Suiza. Sus prioridades serán la banca comercial y las transacciones en renminbis, y ya conforma su equipo de directivos.

David Gong, el recién estrenado director del China Constuction Bank (CCB), declara a swissinfo.ch que los preparativos “van por buen camino” para que su establecimiento en Zúrich entre en operaciones “en las próximas semanas”.

En octubre, el CCB recibió una licencia de la autoridad supervisora del sistema financiero suizo FINMA para emprender actividades en territorio helvético. La llegada del banco chino es una pieza angular para convertir a Suiza en un centro internacional de operaciones en la divisa china.

Tobias Lux, portavoz de FINMA, explicó que el CCB ha recibido la autorización para operar como sucursal bancaria, “pero aún realiza una serie de trámites, como inscribir su marca en el registro comercial de Suiza”.

La plataforma informativa digital Finnews.ch reveló que “el banco chino cuenta con una sucursal en el número 33 de la Beethovenstrasse de Zúrich. Contrató inicialmente a 17 personas y se espera que la plantilla sume 25 empleados dentro de unas semanas, y 50 en 2016.

Holger Demuth asumió en septiembre el cargo de director de Operaciones del CCB. Anteriormente se desempeñaba como directivo en el banco Clariden Leu.

Durante una reciente conferencia dictada en el Instituto de Estudios Internacionales Superiores de Ginebra, Gong declaró: “Trabajamos intensamente para que Suiza se convierta en un centro de transacciones en renminbis, lo que nos permitirá atender a clientes chinos y helvéticos”.

Y el objetivo, añadió, es ofrecer servicios de banca comercial tradicional, como depósitos, préstamos sindicados o financiación a corporativos.

Red global

Las autoridades chinas pusieron en marcha una estrategia internacional hace cinco años. Su objetivo es promover la utilización de renminbis a escala internacional y para ello han creado una red global de bancos fuera de su territorio dedicados a fomentar el intercambio en esta moneda.

El CCB dispone de sucursales en 24 países, en ciudades como Londres, Tokio, Nueva York, París, Ámsterdam, Barcelona y Milán, entre otras.

Los servicios que proporcionan actualmente a las principales empresas chinas y locales son muy similares a los que prevén ofrecer en Zúrich.

“Todos nuestros esfuerzos están encaminados a fortalecer a largo plazo la globalización del renminbi y a desarrollar un mercado internacional de nuestra moneda cuya sede estará en Suiza. También nos interesa un mayor desarrollo de las relaciones China-Suiza, particularmente en materia comercial”, expresó Gong.

Swift, el grupo internacional proveedor de servicios de pago, confirma que en agosto de 2015, el renminbi representaba el 2,79% de los pagos realizados a escala global. Con ello, se ha convertido en la cuarta moneda más utilizada en el mundo, desplazando al yen japonés, y solo superada por el dólar, el euro y la libra esterlina.

Aunque el banco central chino devaluó sorpresivamente el renminbi en agosto pasado como parte de una estrategia general para frenar la entrada masiva de capitales y el crecimiento de la economía china en 2015 será el menos halagüeño en 25 años, la expansión en el uso del renminbi avanza.

Potencial

Para la embajadora china en Suiza, Xu Jinghu, la llegada del CCB y la cooperación financiera entre ambos países abrirán un gran potencial para ambos países.

“Con el renminbi, las empresas podrán reducir los riesgos cambiarios que suponen algunos negocios y disminuir sus costos de inversión”, añadió Jinghu durante una conferencia de prensa celebrada en Ginebra, donde anunció que hay más bancos chinos interesados en establecerse en Suiza.

“Las perspectivas financieras entre Suiza y China son abiertamente prometedoras”, insistió.

Un ejemplo, dijo, es la reaseguradora Swiss Re, que en junio pasado se convirtió en la primera empresa helvética en recibir la llamada licencia de Inversor Institucional Extranjero Cualificado en Renminbis (RQFII) que otorga China, lo que le permitirá utilizar renminbis resguardados en el extranjero (en las bóvedas del HSBC) para adquirir acciones y bonos en la China continental.

Guy Barras, jefe de Financiación para el Comercio de Credit Suisse, está convencido de que tener un banco chino en Suiza tenderá nuevos puentes para la financiación de las materias primas.

Una visión que comparte Wang Min, gerente de Comercio Mundial del Banco de China, quien durante una reciente conferencia en Ginebra afirmó: “Las materias primas constituyen una cuarta parte de las importaciones que realiza China y estas suman 500 000 millones de dólares. Sin embargo, los intercambios comerciales entre Suiza y China asciendan apenas a 15 000 millones de dólares”.

Para Min, existe un gran potencial en el negocio de los productos básicos y el Banco de China, dijo, tiene un gran interés en trabajar desde Ginebra, donde están establecidas las principales compañías de este sector.

Fin de los controles

Blaise Godet, presidente de la Cámara de Comercio Suiza-China y exembajador de Suiza en China, también saluda la llegada del CCB, ya que contribuirá a la internacionalización del renminbi y “fortalecerá el sector financiero suizo en negocios como la gestión de patrimonios y las finanzas corporativas”.

“Actualmente, el 88% de las transacciones globales se realizan en dólares, por lo que conceder un mayor peso el renminbi en los intercambios comerciales cambiará las reglas del juego”, augura.

Sin embargo, para que el renminbi sea aceptado como una moneda intercambiada libremente a nivel global y para que el Fondo Monetario Internacional (FMI) la acepte como una de las divisas de sus reservas, es indispensable que China ponga fin a su política de control de capitales (frenando la salida de renminbis del país).

El año pasado, el Banco Nacional Suizo (BNS) firmó un acuerdoEnlace externo con su homólogo chino para permitir canjes de divisas entre los dos países. Pero este acuerdo entre los dos bancos centrales solo permite los llamados ’swaps de divisas’ por 50 000 millones de renminbis (7 570 millones de francos suizos).

De ahí que la eliminación de los controles de capital sea fundamental para que los inversores aprovechen plenamente las oportunidades implícitas en las operaciones con renminbis.

Pero hasta ahora el Gobierno chino solo ha dado señales de pequeños cambios.

Franco Morra, presidente de la Asociación de Bancos Extranjeros en Suiza, estima que no habrá cambios sustanciales antes de 2017, pero considera que una vez que estos inicien “las cosas podrían ir muy rápido.

La ministra helvética de Finanzas, Eveline Widmer-Schlumpf, abordó el tema de los límites impuestos a las subsidiarias de los bancos suizos establecidos en China durante una visita a este país en febrero pasado.

Hasta ahora, los bancos extranjeros instalados en la China continental solo tienen permitido realizar una lista restringida de actividades financieras. La ministra informó después de que no hay ninguna solución concreta a la vista.

“China sigue siendo un mercado muy protegido, cerrado y opaco”, dice Blaise Godet. “Por eso exhortamos a las autoridades suizas a seguir adelante con las conversaciones y acciones para coadyuvar a la liberalización del mercado chino, tanto en el ámbito de las finanzas, como de la banca o los seguros”.

Comercio China-Suiza

El Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Suiza y China se firmó en 2013 y entró en vigor el 1 de julio del 2014.

Según el Ministerio suizo de Economía, es el acuerdo comercial más importante para la industria exportadora después del que selló con la Unión Europea (UE) en 1972.

China es el tercer socio comercial de Suiza, después de la UE y de Estados Unidos.

Entre el 1 de julio de 2014 y mayo de 2015, las exportaciones helvéticas a China aumentaron un 3% (frente al 0,4% en promedio de las ventas al resto del mundo). Y las importaciones chinas a Suiza repuntaron un 4,2% en el mismo lapso, según cifras de la Secretaría de Estado de Economía.

Fin del recuadro


Traducción del inglés: Andrea Ornelas, swissinfo.ch

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