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El enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, antes del anuncio final de las negociaciones de paz en Astaná el 24 de enero de 2017

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Rusia, Turquía e Irán hallaron este martes un acuerdo para consolidar el alto el fuego en Siria, pero hubo pocos progresos hacia una solución política al conflicto tras las negociaciones en Astaná entre rebeldes y emisarios de Bashar al Asad.

Los tres países patrocinadores de los diálogos de paz en Astaná van a "establecer un mecanismo para vigilar y garantizar la completa aplicación del alto el fuego y para evitar cualquier provocación", en Siria, según la declaración final adoptada tras dos días de reuniones en la capital de Kazajistán.

El mecanismo responde a los deseos del enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, y está apoyado por los rebeldes, que esperan "una congelación de las operaciones militares".

Desde la instauración de la tregua el 30 de diciembre, los enfrentamientos han disminuido, pero no han cesado.

Los tres países afirmaron estar a favor de la participación de los rebeldes sirios en los próximos diálogos de paz, que deberían tener lugar en Ginebra el 8 de febrero, auspiciados por la ONU.

"No existe ninguna solución militar para el conflicto, que solo puede solucionarse con un proceso político", indica el documento.

Los rusos anunciaron por su parte que le habían entregado a la delegación rebelde un borrador de constitución para Siria, para que la estudien.

Una fuente de esa delegación de la oposición armada explicó a la AFP que el proyecto fue rechazado de plano.

Los rebeldes acusan a Siria e Irán por la falta de progresos en las negociaciones de fondo.

"Hasta ahora, no ha habido ningún progeso tangible en las negociaciones, a causa de la intransigencia de Irán y el régimen" sirio, dijo a la AFP Mohamad Alluche, responsable de la delegación rebelde.

En cambio, se congratuló de haber podido expresar "directamente" a los rusos, durante estas negociaciones, el punto de vista de los rebeldes armados sobre la solución al conflicto sirio.

"Hemos confirmado la voluntad de los rebeldes de poner fin a la efusión de sangre en Siria y sus esfuerzos con el fin de encontrar una solución", precisó.

- Se consolidó el alto el fuego -

Aunque no hay solución militar a esta guerra iniciada en 2011, en la que han muerto más de 310.000 personas, una solución política parece difícil de hallar.

Así, esta declaración final no ha sido firmada por las dos delegaciones sirias, rebeldes y régimen, que rechazaron negociar cara a cara, sino que fue presentada por los 'patrocinadores' de la reunión.

"La reunión de Astaná logró el objetivo de consolidar el alto el fuego por un período dado, abriendo la vía hacia un diálogo entre sirios", se congratuló no obstante el principal negociador del régimen, Bashar Jaafari.

"Había solamente un objetivo en Astaná: consolidar el alto el fuego y el régimen", añadió.

Al mismo tiempo, el negociador del régimen advirtió de que en la zona clave de Wadi Barada, de donde brota el agua que alimenta a la capital, Damasco, las operaciones militares continuarán "mientras los terroristas continúen privando de agua" a los siete millones de habitantes.

Las negociaciones en Astana se desarrollaron en forma indirecta. Las dos partes se hallaban en habitaciones separadas y trabajaban con la ayuda de un mediador, pese a que compartieron mesa el lunes en la ceremonia de apertura.

Estas conversaciones se llevaron a cabo en un nuevo contexto en Siria, tras la decisiva intervención militar rusa en apoyo del régimen y la progresiva pérdida de influencia de Washington.

Paralelamente, la ONU pidió este martes a los donantes que entreguen 4.600 millones de dólares suplementarios para socorrer a los millones de refugiados sirios en los países vecinos.

AFP