Dos sirios, exmiembros de los servicios secretos del presidente Bashar Al Asad, fueron acusados en Alemania de crímenes contra la humanidad, anunció este martes la Fiscalía federal, en el que será el primer juicio en el mundo por este tipo de delitos perpetrados en Siria.

Ambos, presentados en los medios como Anwar Raslan y Eyad al Gharib, habían sido detenidos en febrero, según la oficina de la Fiscalía federal, sita en la ciudad de Karslruhe (suroeste).

La decisión de la fiscalía alemana, anunciada este martes, es una "señal importante, sobre todo para las víctimas de los métodos de tortura de (el régimen de) Al Asad", señaló Wolfgang Kaleck, secretario general de la oenegé alemana ECCHR, que apoyó las denuncias de los refugiados sirios en Alemania contra los dirigentes de su país.

El muy probable juicio "nos brinda a los sobrevivientes la esperanza de que se haga justicia" por los crímenes sangrientos cometidos desde hace ocho años y medio en Siria, consideró un sirio, citado anónimamente por el ECCHR, quien estuvo detenido en la prisión de Al Jatib, donde los dos sospechosos, en particular Raslan, se ensañaban con los presos, perpetrando todo tipo de torturas.

Se prevé que el proceso comience a principios de 2020 en Coblenza (oeste), según la oenegé.

El mismo día en que se produjeron estos dos arrestos, un tercer sospechoso, también sirio, fue detenido en Francia, indicó la fuente de justicia.

- Torturas brutales y sistemáticas -

Anwar Raslan dirigía la prisión de Al Jatib en la que, según la Fiscalía, "al menos 4.000 personas" sufrieron torturas desde finales de abril de 2011 hasta principios de septiembre de 2012. "Al menos 58 personas murieron" a causa de los apremios físicos, añadió la fuente.

Allí, muchos detenidos, que habían participado en la "Primavera árabe" a partir de marzo de 2011, sufrieron "golpes de puño, con porras, látigos y electrochoques", según la Fiscalía

Algunos eran colgados por las muñecas "de manera que sólo tocaban el suelo con la punta de los pies (...) y seguían siendo golpeados en esa posición", prosiguió, haciendo también referencia a "la privación de sueño durante varios días (...) y al menos un caso de violación y sevicias sexuales graves".

Raslan "aprobaba y supervisaba la aplicación de estas torturas brutales y sistemáticas", de acuerdo a la justicia. Exfuncionario de los servicios secretos de Asad, habría desertado de Siria en 2012 y se instaló en Alemania como refugiado en 2014.

El otro sospechoso, Eyad al Gharib, está acusado de haber participado en el otoño (boreal) de 2011 en la detención y tortura de "al menos de 30 personas" durante una manifestación en Duma, feudo rebelde cercano a Damasco.

Abandonó Siria en febrero de 2013 y llegó a Alemania en abril de 2018.

El sospechoso detenido en Francia en febrero pasado fue enjuiciado y encarcelado poco después por "complicidad en crímenes de lesa humanidad".

Estas tres detenciones se realizaron en el marco de una investigación franco-alemana conocida como caso "César", un exfotógrafo de la policía militar siria sacado del país bajo este seudónimo.

En 2014, entregó miles de fotografías terribles, de cuerpos torturados y suplicios perpetrados en las cárceles del régimen sirio entre 2011 y 2013.

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