La Unión Europea (UE) y Naciones Unidas llamaron este martes a aumentar la ayuda a los países de América Latina que afrontan la llegada de cientos de miles de venezolanos, al término de una conferencia en la que se comprometieron unos 130 millones de dólares.

"Si no movilizamos recursos hoy (...) podemos enfrentar consecuencias aún más costosas, desde el punto de vista humanitario como económico dentro de uno, dos o cinco años", advirtió en rueda de prensa la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini.

El objetivo de la conferencia era llamar la atención sobre la situación en los países de la región que albergan a cientos de miles de migrantes y refugiados venezolanos y sobre la necesidad de poner esta crisis en el primer plano de la agenda diplomática.

Y, aunque no se buscaba recaudar fondos, las decenas de países y organizaciones participantes comprometieron este martes "120 millones de euros" adicionales (133 millones de dólares), anunció Mogherini, llamando a actuar ya para evitar una "desestabilización" de la región.

"Como europeos lo sabemos muy bien. Si hubiéramos invertido un poco para apoyar la crisis de los refugiados sirios u otras crisis de migrantes al principio del proceso, no sólo habríamos salvado vidas, sino que habríamos ahorrado dinero", agregó.

Una visión compartida por el Alto Comisionado de la ONU para los refugiados, Filippo Grandi, para quien, en el caso de Siria, se desarrollaron justamente instrumentos por parte para apoyar a los países de acogida de manera "sostenible", que podrían utilizarse para los venezolanos.

La duración de la crisis, ante el bloqueo de una salida política en Venezuela, y el eventual impacto en los países de acogida, que deben gestionar la atención sanitaria, educativa y social de los migrantes, son los principales temores de la comunidad internacional.

La ayuda internacional "se vuelve ahora más que nunca indispensable por las perspectivas del éxodo venezolano de su país en los meses y años que se avecinan", urgió el canciller de Ecuador, José Valencia, que reconoció las dificultades económicas de su país.

- "La crisis tiene un nombre" -

Unos 4,5 millones de venezolanos huyeron de la crisis política y económica que vive su país, en un 80% de los casos rumbo a países de la región, una cifra que, según el enviado especial de la ONU Eduardo Stein, podría alcanzar los 6,5 millones en 2020.

Stein estimó además en 1.350 millones de dólares el monto necesario en 2020 para atender a 4,3 millones de venezolanos establecidos en 17 países, cifra que multiplica por dos un llamado anterior de diciembre de 2018, del que logró recaudarse por el momento la mitad.

"La crisis humanitaria tiene nombre y apellidos: Nicolás Maduro", responsable del "grupo de desplazados más grande del mundo", sentenció este martes el canciller de Perú, Gustavo Meza-Cuadrada, al inicio del segundo día de conferencia en Bruselas.

Aunque ni el gobierno de Nicolás Maduro ni la oposición liderada por Juan Guaidó fueron invitados, la estancada crisis política en el país desde las elecciones presidenciales de 2018, cuyo resultado no reconoce parte de la comunidad internacional, sobrevoló el evento.

La "grave crisis humanitaria" tiene "una causa política", es por "un bloqueo político", apuntó el canciller portugués, Augusto Santos Silva, llamando a una salida "política, pacífica, democrática", cuando las conversaciones auspiciadas por Oslo están en punto muerto.

Los participantes acordaron lanzar en los próximos meses un Grupo de Amigos al Proceso de Quito, mecanismo de coordinación de los países latinoamericanos sobre la crisis migratoria, y estudiar la convocatoria de una conferencia de donantes más adelante.

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