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Una sucursal del banco alemán Deutsche Bank en Berlín renueva su cartel el 15 de noviembre de 2016

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El banco alemán Deutsche Bank anunció este jueves nuevas pérdidas en 2016, consecuencia de las multas, la caída de los ingresos y la reestructuración, pero pidió "paciencia" y aseguró que está preparando el futuro.

"El año 2016 no ha sido un mal año (...) Hemos hecho importantes progresos", dijo a pesar de todo el presidente del grupo, el británico John Cryan en una rueda de prensa en Fráncfort.

"2016 fue un año de pequeños pasos. Pero esos pequeños pasos fueron muy numerosos, aunque la mayoría no aparecen en los resultados", añadió Cryan, artífice desde su llegada al banco a mediados de 2015 de un gran proyecto de reestructuración.

En 2016 el banco registró pérdidas netas de 1.400 millones de euros, un resultado un poco menos catastrófico que el de 2015 (7.000 millones de pérdidas) pero peor que el que auguraban los analistas.

Tras el anuncio, las acciones de Deutsche Bank caían más de un 5% a media jornada en la Bolsa de Fráncfort.

Igual que en 2015, el grupo tuvo que pagar en 2016 varias multas que lastraron sus resultados. Además, al igual que sus competidores, se vio por las bajas tasas de interés y por el endurecimiento de la reglamentación bancaria.

En paralelo Deutsche Bank sigue adelante con un vasto plan de reestructuración que prevé la supresión de 9.000 puestos de trabajo hasta 2020 así como el abandono de algunas actividades consideradas de riesgo o poco rentables.

"Naturalmente no estamos satisfechos con los resultados" de 2016, dijo el director financiero Marcus Schenck, pero afirmó que "tenemos que sembrar hoy si queremos tener una buena cosecha, y eso pide paciencia".

En cuanto a la reestructuración, Deutsche Bank se deshizo en 2016 como estaba previsto de sus activos de riesgo (que en 2012 todavía representaban 128.000 millones de euros), cerró varias filiales en Alemania y reforzó su base financiera para acallar las inquietudes de inversores y analistas.

Además puso punto final a uno de los litigios que más amenazaban al banco, aceptando pagar hasta 7.000 millones de dólares en Estados Unidos en un caso relacionado con la crisis de las 'subprimes'.

También pagó 600 millones de multa en el marco de una investigación de las autoridades estadounidenses y británicas sobre el blanqueo de dinero procedente de Rusia.

Estos casos "no sólo nos costaron dinero sino que también han dañado nuestra reputación", lamentó Cryan. En este sentido la entidad anunció a mediados de enero el recorte de las primas de una parte de sus directivos y altos cargos.

A pesar de las dificultades, según el presidente del grupo John Cryan "la mayoría de clientes mantienen su confianza en Deutsche Bank" y augura que volverá a ser rentable en 2017 gracias al aumento de los ingresos y a un contexto económico más favorable.

Para evitar nuevos escándalos el banco acaba de contratar a 350 nuevos colaboradores en el sector del control y la lucha contra el crimen y tiene previsto contratar a otros 500 este año.

Sin embargo Deutsche Bank sigue implicado en al menos 8.000 casos legales en todo el mundo.

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AFP