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EEl líder del movimiento islamista palestino Hamas, Jaled Meschal (I), habla desde Doha, donde está exiliado, el 1 de mayo de 2017

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El nuevo documento político de Hamas, en el que intenta rebajar el tono belicoso frente a Israel y presentarse como un interlocutor aceptable, fue recibido con escepticismo por parte de expertos y adversarios del movimiento islamista palestino.

Para Israel, este texto no cambia nada y Hamas intenta "engañar a todo el mundo", reaccionó el gobierno de Benjamin Netanyahu.

Diplomáticos occidentales, por su lado, han tomado nota de estas enmiendas aportadas por Hamas, aunque se cuestionan su aplicación efectiva.

De momento, esta nueva declaración "no es más que un pedazo de papel, esperemos a ver si las políticas cambian realmente", declaró un diplomático que requirió el anonimato.

Hamas modificó el lunes por primera vez en su historia su programa político, redactado en 1988 -un año después de su fundación-, al aceptar un Estado palestino limitado a las fronteras de 1967 e insistir en el carácter político y no religioso de su conflicto con Israel.

Sin embargo, el movimiento islamista sigue rehusando aceptar las exigencias primordiales de un reconocimiento de Israel o de renunciar a la lucha armada, destaca otro diplomático.

Oficialmente, el nuevo documento no reemplaza la Carta Fundacional de Hamas de hace casi 30 años. Pero muchos analistas consideran que el documento intenta hacer olvidar el texto histórico, que abogaba por la destrucción de Israel.

La Carta de 1988, calificada por muchos de antisemita y que preconizaba la yihad (guerra santa), contribuyó a convertir a Hamas en un interlocutor inaceptable para parte de la comunidad internacional, en especial en la búsqueda de una difícil paz con Israel.

El movimiento sigue siendo considerado una organización terrorista por Israel, Estados Unidos, la Unión Europea y Egipto, pese a su victoria en las últimas legislativas palestinas, en 2006, y al hecho de que gobierne sobre el 40% de los palestinos de los Territorios, en la Franja de Gaza.

El nuevo texto afirma que Hamas no combate a "los judíos porque son judíos", sino que lucha contra "los sionistas que ocupan Palestina". Además no cita a los Hermanos Musulmanes, pese a que Hamas procede de esta cofradía egipcia.

- 'Yihad, derecho legítimo' -

Hamas dice aceptar, de forma provisional, un Estado palestino con las fronteras que precedieron la victoria militar israelí de 1967 y la ocupación de Jerusalén, Cisjordania y Gaza. Este Estado no ocuparía toda la Palestina original -antes de la creación de Israel, en 1948-, que incluye el territorio del actual Estado israelí.

En su voluntad de pragmatismo, Hamas parece tomar en cuenta la realidad de la existencia de Israel, en momentos de graves disensiones entre este movimiento islamista y la Autoridad Palestina.

A diferencia de Hamas, Israel sí es reconocido por la Autoridad Palestina, a su vez reconocida internacionalmente y cuyo presidente, Mahmud Abas, será recibido el miércoles por el presidente estadounidense, Donald Trump.

Esta posición es inaceptable para Hamas, que aún considera a Israel como una "entidad usurpadora" e "ilegal". Por ello, el objetivo del movimiento islamista es "liberar Palestina", y para ello "la resistencia y la yihad para la liberación de Palestina siguen siendo un derecho legítimo, un deber y un honor", afirma.

"Las palabras de Hamas carecen de sentido mientras rehúse reconocer a Israel" aseguró Ed Royce, presidente republicano de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes estadounidense. "Haré lo posible para que Hamas siga figurando en la lista de organizaciones terroristas mientras siga lanzando cohetes contra civiles israelíes", añadió.

Un diplomático aseguró sin embargo entrever señales positivas. "Hace tiempo que los diplomáticos impulsan una modificación de la Carta de Hamas", aunque admite que esas señales son aún insuficientes para que las cosas cambien realmente.

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