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El director general de la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF, por sus siglas en francés), Giovanni Kessler, participa en una conferencia en Bruselas, el 17 de octubre de 2012

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La oficina antifradude de la Unión Europea reclamó este miércoles a Reino Unido 2.000 millones de euros por haber ignorado un enorme fraude cometido por importadores chinos.

"Recomendamos a la Comisión Europea que reclame el dinero a Reino Unido", dijo la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF, por sus siglas en francés) en un correo electrónico enviado a la AFP.

La oficina acusa a Reino Unido de haber ignorado el uso masivo de facturas falsas por parte de importadores chinos que costaron cerca de 1.990 millones de euros (unos 2.100 millones de dólares) a la UE en derechos de aduana no percibidos.

La reclamación llega en un momento delicado en las relaciones entre la UE y Reino Unido, poco antes de que empiecen las complejas negociaciones sobre el Brexit en las que Bruselas podría pedir al país hasta 60.000 millones de euros (unos 64.000 millones de dólares), según algunas estimaciones.

La investigación de la OLAF revela que entre 2013 y 2016, varias compañías chinas eludieron pagar aranceles usando facturas falsas y manipulando las declaraciones del valor de las mercancías que exportaban a Reino Unido.

"En contraste con las acciones tomadas por otros estados miembros [de la UE] para luchar contra estos defraudadores" la estafa continuó creciendo en Estados Unidos, indica la oficina.

La OLAF también cifra en 3.200 millones de euros el importe de impuesto de valor añadido que dejaron de percibir otros países de la UE.

AFP