Navigation

Parlamento trata agricultura cubana, que necesita urgente inversión

Un trabajador cubano recoge café en un campo de Santiago de Cuba, el 26 de julio de 2010. afp_tickers
Este contenido fue publicado el 05 julio 2014 - 20:03
(AFP)

El Parlamento cubano desarrollaba este sábado su primera sesión ordinaria anual encabezada por el presidente Raúl Castro, para analizar la urgente necesidad de inversiones en la agricultura, que sigue estancada al cabo de seis años de reformas económicas.

Vestido con guayabera blanca, el gobernante cubano abrió a las 09H00 de la mañana (13H00 GMT) la sesión del Parlamento de 612 diputados, que solo se reúne dos veces al año.

El ministro de Agricultura, Gustavo Rodríguez, reconoció en la víspera ante una comisión parlamentaria "problemas en todas las esferas" en este sector, declarado "estratégico" por Raúl Castro y cuya incapacidad productiva obligará al gobierno a gastar este año 2.000 millones de dólares en importar alimentos, una alta factura para sus deprimidas arcas.

Además de la falta de inversiones, el ministro mencionó la existencia de "problemas subjetivos, como la práctica de métodos incorrectos de dirección y el exceso de personal indirecto a la producción", así como "el predominio de un modelo de gestión que obvia los cambios del entorno económico de la nación".

Las inversiones en el sector agroalimentario forman parte de las propuestas que el gobierno está promocionando a partir de la nueva Ley de Inversión Extranjera, que entró en vigor hace una semana.

- Gobierno descarta "medidas de choque" -

La diputada Vilma Alvarado preguntó al ministro Rodríguez sobre los altos precios de los productos agrícolas, que se venden sin subsidio, lo que gravita sobre los salarios de los cubanos, de 20 dólares mensuales en promedio.

"El incremento de la producción y el perfeccionamiento del sistema de comercialización deberán contribuir gradualmente al descenso de los precios", le respondió Rodríguez.

Por su parte, el responsable de las reformas cubanas, Marino Murillo, descartó ante el pleno del Parlamento "medidas de choque" y alzas de precios con la unificación monetaria, proceso anunciado hace varios meses por el gobierno, que causa inquietud entre la población.

"No queremos que se tomen medidas de choque ni sea traumático para la población" el fin de la doble moneda, dijo Murillo, prometiendo que este proceso no causará alzas de precios ni afectará los ahorros en efectivo ni los depósitos bancarios de los cubanos.

En Cuba circulan desde hace dos décadas dos monedas, el peso cubano o CUP, en el que se pagan los salarios y los principales servicios, y el peso convertible o CUC, equivalente al dólar (25 CUP), que se usa en la compra de los productos y servicios liberados.

La doble moneda genera crispación y desigualdad social, así como fuertes distorsiones en la economía.

- Frenazo de la economía -

La sesión parlamentaria -que debe culminar este mismo sábado en la tarde o el domingo- analizará también el frenazo de la economía en el primer semestre del año, cuando el Producto Interno Bruto (PIB) solo creció un 0,6%, y obligó al gobierno a reducir su meta anual de 2,2% a 1,4%, la tasa más baja desde 2009.

Ello obliga a "un mayor dinamismo de la economía en el segundo semestre", según el ministro de Economía, Adel Izquierdo, una meta difícil, pues las altas temperaturas del verano (boreal) influyen negativamente en la agricultura cubana.

Históricamente los principales cultivos como la papa, hortalizas y caña de azúcar requieren temperaturas frescas y se cosechan en el primer semestre, en el que también hay mayor afluencia de turistas extranjeros y mayor actividad en la construcción (que en verano es afectada también por las lluvias).

"Un despegue de la agricultura podría haber contribuido al crecimiento del PIB por la vía de relajar las restricciones de divisas, dado los altos montos que se dedican a la importación de alimentos", explicó a la AFP el economista cubano Pavel Vidal, de la Universidad Javeriana de Cali, Colombia.

- Eliminación de "estructuras verticales" -

En septiembre de 2008 Raúl Castro comenzó a liberar la producción agropecuaria y a repartir en usufructo más de un millón de hectáreas de tierras estatales ociosas.

Desde entonces, unos 140.000 campesinos recibieron 1,5 millones de hectáreas, pero todavía existen un millón de hectáreas ociosas, la sexta parte de las tierras cultivables de la isla, según cifras oficiales.

Vidal dijo que los cambios económicos han sido "graduales y parciales, guiados por experimentos, lo cual ha demostrado no ser la mejor estrategia".

El ministro Rodríguez dijo a los diputados que también se analizan propuestas de eliminar 6.441 cargos en su cartera y suprimir "estructuras verticales que distorsionan el proceso de dirección".

"La Agricultura que se proyecta no puede lograrse sin desarrollo, del mismo modo que sin desarrollo no habrá sostenibilidad", dijo.

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Compartir este artículo

Únase a la conversación

Con una cuenta de SWI, tiene la oportunidad de contribuir con comentarios en nuestro sitio web.

Conéctese o regístrese aquí.