El Sur puede aprender del Norte… y el Norte del Sur
Como numerosas escuelas superiores, el Politécnico de Zúrich se ocupa desde hace años de la ayuda al desarrollo. Con el fin de intensificar estos esfuerzos, inauguró un nuevo Centro Norte-Sur.
Sus misiones: favorecer los intercambios de conocimientos, enviar a profesores y estudiantes a los países en vías de desarrollo e invitar a Zúrich a más jóvenes talentos del Sur.
«No somos una agencia de cooperación al desarrollo y no podemos otorgar ayuda de urgencia en caso de catástrofe», recordó el viernes (29.06) Wolfgang Kinzelbach, quien presidirá el nuevo Centro, nacido de la fusión de dos estructuras ya existentes en la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (EPFZ).
Físico de formación, especializado en medio ambiente y gestión de los recursos del agua, su carrera de profesor lo condujo de Alemania a Nigeria y de Pekín a Zúrich. A él ya le quedó claro que «sobre todos los problemas que afectan ahora al planeta, es el Sur, más que el Norte, el que determinará la dirección a seguir».
Profesores retirados y estudiantes aventurados
A ese Sur que ha conocido lo suficiente para saber que su calor «no da sólo en la cabeza, sino sobre todo en el corazón», Wolfgang Kinzelbach va a consagrarse: enviará un mayor número de colegas para que transmitan saber y experiencia.
«El problema es que los profesores, demasiado ocupados por la concurrencia académica, a menudo no tienen tiempo para una tarea semejante, anota el presidente del Centro Norte-Sur. Entonces, pedimos el apoyo de profesores próximos a jubilarse o ya retirados, que aún quieren investirse en un proyecto».
A Wolfgang Kinzelbach le gustaría ver a más estudiantes de la EPFZ aventurar algunos semestres en una escuela superior del Sur. «Viniendo de un país donde todo funciona», encuentran allí generalmente una escuela formidable de habilidad y experiencias humanas muy instructivas.
Paralelamente, el Centro quiere favorecer la llegada a Zúrich de estudiantes de países en vías de desarrollo. Sabido de antemano que deberán volver a sus países con el diploma en la mano, Wolfgang Kinzelbach no teme alimentar la famosa fuga de cerebros.
Cooperación por todas partes
Pero el Centro Norte-Sur no tiene por vocación única convertirse en centro de intercambio de personas. Así como el ZIL y el NIDECO que lo precedieron, va a favorecer el intercambio de conocimientos.
«Queremos desarrollar la cooperación con el Sur y hacerla más visible», explica Wolfgang Kinzelbach. Una cooperación de la que los oradores invitados a la jornada de inauguración, en el marco majestuoso del gran auditorio del EPFZ, dieron algunos ejemplos.
Lo anterior va desde la salud animal y la publicidad de productos lácteos respetuosos de los usos locales en Zimbabwe, Tanzania y Uganda hasta el establecimiento de cartas geográficas en el Sudeste asiático, pasando por la gestión del agua en África del Sur, presentada como ejemplar en un país dónde el ‘oro azul’ es más bien raro.
Sin olvidar que si los países desarrollados disponen de una destreza tecnológica innegable, tienen que aprender de la ingeniosidad, del conocimiento del terreno y de los métodos ancestrales de los países en vías de desarrollo.
Como lo resume Wolfgang Kinzelbach, el Centro trabajará «en el respeto y el enriquecimiento mutuos» y no dejará de estimular las colaboraciones Sur-Sur.
América Latina: los límites del liberalismo
Otro campo de investigación, muy presente en el curso de este día de inauguración: la evaluación de las políticas de desarrollo.
Profesor en la EPFZ, el economista Rolf Kappel hace un balance más bien sombrío del ‘Consenso de Washington’, plan de rehabilitación de las economías en dificultades, preconizado a finales de los años 80 por las instituciones financieras internacionales.
En América Latina, dónde numerosos países aplicaron parte de esos remedios de inspiración liberal, se llegó a detener la inflación, a reducir la deuda pública y a reactivar las inversiones, pero este proceso no benefició –ni de lejos- al conjunto de la población.
Hoy, el porcentaje de personas que deben sobrevivir con menos de un dólar por día aumentó en esos países, debido principalmente a la mala administración y de la corrupción.
Y de manera significativa, la gente desconfía fuertemente de los políticos y de las grandes compañías, para conceder casi exclusivamente su confianza a la Iglesia… y a la televisión.
Rolf Kappel concluye que los economistas tienen todavía bastante trabajo para lograr proponer remedios eficaces.
swissinfo, Marc-André Miserez
(Traducción, Marcela Águila Rubín)
El Centro Sur-Sur, inaugurado el 29.06.07 se deriva de la fusión del ZIL (Centro Suizo para la Agricultura Internacional) y el NIDECO (Red para el Desarrollo y la Cooperación Internacionales), dos estructuras activas desde hace años en el seno de la EPFZ.
La escuela superior de Zúrich concedió al nuevo Centro un presupuesto de 3,2 millones de francos para sus tres primeros años de funcionamiento. Una suma muy modesta comparada con las necesidades, pero que va a servir sobre todo para reunir otros fondos sobre proyectos precisos, sea de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la cooperación (COSUDE), del Fondo Nacional de Investigación, de las secretarías de Estado de Economía, Educación e Investigación, incluso de la Unión Europea o las Naciones Unidas.
La otra Escuela Politécnica Federal suiza, la de Lausana (EPFL) dispone de una estructura similar.
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