Los franceses de Suiza hablan de sismo político
Tras Austria e Italia, Francia se inclina a la derecha. El triunfo de la extrema derecha en la primera vuelta electoral genera inquietud en Suiza.
El sismo político que sacudió a Francia el domingo (22.04) por la tarde durante la primera vuelta de las elecciones presidenciales ha generado una ola de inquietud entre los franceses de Suiza.
La eliminación de Lionel Jospin de la segunda vuelta -quien por otra parte anunció su retiro de la vida política- por el dirigente de la extrema derecha, Jean-Marie Le Pen, plantea, en efecto, múltiples interrogantes.
Claudine Schmid, residente en Zúrich, fue electa el año pasado delegada del Consejo superior de los franceses en el extranjero. El domingo por la tarde, contabilizaba los votos de sus compatriotas instalados en Suiza.
Contrariamente a los resultados registrados en el Hexágono, Jacques Chirac logró en Suiza el triple de los votos obtenidos por Jean Marie Le Pen. Lionel Jospin llegó también delante del líder del Frente Nacional.
«Evidentemente, es una sorpresa mayor, un revés total, constata Claudine Schmid. Sabemos que Jacques Chirac será electo en la segunda vuelta pero luego tendrán lugar las legislativas, con listas de derecha, de izquierda y de extrema derecha».
En otras palabras: para junio próximo el gobierno de Jacques Chirac no contará forzosamente con la mayoría.
Para la delegada del Consejo superior de los franceses en el extranjero, la presencia de Jean Marie Le Pen en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales forma parte de una tendencia general en Europa. Austria primero y luego Italia han conocido fuertes impulsos de la extrema derecha.
Deslindarse de la ultra derecha
Ese sentimiento es compartido por Michel Arnaud, del RPR (Reunión para la República) francés, en Suiza. «Francia se posiciona a la derecha, está bien. Pero a la extrema derecha, no es lo ideal. Será necesario tomar una clara distancia del Frente Nacional», comenta.
Pierre Oliviero, comerciante de Ginebra y delegado del Consejo Superior de los franceses en el extranjero califica de «sismo político» el triunfo de Le Pen y advierte que es grave para la democracia y que Francia podría correr el riesgo de ser comparada con Austria.
El también miembro de la Licra (Liga contra el racismo y el antisemitismo) y admirador del general Charles de Gaulle, trabajaba en la campaña del candidato centrista, Francois Bayrou. Tras los resultados del domingo, inició su activismo en pro de Jacques Chirac.
«Indicio peligroso»
Con excepción de la UDC, los partidos políticos helvéticos manifiestan su preocupación por el ascenso en Francia de la extrema derecha.
A juicio de Philippe Jeanneret, portavoz del Partido Social Demócrata, el Frente Nacional de Le Pen mantuvo intacta su red nacional de electores, «aunque el avance de la extrema derecha no sólo es perceptible en Francia».
En cambio, Jean-Philippe Maître, jefe de la bancada parlamentaria del Partido Demócrata Cristiano, considera que el descontento creado por los grandes partidos franceses ha favorecido la victoria de Le Pen. La derrota de la izquierda es, en su opinión, el resultado de una «política socialista inconsistente».
Maître también admite que la creciente marcha de los partidos de derecha no se limita a Francia. Trazando un parangón, cita la atracción que ejerce el poder de convocatoria del partido populista de Suiza, Unión Democrárica de Centro (UDC).
Para Gerold Bührer, presidente del Partido Radical (PRD), el resultado obtenido por Le Pen es un «indicio peligroso» que manifiesta el enorme potencial de frustración en el electorado francés. No obstante, Bührer, sostiene que en el caso de Suiza, sólo una parte de la UDC es comparable con el partido de Le Pen.
La Unión Democrática de Centro prefirió no comentar el resultado de la primera vuelta electoral en Francia. «No nos atañe», declaró su secretario general, Gregor Rutz, matizando «nos ocupamos exclusivamente de la política suiza».
Comentario de la prensa suiza
«Los electores franceses han propinado un revés a los partidos tradicionales», coinciden, en general, los comentaristas de la prensa suiza. Según el diario ‘Tages Anzeiger’, Le Pen avanzó gracias a una ola de protestas», situación de la que no exculpa completamente a los candidatos principales Chirac y Jospin.
De ahí que Chirac concentrara su campaña en la supuesta «falta de seguridad interna», posición debidamente aprovechada por Le Pen. El diario zuriqués reprocha a Jospin de llevar una «campaña electoral débil», sin visiones.
Típico cazador de ratas
El rotativo de San Gallen, ‘St. Galler Tagblatt’ llega a la conclusión de que ante cualquier persona con sentido común Le Pen tiene la apariencia de cazador de ratas. Sin omitir que Francia tuvo siempre una fuerte corriente populista de extrema derecha.
«El xenófobo Le Pen contra el chapucero Chirac» titula el ‘Neue Luzerner Zeitung», de Lucerna. «Precisamente en Francia, donde fue notable la oposición a la entrada del derechista Jörg Haider en el gobierno de Austria, Le Pen logra una plataforma adecuada a sus palabras desmedidas», concluye.
Revés a la clase política
La clase política en Francia merecía un estruendoso revés, afirma el cotidiano de Berna «Berner Zeitung» y añade «Si Le Pen no lograba llegar a la segunda ronda, los franceses hubieran tenido que elegir entre dos políticos que «les tienen hartos».
El diario ‘Der Bund’, también de la capital federal, pone énfasis en que la derrota de Jospin es injusta si consideramos el balance de su función en el gobierno, sobre todo los logros en la economía pública. Con todo, el diario bernés concluye: «Jospin no cambiará, seguirá siendo un simple tecnócrata».
Un su editorial, intitulado ‘Cruel victoria’, el diario ginebrino de expresión francesa, ‘Le Temps’ se refiere a la «aplastante derrota (a la gestión de Jospin), a su manera razonable de abordar la política». El cotidiano habla de los resultados del escrutinio en el país vecino como «un sismo que sacude al conjunto de las instituciones políticas francesas».
«El país que inventó los derechos humanos eligió el peor de los escenarios, El próximo 5 de mayo los electores deberán escoger entre Jacques Chirac, el más malo de todos los presidentes de la V República, jefe de Estado casi delincuente que, en una democracia sana, habría sido obligado a dimitir, y Jean Marie Le Pen, viejo líder de la extrema derecha defensor de las ideas que sometieron a Europa, y al mundo entero, a sangre y fuego hace sesenta años».
El editorial del diario ‘Le Matin’, de Lausana, remata: «¡Es más que una catástrofe, es una pesadilla!. Es una vergüenza para ese país que se creyó autorizado a dar lecciones a la Austria de Jörg Haider y a la Italia de Berlusconi».
A su vez, el diario friburgés, ‘La Liberté’, habla de un ‘golpe de mazo, de una sorpresa gigante y de un cataclismo’. Destaca que la pobreza de las campañas políticas dio lugar al triunfo de Le Pen, mismo que califica de «violenta bofetada para los partidos clásicos e inclusive para la patria de la libertad, la igualdad y la fraternidad».
Ian Hamel y agencias
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