Navigation

Víctima de su pasividad, Suiza se sofoca

Por falta de reformas, Suiza no toma plenamente su destino en sus manos. Keystone

Reacia a las reformas económicas y sociales, la Confederación Helvética ya no forma parte de los diez países más competitivos del mundo en la clasificación anual del IMD. Inédito.

Este contenido fue publicado el 05 mayo 2004 - 10:18

Por su parte, Estados Unidos y Singapur se afirman en el primero y segundo lugar.

Es una primicia que a nadie divierte. Excluida de los diez países más competitivos del mundo, Suiza baja al 14° lugar, según el informe mundial sobre la competitividad en 2004, publicado este martes (04.05.) por el Instituto International Institute for Management (IMD) de Lausana.

"Para Suiza, la gran noticia es que no hay tal. Somos absolutamente constantes en nuestros resultados", explica a swissinfo el responsable del estudio, Stéphane Garelli, quien califica de "dramática" a la caída de Suiza en la clasificación.

"De todos modos es extraordinario ver hasta qué punto no cambiamos nuestro perfil de competitividad. La competitividad es el arte de adaptarse a un mundo en transformación. Suiza no parece estar consciente de ello".

Dos elementos explican en parte la regresión en este año, indica el profesor de economía. En princpio, el índice de crecimiento.

Sistemáticamente inferior

En 2003, Suiza figuraba entre los pocos países con una recesión (descenso de 0,5% del PIB). Nada nuevo al respecto: Suiza muestra desde hace diez años tasas de crecimiento inferiores a la media europea.

Otra explicación señalada por Stéphane Garelli: "La evolución contastada del franco con respecto al dólar que castiga a los mercados estadounidenses y asiáticos".

A ello se suma el alto costo de vida que perjudica la competitividad del país.

Pero a juicio de Stéphane Garelli, lo esencial está en otra parte. Suiza carece de voluntad para las reformas, y, por tanto, se clasifica 46° entre 60 en esta materia.

"Todo el mundo advierte que las cosas podrían ir mejor y, sin embargo, uno constata un temor extraordinario a las modificaciones. Se repliega a lo adquirido repitiéndose que toda reforma económica y social deterioraría la situación actual", señala el economista.

"Este síndrome del miedo a la reforma, prosigue Garelli, se encuentra poco menos en Francia, Alemania e Italia, pero no existe en Asia ni en los países anglosajones y, sobre todo, en los nuevos miembros de la Unión Europea".

No hay solución milagrosa

El economista previene sin embargo contra las soluciones ad hoc. "La adhesión a la Unión Europea no arreglaría necesariamente los problemas. Hará falta que los resolvamos nosotros, sin pensar que Europa lo hará en nuestro lugar".

Otro punto débil de Suiza es su falta de flexibilidad y de adaptación a los nuevos desafíos económicos. Las ideas que nacen en Suiza logran poca resonancia, anota el informe del IMD.

Stéphane Garelli afirma igualmente que el país tropieza en su complejidad. "Suiza es un país extraoridinariamente complicado. Ni siquiera llegamos a saber cómo funcionamos. Basta ver el paquete fiscal que será sometido a votación el próximo 16 de mayo. Francamente, es una complejidad inimaginable".

"Somos demasiado pequeños para ser complicados. En el extranjero se esfuerzan cada vez menos por comprendernos. Es necesario que simplifiquemos los procedimientos y los modos de funcionamiento de Suiza", sostiene.

Bonos fundamentales

Tercero en el plan de capitalización bursátil y 4° en el criterio de la balanza de cuentas corrientes, Suiza tiene algo de que alegrarse.

"Algunos fundamentos (de Suiza) son todavía buenos", indica el IMD, pero el país ha registrado un claro aumento de déficits, hecho que le sitúa en el 15° lugar mundial en este aspecto.

Las principales características destacadas helvéticas siguen siendo el empleo (6° lugar), el nivel de la educación (8°) y la infraestructura científica (5°).

swissinfo

Contexto

- El año pasado, el IMD elaboró dos tablas: una para los países con más de 20 millones de habitantes y otra para aquellos con menos de esa cantidad. Esta vez volvió a establecer una clasificación global.

- Después de Estados Unidos, indiscutibles campeones de la competitividad, se ubica Singapur, que gana dos rangos a expensas de Luxemburgo (relegado a novena posición).

- En seguida se colocan Canadá, Australia e Islandia, que sube tres escalones. Hong Kong sube cuatro y se clasifica sexto.

- Austria, Taiwán, Suecia e Irlanda superan a Suiza. Finlandia, que el año pasado formaba parte del trio de vanguardia, pierde cinco lugares y cae al octavo lugar, detrás de Dinamarca.

- Alemania se coloca en 21° sitio, adelantando a Gran Brataña, mientras que Francia pasa al 30° puesto, e Italia ya no figura entre los 50 países más competitivos.

End of insertion

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Compartir este artículo