Las mujeres deben hacerse un lugar en la ciencia

Asistente de laboratorio de IBM en Rueschlikon, cerca de Zúrich, ante un microscopio con efecto túnel. Keystone / Alessandro Della Bella

Las Naciones Unidas decretaron el 11 de febrero como el Día Internacional de la Mujer en la Ciencia porque en las carreras científicas hay aún muy pocas mujeres, lo que sucede también en Suiza.

Este contenido fue publicado el 11 febrero 2020 - 12:30

“El mundo no puede privarse del potencial, la inteligencia, la creatividad de las miles de mujeres víctimas de persistentes desigualdades o prejuicios. [...]. La humanidad tiene mucho que ganar, la ciencia también”, anota Audrey Azoulay, directora general de la UNESCO, con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia 2020.

Según esa entidad de la ONU, menos del 30% del total de investigadores en el mundo son mujeres. Y menos de una tercera parte de las estudiantes universitarias eligen campos relacionados con las CTIM (ciencia, tecnología, ingeniería, matemáticas).

¿Y en Suiza?

En esos sectores, Suiza no es particularmente mejor que los demás países, como lo muestra el informe She Figures 2018 de la Comisión Europea. Y como en los países vecinos, las mujeres son cada vez menos a medida que ascienden los niveles de la jerarquía.

La última edición (2018) del indicador Mujeres y Ciencia de la Oficina Federal de Estadística lo demuestra. En la universidad, el 51% de los estudiantes son mujeres, e incluso representan el 54% de los graduados (Grado y Máster). Pero luego las cosas se ponen mal. A nivel de doctorado, las mujeres ya son solo el 44%. Luego, apenas el 41% en el cuerpo intermedio y el 23% en los puestos más altos de la carrera académica.

La tubería perforada

Esta “desaparición” gradual de las mujeres del campo científico en las altas esferas es un fenómeno que parece universal, y que se observa también en otros sectores como la política, la administración o la economía privada. Los anglosajones designaron el fenómeno como “tubería perforada”: como si la tubería que abastece a los institutos con investigadores tuviera fugas.

Un ejemplo, citado recientemente por el diario Le Temps: en el Centro Hospitalario Universitario de Vaud (CHUV), en Lausana, las mujeres son mayoría no solo durante los estudios, sino también entre los médicos asistentes (62% en 2017). Luego hay una caída libre: solo el 28% de los jefes de clínica y el 12% de los jefes de departamento son mujeres. Y no fue sino hasta enero de 2018 que el CHUV designó a la primera mujer para ocupar la jefatura de un departamento.

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Cambiar estructuras y mentalidades

En la ciencia como en otros rubros, una carrera se construye temprano y en un entorno muy competitivo. En un momento en que los hombres van a fondo, algunas mujeres jóvenes desaceleran y prefieren formar una familia. Ya en 2014, Susan Gasser, presidenta de la Comisión de Igualdad del Fondo Nacional FNS escribía: “Creo que actúan de esa manera debido a suposiciones inconscientes o creencias erróneas de que una familia y una carrera académica se excluyen mutuamente, o peor aún, imaginan que la investigación es más adecuada para los hombres que para las mujeres”.

Y es que el cliché está bien arraigado: un científico debe ser un hombre. Basta con mirar las estadísticas de los ganadores del Premio Nobel en química, física y medicina: menos del 5% de galardonadas en más de un siglo. Al formar un equipo para un proyecto de investigación, un profesor tenderá naturalmente a elegir colegas varones jóvenes. La mentalidad está cambiando, pero lentamente.

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Solo para mujeres

Para dar un impulso a las investigadoras talentosas que tienen potencial para convertirse en profesoras, el FNS creó en 2017 el sistema de subsidios PRIMA (promoción de mujeres en la academia). El fondo asume el salario de una investigadora y su equipo durante cinco años, lo que le permite administrar su proyecto de forma independiente. 22 jóvenes se beneficiaron en el primer año y 19 en el segundo, con una variedad de proyectos que demuestran que las mujeres pueden sobresalir en todas las áreas de la ciencia.

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