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La iniciativa antiburka parece convencer a los suizos

Al igual que otros países europeos, Francia prohibió el burka y el niqab en 2010. ¿Seguirá Suiza su ejemplo? Keystone / Horacio Villalobos

Los electores suizos votaron este domingo sobre tres temas: la prohibición de ocultarse el rostro, la identidad electrónica y un acuerdo de libre comercio con Indonesia. Mientras que la mayoría de los países vecinos ya han prohibido el burka y el niqab.

Este contenido fue publicado el 07 marzo 2021 - 12:20

El comité de Egerkinger, que ha convencido a los suizos de que prohíban la construcción de minaretes, parece haberlos convencido de que hagan lo mismo con el burka y el niqab, de acuerdo con los primeros sondeos.

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Con su texto, la comisión de la iniciativa, formada por numerosos legisladores de la Unión Democrática de Centro (UDC / derecha conservadora), quiere prohibir el uso del burka o el niqab, así como otras formas no religiosas de ocultar el rostro.

Los partidarios de la iniciativa creen que la interdicción de ocultar el rostro contribuye a prevenir los atentados terroristas y otras formas de violencia. También dicen que quieren promover la igualdad de género liberando a las mujeres que están “controladas, oprimidas, cautivas”. Algunas feministas y musulmanas liberales también se han pronunciado a favor del texto. Sin embargo, a excepción de la UDC, todos los partidos de izquierda a centro están en contra. 

Los que se oponen a la iniciativa argumentan que esta prohibición en toda Suiza sería innecesaria, ya que se calcula que solamente unas 30 mujeres en Suiza llevan el niqab o el burka. También consideran que el texto no constituye una solución para reforzar la igualdad de derechos para las mujeres musulmanas ni para mejorar su integración en la sociedad suiza.

Tanto el Gobierno como las cámaras federales recomiendan rechazar la iniciativa. Han elaborado una contrapropuesta indirecta, que entrará en vigor si la iniciativa recibe el NO de los electores. Prevé la obligación de mostrar el rostro cuando sea necesario a efectos de identificación, por ejemplo, en la administración pública o en el transporte público.

Los cantones del Tesino y San Gall ya han decidido prohibir el burka. Si los ciudadanos aprueban la iniciativa, Suiza se unirá al grupo de los cinco países que han hecho lo propio.

Identidad digital

Mientras que casi todos los países europeos ofrecen soluciones de identidad digital o eID, Suiza se queda atrás en este ámbito. En un intento de superar el retardo, el Gobierno y el Parlamento redactaron la Ley Federal de Servicios de Identificación ElectrónicaEnlace externo (LSIE) para regular la autentificación de una persona en Internet.

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La legislación prevé que empresas privadas (así como las autoridades cantonales o comunales) emitan los eIDs y actúen como proveedores de identidad. El papel del Gobierno se limitaría a hacer accesibles los datos necesarios. 

Un comité no partidista combate el proyecto con el arma del referéndum, dejando que el pueblo decidir este domingo 7 de marzo y, de acuerdo con los sondeos, habrán logrado su cometido: 65%  de los electores habrían rechazado el proyecto de ley.

El papel del Estado está en el centro del debate. Los opositores sostienen que la identidad electrónica no debe estar en manos privadas, sino que debe ser gestionada por el Gobierno para evitar un uso abusivo de los datos.

De manera contraria, los partidarios de la ley argumentan que los ejemplos de otros países han demostrado que los sistemas nacionales centralizados no están adaptados. El campo del “sí” estima que Suiza no puede permitirse el lujo de esperar para adoptar un marco legal, ya que eso afectaría gravemente a la competitividad de las empresas.

El Partido Socialista, los Verdes y los centristas Verdes liberales se oponen a la ley. Los demás partidos de derecha y de centro están a favor.

Un primer intento de introducir una identidad electrónica fracasó hace más de una década. El proyecto sometido a los ciudadanos este domingo podría correr la misma suerte, ya que, según la última encuesta del SRG, el 54% de los encuestados deslizaría un no en las urnas.

Acuerdo de libre comercio con Indonesia

El aceite de palma está en el centro de la votación del acuerdo de libre comercio entre Suiza e IndonesiaEnlace externo. Ese tratado, que pretende facilitar el comercio con el país del sudeste asiático, habría sido aceptado en las urnas por la ciudadanía suiza, de acuerdo con las tendencia de la votación. Los quesos, los productos farmacéuticos y los relojes suizos, por ejemplo, podrán exportarse a Indonesia sin estar sujetos a derechos de aduana.

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Indonesia, por su parte, podrá vender sus productos industriales en el mercado suizo libres de impuestos. También están previstas reducciones arancelarias para determinados productos agrícolas, en particular el aceite de palma, del que Indonesia es el primer exportador mundial.

El comité del referéndum reúne a los adversarios de la mundialización, los partidos de izquierda y las organizaciones no gubernamentales. Expone principalmente argumentos ecológicos, señalando que el cultivo de aceite de palma va acompañado de la destrucción de la selva tropical. Los partidarios, en cambio, sostienen que el aceite de palma importado tendrá que cumplir con estándares ecológicos para poder beneficiarse de una reducción de impuestos.

En la última encuesta de gfs.bern, el sí al acuerdo de libre comercio obtuvo el 52% de los votos. Sin embargo, no se puede descartar un retroceso de última hora.

Traducido del francés por Marcela Águila Rubín

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