Trabajar en Suiza

Por qué Suiza necesita mano de obra extranjera

Los trabajadores suizos tienen buenos salarios y un considerable poder adquisitivo. Para los extranjeros las condiciones de trabajo son atractivas y la economía necesita personal especializado. Pero los permisos de trabajo están limitados.      

Este contenido fue publicado el 20 agosto 2020 - 09:30
Paula Troxler (illustration)

Casi un tercio de la población activa suiza no tiene pasaporte helvético. Así lo corroboran los datos de la Oficina Federal de Estadística. A pesar de que la tasa de desempleo en Suiza es baja si se compara con otros países, la cuestión de si los inmigrantes quitan empleos a la población autóctona es un tema permanente en el debate político.   

La economía depende de los trabajadores extranjeros, dicen sus representantes. Un estudio realizado en 2019 por UBS (el primer banco de Suiza) concluye que los trabajadores nacionales no pueden satisfacer la demanda por sí solos. De hecho, los economistas del banco estiman que en diez años faltarán varios cientos de miles de trabajadores en Suiza.   

La mano de obra escasea tanto en el sector de la salud y el cuidado como en áreas altamente especializadas. Según la federación empresarial economiesuisse, Suiza cuenta con muy pocos especialistas en el sector de las matemáticas, informática, ciencias naturales y tecnología.  

¿Quién puede trabajar en Suiza?

Los ciudadanos de la Unión Europea (UE) y de la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) pueden acceder al mercado laboral suizo con facilidad, ya que se benefician del acuerdo sobre la libre circulación de personas.

En el ámbito político, sin embargo, se sigue discutiendo la introducción de cuotas. Una iniciativa de la Unión Democrática de Centro (UDC, derecha conservadora), que se votará el próximo 27 de septiembre, pide que se limite la inmigración y rescinda el acuerdo de la libre circulación de personas con la UE. “No queremos una Suiza con 10 millones de habitantes”, dice, por ejemplo, Albert Rösti, el presidente del partido.

Acceso restringido para los trabajadores no europeos

Para los trabajadores provenientes de los denominados terceros países (es decir, fuera de la UE/EFTA) es más difícil acceder al mercado laboral suizo: solo si están altamente cualificados tienen posibilidades de conseguir un permiso de trabajo. Los empresarios que quieran contratar a personas de estos países tienen que demostrar que no han encontrado (ni en Suiza ni en la zona de la UE/EFTA) a nadie con la cualificación correspondiente.

Además, esas contrataciones tienen que ser en interés de Suiza y su economía. El número de permisos de trabajo para personas de terceros países también está limitado por cuotas.

Esta estricta reglamentación se aplica, asimismo, a quienes vienen a estudiar a Suiza. Una vez que han terminado sus estudios, estas personas tienen que abandonar Suiza, incluso en el caso en el que sean demandadas en el mercado laboral. “Como resultado, la economía pierde cada año unos 3 000 especialistas muy solicitados”, se queja Rudolf Minsch, economista jefe de economiesuisse.  

El Parlamento debate una propuesta para facilitar que los especialistas formados en Suiza logren un permiso de trabajo.

Un país relativamente atractivo para los expatriados   

Alors que l'économie suisse a grandement besoin de travailleurs qualifiés étrangers, le pays n'est que partiellement attractif comme lieu de vie pour les expatriés. Les salaires sont certes considérés comme élevés en comparaison internationale, mais Mientras que la economía suiza necesita a un gran número de trabajadores extranjeros cualificados, el país es atractivo solo a medias como lugar de residencia para los expatriados. Aunque los salarios son altos en comparación con los de otros países, muchos extranjeros critican sobre todo la calidad de vida o la apertura de la población suiza.

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