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La renovada "arena de las emociones" zuriquesa

El estadio de Zúrich Oerlikon fue reabierto a finales de julio. Keystone

Recientemente abrió sus puertas el 'Hallenstadion’ de Zúrich. Un libro aborda su significación en el mundo del deporte, la cultura y la política.

Este contenido fue publicado el 09 agosto 2005 - 10:06

Los Rolling Stones, Jimi Hendrix, Muhammed Ali o Luciano Pavarotti han pasado por este coloso que ahora recibe al Dalai Lama.

Con motivo de su reapertura, tras un año de trabajos para su renovación, el 'Hallenstadion’ presenta un libro que reúne artículos, imágenes, anécdotas y hechos significativos de la historia de esta Arena de Oerliken que, tras 66 años de vida, aparece como un nuevo estadio multifuncional.

Ningún sitio de la ciudad de Zúrich ha sido tan frecuentado por una lista de invitados de todas las vertientes como el 'Hallenstadion’. Más de 5.000 manifestaciones se han realizado allí desde su inauguración, el 4 de noviembre de 1939.

Desde entonces figuras como los Rolling Stones, Muhammad Ali o Luciano Pavarotti han estado allí.

Los revoltosos años sesentas

Con los Stones – quienes dieron su concierto en 1967 por un contrato de 10.000 dólares-, llegaron a orillas del río Limmat los revoltosos años sesentas. Los seguidores del grupo destruyeron los asientos del estadio y la policía sólo pudo reprimirlos con gas lacrimógeno.

El panorama empeoró un año después. Las fuerzas del orden intervinieron con extrema dureza tras el concierto del guitarrista Jimi Hendrix, aquella señal que marcó los alborotos zuriqueses que presidieron las protestas juveniles de 1968 en Suiza.

Concepto valeroso

El libro de Heiner Spiess, 'El Hallenstadion – Arena de las emociones’ (Das Hallenstadion – Arena der Emotionen) explica que su edificación fue una de las primeras inversiones ante la crisis económica de la década de los años 30. Este estadio fue, durante mucho tiempo, el recinto más grande de Europa construido sin más apoyo financiero que el de sus inversionistas.

Un texto describe la obra y la personalidad peculiar del arquitecto responsable de la obra, Karl Egender. Otros artículos se concentran en las dificultades financieras que aparecieron tanto en el preludio de la construcción inicial, como en la reciente remodelación.

La clásica carrera de seis días

Estrechamente entrelazada con el 'Hallenstadion’ está la historia de las competiciones de ciclismo. Originalmente, la instalación fue creada para no depender de los giros climáticos durante la realización de las carreras.

El publicista Eirch Gysling recuerda que ser espectador de una de estas competiciones era un verdadero acontecimiento.

En el libro se aborda el éxito de la clásica carrera de seis días y su decadencia. También se menciona los innumerables deportes que han pasado por el estadio, entre ellos el box, el patinaje sobre hielo o el jockey.

Protagonistas masculinos

Fuera de las figuras del pop, el rock y las patinadoras artísticas sobre hielo, las décadas de historia del 'Hallenstadion’ han sido protagonizadas por hombres. En la introducción de la publicación casi se pide una disculpa por la mínima aparición de nombres femeninos en sus líneas.

Los encargados de los artículos, reconocidos periodistas zuriqueses, visten sus escritos de abundantes detalles que minuciosamente describen el desarrollo del estadio en los ámbitos cultural y deportivo, de tal forma que de vez en cuando las emociones -a las que alude el título de la obra-, quedan en segundo término.

Testimonios en blanco y negro

Este déficit se compensa con la presentación de 300 ilustraciones que documentan los acontecimientos y los ánimos que han pasado por el coloso, incluso en tiempos oscuros, como en 1942, durante una manifestación nazi en la que aparecen los estandartes con la cruz gamada.

Como broche de oro aparecen dos textos cortos del escritor Hugo Loetscher. Uno de ellos describe su visita a la competencia ciclista de los seis días con su contemporáneo, Friedrich Dürrenmatt. En el corazón del velódromo, en una sala conversan sobre Dios y el Mundo y miran a través del cristal. Dürrenmatt alza la cabeza y dice tranquilo: "Aún gira todavía".

swissinfo y Martin Zehnder, ats
Traducido del alemán por Patricia Islas

El libro: 'Das Hallenstadion - Arena der Emotionen', Heiner Spiess
(Hg.), 282 páginas, 78 francos, Editorial Scheidegger und Spiess, Zúrich.

Datos clave

Más de 16.000 personas acudieron a la reapertura del 'Hallenstadion’.

Su reconstrucción costó 147 millones de francos y duró 14 meses.

Su construcción exterior, protegido por considerarse un patrimonio arquitectónico, no fue modificada. El interior fue completamente renovado.

La sala ofrece 13.000 asientos.

Como primera personalidad en el renovado estadio se encuentra el Dalai Lama. Allí dirige del 5 al 12 de agosto enseñanzas del budismo.

El suizo DJ Bobo abre la cascada de conciertos en el 'Hallenstadion’.

El primer juego de jockey se realiza el 13 de septiembre entre los de casa, los ZSC Lions contra los SCL Tigers de Langnau.

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