¿Acción judicial contra Libia por violación de DDHH?

Max Göldi, con la Ministra de Asuntos Exteriores Micheline Calmy-Rey, a su llegada al aeropuerto de Zúrich Kloten (Keystone) Keystone

Desde el retorno del suizo Max Göldi, Suiza evalúa medidas legales contra Libia. Christine Kaufmann, experta en derecho internacional y europeo, aclara la posibilidad de que Suiza pueda presentar una demanda judicial por el secuestro de los dos ciudadanos suizos.

Este contenido fue publicado el 28 junio 2010 - 09:14

La idea de pedir cuentas por la vía legal a Libia, por violación de los derechos humanos, fue expuesta recientemente por la Ministra de Asuntos Exteriores Micheline Calmy-Rey.

Sin embargo, en este tema, Suiza no puede acudir al Tribunal Europeo de Justicia para los Derechos Humanos en Estrasburgo ya que Libia no ha ratificado la Convención Europea de Derechos Humanos, señala Christine Kaufmann, también profesora de Derecho Público y Administrativo en la Universidad de Zúrich.

Y ante la Comisión Africana para los Derechos Humanos sólo pueden recurrir personas individuales y organizaciones no gubernamentales, pero no Estados.

Teóricamente, ésta sería una posibilidad para ambos rehenes suizos retornados, Max Göldi y Rachid Hamdani, pues Libia ha firmado la Carta Africana para los Derechos Humanos.

"A Suiza le queda la posibilidad de tematizar la violación de derechos humanos ante la ONU”, dice Christine Kaufmann.

El Tribunal Internacional de la Haya (TIH), otra opción, puede actuar sólo en caso de que Libia esté de acuerdo. “En muchos campos, ese país no acepta ninguna jurisdicción internacional”.

No obstante, Libia ha firmado el Convenio de la ONU sobre Secuestros. Apoyado en esta convención, el Tribunal de la Haya podría ser competente, pero: “La situación legal es complicada. Suiza debería demostrar, entre otras cosas, que los dos suizos fueron retenidos con la intención de forzar a Suiza hacia determinada actitud. Y eso sería muy difícil”

“Suiza también debe preguntarse cuál sería el beneficio de tal procedimiento judicial“, apunta la experta en Derecho Internacional.

Es difícil presentar pruebas de coacción

Kaufmann pone en duda que el plan de acción - firmado por Suiza para facilitar la liberación de Max Göldi - pueda ser declarado sin valor legal a causa de coacción.

"Es muy difícil juzgar cómo llegó exactamente a este resultado el plan de acción. Se necesita mucho para que un acuerdo no prospere por haberse logrado bajo coacción”.

Se tendría que estar en condiciones de demostrar que Libia tomó a los dos rehenes para obligar a la firma del acuerdo. Sin embargo, para ello no se dispondría actualmente de suficientes pruebas concretas.

Asimismo, la conexión entre el impedimento de salir de Libia de ambos suizos y el arresto de Hannibal Gaddafi es problemática, cuando no imposible de demostrar, agrega la experta.

Desde el comienzo del caso, Libia niega que exista una vinculación y ha acusado a los dos suizos de haber violado las disposiciones sobre visado en ese país.

Infracciones en el visado

Según Christine Kaufmann, es absolutamente concebible que, desde la perspectiva libia, los dos suizos hayan infringido los reglamentos de visado. “Libia tiene ordenanzas de visado complicadas, poco transparentes, que ni siquiera en el mismo país son conocidas al detalle, lo que obstaculiza su cumplimiento”.

Sin embargo, aun cuando las ordenanzas de visado hayan sido infringidas, eso no justifica el secuestro de ambos suizos.

Ante la ONU

"Hay dos vías posibles para llevar este tema a la agenda de la ONU: la del Consejo de Derechos Humanos de la ONU y la del Comité de Derechos Humanos”, señala Kaufmann.

En el Consejo de Derechos Humanos tienen asiento representantes de Estados de manera individual. Cada país que es miembro de la ONU , puede ser dictaminado por este consejo independientemente de qué convenio de Derechos Humanos ha firmado.

Por el contrario, el Comité de Derechos Humanos es un grupo especializado que se basa directamente en un convenio de derechos humanos, el Pacto de la ONU sobre Derechos Políticos y Ciudadanos, el llamado Pacto II de la ONU.

Este comité es ocupado por expertos que no representan a su país , sino que son eminencias probadas en el campo de los derechos humanos.

El Comité de Derechos Humanos se limita en la inspección a Estados que han ratificado el Pacto II de la ONU. “Libia tiene que ceñirse a este compromiso legal”, dice la experta.

Sin embargo, ninguna de esas dos instancias puede imponer castigos. “En general se trata de establecer un diálogo. En las conversaciones se intenta señalar las dificultades y, en caso ideal, de inducir al Estado a subsanar la situación de derechos humanos”.

Al final, en ambos hay informes con recomendaciones en las cuales el Estado es exhortado a realizar medidas correctivas. “Más adelante, el Estado debe dar cuenta de aquello que realmente ha hecho. No es que los informes caigan en saco roto, pero tampoco son fallos de tribunal aplicables”.

Por cierto, la tematización en alguna esas instancias no cambia en nada el secuestro de ambos suizos, pero para el futuro ello puede tener relevancia , ya que “lo que ocurrió con ellos no es un caso aislado”.

El 23 de junio pasado, Amnistía Internacional ha publicado un informe que documenta que en Libia ocurren, una y otra vez, detenciones arbitrarias de personas, también de ciudadanos libios. “La tematización en la ONU podría ayudar a estas personas”.

En noviembre se espera el informe periódico sobre Libia en el Consejo de Derechos Humanos. “Con ello, Libia será un tema en la ONU, independientemente de lo que haga Suiza”.

Tribunal Internacional de Arbitraje

"En el Derecho Internacional pueden intervenir tribunales de arbitraje cuando se trata de un conflicto entre Estados. Pero esto no tiene nada qué ver con la ONU”, aclara la experta.

Teóricamente se habría podido someter a un tribunal de arbitraje no sólo la detención de Hannibal Gaddafi en Ginebra ,sino también a un tribunal de violación de derechos humanos la de los ciudadanos suizos Göldi y Hamdani.

"Pero ello tendría que haber sido aprobado", precisa Kaufmann y añade: “Un tribunal de arbitraje presupone siempre la anuencia de ambas partes, no se le puede presentar como un tribunal intra estatal”.

Göldi und Hamdani, por iniciativa propia, tendrían la posibilidad de ir a la ONU, al Comité de Derechos Humanos. “Empero, antes deberían proceder judicialmente contra Libia, en territorio libio, ya que así lo exige el propio comité”. Es concebible que, en este caso, el comité pueda hacer una excepción a esta disposición, en opinión de Kaufmann.

Organizaciones no gubernamentales también podrían dar este paso por los dos ciudadanos suizos. Amnistía Internacional o Human Rights Watch podrían elaborar, por ejemplo, un llamado ‘informe en la sombras’ y ponerlo al alcance del Comité de Derechos Humanos, indica la experta.

Muchos de estos casos ocurren y ella espera que Amnistía Internacional (AI) haga esto ahora ya que esta organización tiene en este asunto mucha información detallada.

Ha habido ya personas particulares que han procedido judicialmente contra Libia en la ONU. “El Comité de Derechos Humanos también ha comprobado en diferentes casos violaciones a los convenios”.

Eveline Kobler, swissinfo.ch
(Traducido del alemán, Rosa Amelia Fierro)

Rehenes suizos

Los suizos Max Göldi y Rachid Hamdani estuvieron detenidos durante casi dos años en Libia luego de que la prensa suiza publicara fotos de la detención en Ginebra de Hannibal, hijo de Gaddafi.

El suizo-tunesino Hamdani fue liberado a fines de febrero de 2010.

Göldi pudo abandonar el país a mediados de junio de 2010, tras casi 700 días en los cuales estuvo detenido.

"He pasado los últimos 23 meses bajo una gran inseguridad y miedo. Fui víctima de un conflicto que no tiene nada que ver conmigo", dijo Göldi luego de arribar a Suiza.

La proscripción de su connacional Rachid Hamdani y la suya, por autoridades libias y en un lugar desconocido, luego de una visita simulada al hospital, es calificada por Göldi como secuestro.

Según declaró, el pasó 53 días en una habitación oscura, en completo aislamiento. Los guardianes se comportaron correctamente pero con distancia y no quisieron entablar contacto.

End of insertion

LA UDC quiere una condena

La Unión Democrática del Centro (UDC) exige que Suiza trate de influenciar en la ONU para que se condene a Libia por secuestro.

End of insertion

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Compartir este artículo