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Ernst Ludwig Kirchner: un «auténtico artista alemán» que encontró la paz en Suiza

El cuadro "Sonntag der Bergbauern" [Domingo de los campesinos de montaña, 1923-24/26], de cuatro metros de largo, tuvo que ser retirado con una grúa de la Cancillería alemana en Berlín para su exposición en Berna.
La pintura de cuatro metros de largo ‘Domingo de los campesinos de montaña’ (Sonntag der Bergbauern, 1923-24/26) tuvo que ser retirada con una grúa de la Cancillería alemana en Berlín para la exposición en Berna, Suiza. © Bundesrepublik Deutschland

Aunque se lo suele asociar con el arte alemán, el pintor y escultor expresionista Ernst Ludwig Kirchner pasó los últimos veinte años de su vida en la localidad alpina suiza de Davos. Casi un siglo después de la exposición individual que él mismo comisarió en la Galería de Arte de Berna en 1933, el Museo de Bellas Artes de la capital helvética recupera aquella muestra, con la colaboración de la Cancillería alemana.

Este verano, el monumental lienzo de Ernst Ludwig Kirchner ‘Domingo de los campesinos de montaña’ (Sonntag der Bergbauern) fue retirado de la Cancillería alemana. Su prestigiosa ubicación durante los últimos cincuenta años, en la sala donde se reúne el gabinete, garantizó que la pintura apareciera con frecuencia en los noticieros televisivos nocturnos.

Se necesitó una grúa para bajar el cuadro -de cuatro metros de largo- al patio donde el canciller Friedrich Merz recibe a los jefes de Estado. Luego fue trasladado a Berna para la exposición actual del Museo de Bellas Artes, ‘Kirchner x Kirchner’.Enlace externo En un intercambio temporal, la Cancillería recibió ‘Nuevas estrellas’ (Neue Sterne), una pintura de la artista suiza Meret Oppenheim, destinada a la sala del gabinete.

Alpsonntag. Szene am Brunnen [Domingo en los Alpes. Escena en el pozo], 1923-24/alrededor de 1929
‘Domingo en los Alpes. Escena en el pozo’ (Alpsonntag. Szene am Brunnen) 1929. © Kunstmuseum Bern

El Museo de Bellas Artes adquirió ‘Domingo en los Alpes. Escena en el pozo’ en aquella exposición, la única pintura de Kirchner comprada por un museo suizo en vida del artista. Junto a ‘Domingo de los campesinos de montaña’ las obras constituyen el eje central de Kirchner x Kirchner, que revisita la exposición de 1933 y que, según la directora del Kunstmuseum, Nina Zimmer, se perfila como una de las exposiciones más concurridas del museo en los últimos años.

Un maestro de la autopromoción mucho antes de las redes sociales: Kirchner en 1913 (o 1914).
Un maestro de la autopromoción mucho antes de las redes sociales: Kirchner en 1913 (o 1914). (C) Kunstmuseum Bern

Para Kirchner, la exposición de 1933 fue una oportunidad muy bienvenida para darse a conocer en Suiza, en un momento en que su arte, despreciado por los nazis como «degenerado», caía cada vez más en desgracia en Alemania.

Maestro de la autopromoción mucho antes de Instagram y los influencers, Kirchner no sólo curó la exposición, sino que también diseñó el cartel y especificó los detalles del catálogo, incluido el tipo de papel y las fuentes.

Incluso escribió breves textos sobre obras individuales para el catálogo. «Se convirtió en una expresión de su autoimagen artística y en un acto de seguridad en sí mismo, que combinaba con destreza distancia y control», escribe la curadora Nadine Franci en el catálogo de la exposición actual del Kunstmuseum.

‘El puente’

"Sich kämmender Akt" [Mujer desnuda peinándose], 1913.
‘Mujer desnuda peinándose’ (Sich kämmender Akt), 1913. © Brücke-Museum

Kirchner visitó Davos por primera vez en enero de 1917, pero regresó a Berlín porque hacía demasiado frío. Aun así, esta breve experiencia parece haber despertado en él el deseo de regresar por más tiempo: en mayo de ese mismo año se instaló allí, acompañado de su enfermera.

Su estado físico y psíquico era grave. Había sido dado de baja del servicio en la Primera Guerra Mundial por una enfermedad mental en 1915 y pasó gran parte del año siguiente en sanatorios de Berlín. Adicto al alcohol, a los somníferos y a la morfina, sufría desmayos y episodios de parálisis.

"Strasse mit roter Kokotte" [Calle con cocotte roja], 1914/25.
‘Calle con Cocotte Roja’ (Strasse mit roter Kokotte), 1914/25. © Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid

Ya había alcanzado un amplio reconocimiento en Alemania. Junto con Erich Heckel, Karl Schmidt-Rottluff y Fritz Bleyl, Kirchner fundó el grupo de artistas ‘El Puente’ (Die Brücke)Enlace externo en 1905, en una zapatería abandonada de Dresde. Su manifiesto revolucionario consistía en «llamar a todos los jóvenes a unirse y, como abanderados del futuro, reivindicar nuestra libertad creativa y nuestra libertad de estilo de vida en una lucha contra las fuerzas antiguas, cómodamente atrincheradas».

Las pinturas de ‘El Puente’ reflejan su estilo de vida bohemio y a menudo retratan a jóvenes modelos femeninas bañándose desnudas en los lagos de los alrededores de Dresde. Las obras de Kirchner Dos desnudos en formato vertical y Desnudo peinándose, ambas expuestas en el Museo de Bellas Artes de Berna, datan de la época de la disolución del grupo, en 1913.

Kirchner también se inspiró en la energía de la metrópolis en rápido crecimiento después de que el grupo se trasladara a Berlín en 1911 y produjeras las escenas callejeras cargadas de erotismo por las que quizá siga siendo más conocido, a menudo protagonizadas por figuras angulosas de prostitutas vestidas de forma extravagante y sus clientes, de traje y sombrero. Una de ellas, ‘Calle con Cocotte Roja’ (1914), se presenta en el Kunstmuseum como préstamo del ‘Museo Nacional Thyssen-Bornemisza’Enlace externo de Madrid.

La montaña mágica

Tras instalarse en Davos, Kirchner encontró cierta paz. Su compañera, Erna Schilling, se reunió con él en 1921. Inspirado por las montañas y las comunidades agrícolas, comenzó a pintar paisajes vibrantes, de apariencia casi textil, como ‘El valle de Sertig en otoño’ (1925/1926), aquí presentado como préstamo del Museo Kirchner de DavosEnlace externo. En ‘Mujer sentada’ (1926), Schilling aparece con las piernas cruzadas, vestida con un traje rojo y azul, en un balcón con un telón de fondo de montañas y árboles.

Escenas serenas de personas disfrutando de la naturaleza, como ‘Antes del amanecer’ (1925/1926), evocan una calma contemplativa poco habitual en su obra anterior. Algunas de las pinturas posteriores de Kirchner se inclinan hacia la abstracción: ‘Bailarina girando’(1931/1932) transmite el desenfoque del movimiento mediante una figura danzante con dos bocas y cuatro brazos.

Bailarina giratoria (1931/1932)
‘Bailarina girando’ (Drehende Tänzerin) 1931/32. Stadel Museum, Frankfurt am Main

Siempre expectante sobre cómo sería recibida su obra, Kirchner llegó incluso a escribir reseñas de sus propias exposiciones bajo el seudónimo de Louis de Marsalle. Al fin y al cabo, ¿qué mejor manera de asegurarse una crítica perspicaz e inteligente?

Supuestamente un crítico francés residente en Marruecos, De Marsalle, ofreció a Kirchner un recurso para explicar sus cambios de estilo, al tiempo que confería a sus textos distancia y autoridad. El ensayo del “crítico marroquí” en el catálogo de 1933 (su sexto texto sobre la obra del artista) sería también el último: él mismo lo eliminó trazando una cruz junto a su nombre para indicar su fallecimiento.

La calma que había encontrado en Suiza se desvanecía. Seguía dependiendo en gran medida de un mercado alemán en declive y, hacia 1933, Kirchner estaba inquieto. En enero (el mes en que Adolf Hitler se convirtió en canciller), un museo alemán escribió a la Kunsthalle para comunicar que no podía prestar una obra solicitada debido a una prohibición de préstamos: un anticipo de las restricciones que estaban por venir.

Escultura de Kirchner "Das Paar" (La pareja), expuesta en la infame exposición de Arte Degenerado de Múnich, 1937.
Escultura de Ernst Ludwig Kirchner ‘La pareja’ (Das Para) exhibida en la infame exposición de ‘Arte degenerado’ en Múnich, 1937. © Staatsarchiv Hamburg

En mayo de ese año, Kirchner escribió desde Davos al coleccionista de Fráncfort Carl Hagemann: «Estoy un poco cansado y triste por la situación que se vive allí. Se respira guerra en el aire. En los museos se están destruyendo los logros culturales de los últimos veinte años, tan duramente conquistados. Sin embargo, fundé Brücke expresamente para fomentar el verdadero arte alemán, hecho en Alemania. Ahora todo eso se considera supuestamente “antialemán”. ¡Dios mío, cuánto me duele!».

Se le había encargado pintar frescos para el Museo Folkwang de Essen, pero en 1934 -un año después de que los nazis tomaran el poder- el director del museo fue destituido y el proyecto nunca se concretó. En 1936, Kirchner volvió a recurrir a la morfina para aliviar sus dolores intestinales.

En 1937, alrededor de 700 de sus obras fueron retiradas de los museos alemanes y, a partir de julio de ese año, más de 30 se exhibieron en Múnich en la infame exposición de “Arte degenerado” (Entartete Kunst), concebida por el ministro de Propaganda de Hitler, Joseph Goebbels, para ridiculizar y vilipendiar el arte moderno. La salud mental de Kirchner se deterioró gravemente. En 1938 se quitó la vida de un disparo cerca de su casa en Davos, donde está enterrado en el cementerio Waldfriedhof. Tenía 58 años.

Reconocimiento en Suiza

Durante mucho tiempo, a Kirchner le costó obtener reconocimiento en Suiza. «La gente está acostumbrada a los artistas franceses y se sorprende con mis formas y colores», escribió. Sin embargo, es evidente que allí dejó huella. El Museo de Bellas Artes de Berna presenta una exposición paralela, titulada Panorama Suiza. De Caspar Wolf a Ferdinand Hodler, que explora cómo los artistas suizos han representado el mundo alpino a lo largo de tres siglos.

Una sala está dedicada a una generación de jóvenes expresionistas de Basilea sobre quienes el artista ejerció una influencia decisiva; entre ellos se encuentra Albert Müller, cuyo intenso autorretrato, dominado por violetas, lilas, verdes y azules, se inspira claramente en la paleta de Kirchner.

Kirchner puede haber seguido siendo un «auténtico artista alemán» en su refugio montañoso en el extranjero, pero dejó su impronta en Suiza. Mientras tanto, el reconocimiento internacional de la obra que creó allí sigue aumentando, un desarrollo que la exposición del Kunstmuseum sin duda contribuirá a fomentar.

"Paisaje montañoso desde Clavadel", un distrito de Davos, 1927.
‘Paisaje montañoso desde Clavadel’, un distrito de Davos, 1927. Museum Of Fine Arts, Boston

«Kirchner x Kirchner» se exhibe en el Museo de Bellas Artes de BernaEnlace externo, Suiza, hasta el 11 de enero de 2026. «Panorama Suiza. De Caspar Wolf a Ferdinand Hodler»Enlace externo estará abierta al público hasta el 5 de julio de 2026.

Editado por Virginie Mangin. Adaptado del inglés por Norma Domínguez. Revisado por Carla Wolff.

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