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Una isla tropical en medio de los Alpes

La arquitectura de la exótica casa tropical en Frutigen, junto a los Alpes. swissinfo.ch

El agua caliente drenada de un túnel de ferrocarril permite producir caviar y cultivar plantas tropicales en los Alpes suizos.

Este contenido fue publicado el 27 febrero 2010 - 10:00

La ‘exótica’ casa tropical de Frutigen reúne acuicultura, turismo y laboratorio de energías renovables bajo el mismo techo y pretende atraer a unos 80.000 visitantes al año.

El perfume de las orquídeas y de las bromelias se mezcla con el olor de la tierra húmeda. Papayos, mangos y plantas de café crecen con vigor. Los plataneros se cargan con sus primeros racimos.

Aquí dentro, la temperatura es tropical; en el exterior, gira en torno a cero grados en este invierno europeo. Las montañas alrededor del valle del Kander están cubiertas de nieve.

Estamos en ‘Tropenhaus’, la casa tropical o invernadero, en Frutigen, a 800 metros de altitud sobre el nivel del mar, a 50 kilómetros de Berna, aunque el escenario también podría haber sido creado por Hollywood para una película sobre el cambio climático. ‘Exótico’ es lo mínimo que se puede decir de este proyecto de 30 millones de francos.

La idea nació del fondo de la tierra. Cien litros de agua -a una temperatura de 20 grados- salen al segundo del túnel ferroviario de Lötschberg, de 14,6 km, que une los cantones de Berna y del Valais, entre Kandersteg y Goppenstein.

Antes de ser lanzada al helado río alpino Kander se debe enfriar. De allí surgió hace diez años la idea del jefe de obras del túnel, Peter Hufsmied, de usar el agua para criar el esturión, pez de agua caliente, y también para el cultivo de plantas tropicales.

"Tenemos la suerte de tener aquí energía geotérmica suficiente para disfrutar, descubrir y entender. Vamos a criar esturiones que produzcan caviar, abordar temas como las energías renovables y ofrecer los peces y las frutas en un restaurante, mostrando que el lujo y la sostenibilidad no están reñidos", dice a swissinfo.ch el gerente, Fritz Jost.

Caviar alpino

La cría de este pez amenazado de extinción -inédita en Suiza- es el principal pilar del proyecto. Se estima que hasta 60.000 esturiones naden en los Alpes en poco tiempo para después producir tres toneladas de caviar y 45 toneladas de carne por año para la red de supermercados ‘Coop’, la segunda más grande de Suiza. Hoy cada año el país importa casi cuatro toneladas de caviar (ver enlace).

Además de esto, se prevé producir anualmente unas 10 toneladas de frutas tropicales, como banana enana, papaya, manga, carambola e fisalis, para enriquecer la carta del restaurante y los banquetes festivos realizados en la ‘Tropenhaus’.

Según Jost, las plantas tropicales son sólo "una atracción adicional. Con ellas queremos mostrar que es posible hacer algo bueno con la energía sobrante de la cría de peces. También sirven como material pedagógico y científico" (ver galería en la columna derecha).

Antes de llegar al invernadero, donde crecen cerca de 30 especies de frutas tropicales, el visitante pasa por una exposición de cerca de un millón de francos sobre energías renovables (sobre todo geotérmica) y sobre las 26 especies de esturiones, que en el futuro podrán verse en el local.

Imitando un bosque

Lo que no se encuentra en Frutigen es un verdadero bosque tropical. "No se puede plantar aquí un bosque autóctono. Eso sería artificial", admite Jost. "Aunque, dentro de un año, si todo va bien, tendremos algo parecido a un bosque”.

La ‘Tropenhaus’ tiene la pretensión de convertirse también en el mayor parque interactivo de energía de Suiza. "Queremos mostrar que es posible suplir buena parte de la demanda de energía de aquí a 15 o 20 años a través de fuentes renovables, con producción y distribución locales", explica Jost.

Más allá de la geotermia, la casa tropical usa energía solar (tiene 1.150 m2 de paneles solares en su parte superior), hidroeléctrica y biomasa. La central eléctrica de Berna prueba energías renovables en el local. Y la Universidad de Berna realiza investigaciones sobre la cría sostenible de esturiones.

La casa también es un laboratorio para plantas tropicales que podrían crecer al aire libre en los Alpes, en caso de que se hagan realidad las peores previsiones de cambio climático? Jost ríe y comenta: "Las bananeras y los papayos podrán quizá un día sobrevivir en los Alpes. Además, la naturaleza hará que cada planta crezca en su lugar adecuado."

Proyecto hace escuela

En la región del río Kander, la casa tropical ya produce frutos. Cuenta con 45 funcionarios, lo que corresponde a la creación de 25 empleos a tiempo completo. Su principal fuente de ingreso, por el momento, procede de los turistas que pasan por Frutigen en dirección a las estaciones de esquí de Kandersteg y Adelboden.

El proyecto ya recibió dos premios nacionales por su carácter innovador y comienza a crear escuela. En las entradas norte y sur del túnel ferroviario del Gotardo, el mayor del mundo, hay iniciativas para aprovechar el agua de drenaje, probablemente también para la creación de peces.

En Wolhusen, en el cantón de Lucerna (en el centro del país), se inaugurará en marzo de 2010 una casa tropical de 5.360 m2, también ligada a ‘Coop’, que producirá frutas y verduras ‘exóticas’. Allí los suizos podrán comprar bananas y papayas nacionales, aunque el gerente Pius Marti ya avisa: "No vamos a poder producir para toda Suiza."

El alma mater del proyecto de Frutigen, Peter Hufsmied, advierte de que "las casas tropicales amenazan con canibalizarse". Pero Fritz Jost no teme la competencia de Wohlhusen o de otros proyectos similares.

"En Wohlhusen hay otras condiciones: el agua está a 80 °C (resultante de la compresión de gas natural), la nuestra está a 20° C. La nuestra viene de una montaña muy estable y debe brotar de aquí a hasta dentro de 100 o 200 años. El ayuntamiento nos apoya completamente. Estos son triunfos que no son fáciles de copiar."

Geraldo Hoffmann, swissinfo.ch
(Traducción: Iván Turmo)

Números

Tropenhaus' Frutigen:

Inauguración: 21 de noviembre de 2009

Área: 30.500 m2

Área cubierta: 12.200 m2 (1150 m2 de paneles solares)

Inversión: cerca de 30 millones de francos suizos

Tiempo de construcción: 18 meses

Producción anual prevista: 45 toneladas de carne de esturión y 3 toneladas de caviar; cerca de 10 toneladas de frutas tropicales

Trabajadores: 45

Visitantes esperados: 80.000 al año

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