AFP internacional

Unos residentes observan los destrozos provocados por un atentado con bomba en Qamishli, localidad del norte de Siria de mayoría kurda, el 27 de julio de 2016

(afp_tickers)

Al menos 44 personas murieron y 140 resultaron heridas en un atentado en la ciudad siria de Qamishli, de mayoría kurda, cerca de la frontera con Turquía, reivindicado por el grupo yihadista Estado Islámico (EI).

En un comunicado difundido en las redes sociales, el grupo yihadista dijo que el ataque fue llevado a cabo por un kamikaze con un camión lleno de explosivos como respuesta a los ataques contra la ciudad de Manbij, un feudo del EI en la provincia de Alepo.

La agencia Amaq, un órgano de propaganda vinculado al EI, informó de que el objetivo del ataque era el edificio del estado mayor de las fuerzas kurdas en Qamishli.

Se trata del peor atentado y el más mortífero que haya sufrido esta ciudad desde el inicio del conflicto, en marzo de 2011.

La televisión nacional siria habló de un "atentado terrorista" que según la agencia oficial Sana dejó "44 muertos y 140 heridos, varios de ellos graves".

Por su parte, el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH) anunció al menos 14 muertos y varias decenas de heridos.

Las imágenes del atentado muestran un zona devastada, llena de escombros y varios edificios dañados.

Según un periodista de la AFP que cita una fuente de las fuerzas de seguridad kurdas (Assayech), "se trata del mayor atentado cometido en la ciudad" de Qamishli.

En la zona del atentado se veían escenas desgarradoras con los heridos corriendo en busca de auxilio en medio del humo de varios focos de incendio.

Un hombre corría con un niño en brazos, cuya cara estaba cubierta de sangre y polvo.

Más allá una mujer lloraba y gritaba junto a dos niños enmudecidos, en estado de 'shock'.

Según la misma fuente, un kamikaze que iba en un gran camión se hizo estallar cerca en puesto de control cercano a la zona donde hay varios edificios de la administración autónoma que los kurdos han instalado en los territorios que controlan en el noreste de Siria.

Uno de los inmuebles alberga el organismo kurdo de defensa.

La fuente también habló de hospitales desbordados por el gran número de víctimas.

La televisión nacional siria indicó que el gobernador de la provincia de Hassaké, donde está Qamishli, hizo un llamamiento a la población para donar sangre para las víctimas en los hospitales públicos y privados.

Las primeras informaciones daban cuenta de dos atentados pero, según fuentes en Qamishli y del OSDH, la explosión del camión provocó una segunda deflagración de un depósito de gas.

La mayoría de la provincia de Hassaké está controlada por las fuerzas kurdas, que establecieron una "administración autónoma", mientras que las gubernamentales sirias controlan el aeropuerto y algunos barrios de Qamishli.

El resto de la provincia está en manos de las Unidades de Protección del Pueblo Kurdo (YPG), la principal fuerza militar kurda, que en marzo anunciaron la creación de una zona "autónoma" en el noreste de Siria.

Los combatientes kurdos están en primera línea del combate contra el grupo Estado Islámico (EI) y han logrado victorias en el norte y el este de Siria, a las que los yihadistas han respondido con ataques suicidas.

Por otro lado, también en el norte del país, al menos 16 civiles fueron abatidos por bombardeos y disparos de artillería del régimen en un barrio de Alepo controlado por los rebeldes, informó el OSDH. Un balance que podría agravarse, pues quedaban personas atrapadas entre los escombros de los edificios bombardeados, avisó el observatorio.

En los cinco años de conflictos en Siria, más de 280.000 personas han perdido la vida y más de la mitad de la población se ha visto obligada a huir de sus hogares.

afp_tickers

 AFP internacional