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Trabajadores almacenan atunes pescados durante la almadraba en un barco en Barbate, al sur de España, el 21 de mayo de 2015

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La demanda de productos marinos sostenibles ha hecho prosperar el mercado de este tipo de pescado y marisco, pero Asia, el mayor productor mundial, sigue muy rezagada en este sector, según un informe publicado el miércoles en Ginebra.

El año pasado, se vendieron en el mundo 23 millones de toneladas de productos marinos certificados de origen sostenible, por un total de 11.500 millones de dólares (10.000 millones de euros), lo que supone el 14% de la producción global, según un estudio publicado por el Instituto Internacional de Desarrollo Sostenible (IISD).

Hace 10 años, los productos considerados como sostenibles sólo representaban el 0,5% de la producción total, con sólo 500.000 toneladas, recuerda este grupo de investigación canadiense.

Para ser certificados como sostenibles, los productos marinos tienen que ser pescados en el mar o criados en granjas piscícolas siguiendo los principios de respeto al medio ambiente marino y permitiendo que las reservas se renueven.

El informe, que ha analizado los avances de las nueve certificaciones más utilizadas, entre ellas los sellos MSC (Marine Stewardship Council) y Friend of the Sea, muestra un aumento del 35% por año de los productos marinos certificados durante la última década. Se trata de un alza casi 10 veces más rápida que la producción clásica, en el mismo período.

Es una buena noticia en un mundo donde el 88% de las reservas de peces ya están explotadas al máximo, incluso a veces sobreexplotadas.

"La rápida expansión de los métodos sostenibles contribuye a reaccionar a décadas de mala gestión, que han provocado la desaparición de pesqueras y la destrucción de ecosistemas marinos frágiles", explicó el principal redactor de este informe, Jason Potts.

Entre el 10% y el 12% de la población mundial depende directamente o indirectamente de la industria pesquera, recuerda el estudio.

Mientras que la acuicultura puede servir para mantener las reservas de peces silvestres, este sector es criticado en algunas regiones por destruir ecosistemas, a raíz de la alimentación de los peces y por el tratamiento de los residuos.

Actualmente, el 80% de los productos certificados son pescados en el mar. Pero la certificación de productos de criadero está creciendo, destaca el informe.

Los mayores consumidores de estos productos sostenibles son Japón, Norteamérica y Europa.

Asia, con el 69% de la producción global de productos marinos, sólo suministra el 11% de productos certificados.

El informe concluye que los beneficios financieros de la certificación han sido hasta ahora repartidos de forma muy desigual. Preconiza asimismo acciones gubernamentales e "inversiones importantes" para expandir estos métodos en Asia y África.

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