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En presidente del Banco Central de Brasil, Ilan Goldfajns, el 7 de junio de 2016

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El Banco Central de Brasil decidió este miércoles mantener la tasa de interés de referencia en 14,25% anual por novena vez consecutiva debido a la elevada inflación, en una medida que era esperada por el mercado.

"El Comité evalúa que una flexibilización de las condiciones monetarias dependerá de factores que permitan mayor confianza en el alcance de las metas para la inflación", señaló el organismo rector, que conserva la tasa en el mismo nivel desde julio del año pasado.

La medida, que coincidió con el día de la destitución de la presidenta Dilma Rousseff en el Senado, fue tomada de manera unánime por los miembros del Comité de Política Monetaria (Copom).

El organismo estaba reunido desde el martes por segunda vez bajo el nuevo mandato del economista Ilan Goldfajn, que llegó al cargo a inicios de junio designado por el gobierno interino, y a partir de este miércoles definitivo, de Michel Temer.

Para el comité, sin embargo, la deprimida economía del gigante sudamericano podría estar comenzando a dar señales de vida.

"El conjunto de los indicadores divulgados desde la última reunión del Copom muestran evidencias de que la economía brasileña se ha estabilizado recientemente y señales de una posible retomada gradual de la actividad", afirmó el organismo en su nota.

No obstante los precios continúan empujando la inflación muy por encima de la meta, una de las grandes batallas que prometió librar Goldfajn tras su llegada al cargo.

"La inflación corriente sigue presionada, en parte como consecuencia de los precios de los alimentos, y viene descendiendo a un ritmo más lento de lo esperado", indicó el Copom.

- Panorama complejo -

En los doce meses cerrados en julio, la inflación llegó en Brasil hasta el 8,74%, muy por encima del objetivo de las autoridades del 4,5%, mientras que para todo 2016, tanto el Banco Central como los mercados esperan que llegue al 7,27%.

No será hasta el segundo trimestre de 2018 cuando el índice se situará por debajo del límite, con una tasa prevista del 4,2%.

Brasil, la mayor economía latinoamericana, esta sumida en una larga recesión, la peor en décadas. Su PIB cayó 0,6% en el segundo trimestre en relación al primero, según datos oficiales de este miércoles, que confirmaron su sexta contracción consecutiva.

En la primera mitad del año, el PIB acumula una caída de 4,6% y de 4,9% en los últimos cuatro trimestres.

Para 2016 tanto el mercado como el Banco Central prevén una caída de 3,2% de la actividad económica; una tasa muy similar a la de 3,3% que estima el FMI.

- 'Mayor del planeta' -

Frente a este complejo escenario, sectores sindicales volvieron a mostrar su descontento con la manutención de las tasas de interés "en las alturas", que consideran perjudiciales para el sector productivo.

"La crisis y la supuesta recuperación son dolorosas para los trabajadores que, además de sufrir con el flagelo del desempleo, padecen la mayor tasa de interés del planeta y la reducción criminal de sus derechos y protección social", señaló una nota de la central Fuerza Sindical.

Mucho más moderado fue el presidente de la Asociaciones Comerciales del estado de Sao Paulo, Alencar Burti, que consideró "acertada" la decisión del Banco Central ante la elevada inflación, pero lanzó un pedido al gobierno de Michel Temer.

"La fortísima recesión enfrentada por el país solamente será vencida con la disminución de la tasa de interés. Para que eso sea viable es urgente realizar un ajuste fiscal, principalmente reduciendo gastos", afirmó en un comunicado.

Cuando el Copom hizo pública su decisión, Temer acababa de juramentar su cargo como presidente antes de viajar a China para la cumbre del G20, en la que intentará "buscar recursos e inversores" para Brasil.

Con el desempleo en niveles récord (más de 11 millones de personas), la inflación galopante y un gigantesco déficit fiscal su gobierno ha tenido hasta ahora el aval de los mercados y de momento, del Congreso, que ya aprobó la revisión de la meta fiscal -170.500 millones de reales (USD 52.500 millones al cambio actual) en 2016-.

Su próximo reto será aprobar el ajuste fiscal que fue rechazado cuando Rousseff lo presentó.

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