AFP internacional

Una foto cedida por la Agencia Oficial Árabe de Noticias Siria (SANA) el 9 de agosto de 2016 muestra a un comando de las fuerzas armadas sirias junto al ministro de Defensa, el Teniente General Fahd Jasem al-Freij (2d), durante una visita a Alepo

(afp_tickers)

La batalla por Alepo es la más importante para el régimen y para los rebeldes desde el comienzo de la contienda bélica en Siria en 2011, pero puede transformarse en una guerra de desgaste sin vencedores.

Los dos bandos están concentrando tropas e intentarán por todos los medios apoderarse de esta localidad dividida desde 2012 entre los barrios del oeste, en poder del régimen, y los del este, bajo control de los insurgentes.

- Puntos fuertes de los rebeldes

En esta batalla, el Ejército de la Conquista (Jaish al Fateh) es la principal fuerza que lucha contra el régimen. En 2015 logró expulsar a las tropas gubernamentales de la mayor parte de la provincia de Idleb (noroeste).

Jaish al Fateh es una coalición que reagrupa a una decena de facciones yihadistas y rebeldes apoyadas por Arabia Saudí, Catar y Turquía.

Entre estos grupos se destaca la organización yihadista Fateh al Sham (ex Frente al Nosra, que se desvinculó recientemente de Al Qaida) y los salafistas de Ahrar al Sham.

Según expertos militares, la coalición cuenta con entre 30.000 y 40.000 hombres bien entrenados y muy motivados, de los cuales unos 10.000 en Alepo. También incluye a miles de yihadistas procedentes del extranjero.

Dispone de tanques, de transporte de tropas y de artillería incautada en parte al ejército sirio, así como de misiles antitanques TOW de fabricación estadounidense.

Según el experto Charles Lister, Jaish al Fateh recibió "por primera vez", para la batalla de Alepo, armas de fabricación estadounidense reservadas hasta ahora a las fuerzas que luchan contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI).

Pero su arma más eficaz son los vehículos bomba y los ataques suicida.

- Potencia de fuego del régimen

Del lado del régimen, la batalla de Alepo corre a cargo del ejército y de las milicias de las Fuerzas de Defensa Nacional (FDN), así como de los combatientes procedentes de Irán, de Irak y del Hezbolá libanés.

Según Almasdarnews, una web prorrégimen generalmente bien informada, las fuerzas gubernamentales llevaron 100 tanques y 400 transportes de tropas a Alepo, donde disponen de entre 30.000 y 40.000 hombres. Algunos son soldados aguerridos pero otros, reclutas poco motivados.

El ejército posee tropas de asalto compuestas por miles de hombres completamente leales al coronel Suhail Hasan (apodado 'el Tigre'), además de las de la Guardia Republicana, de las fuerzas especiales y de las de Al Radwan, unidades de élite del Hezbolá, añade la página web.

Las fuerzas del presidente sirio, Bashar al Asad, están dotadas de una potencia de fuego enorme, con tanques, artillería y sobre todo aviación, una ventaja considerable frente a los rebeldes, que carecen de aviones. Eso además del apoyo de Rusia.

- ¿Qué hay en juego?

Los dos bandos se juegan mucho.

"Para los rebeldes, no es posible dejar a sus hermanos asediados en Alepo", asegura Fabrice Balanche, geógrafo especialista en Siria.

"Se suponía que Alepo iba a ser la Bengasi siria, desde donde los rebeldes harían caer al régimen. Si la pierden completamente, sus zonas en el norte de Siria se encogerán", explica Rami Abdel Rahman, director del Observatorio Sirio de los Derechos Humanos, refiriéndose a la segunda ciudad de Libia en la que se anunció la captura y la muerte del dirigente Muamar Gadafi.

Para el régimen, si Alepo cae, "entrará en una dinámica de victoria", informa este experto del Washington Institute. "Retomar Alepo significa poder después rodear a los rebeldes en la provincia de Idleb. Se trata de demostrar su fuerza a toda Siria".

Además "la toma de Alepo permitiría al bando de Asad estar en posición de fuerza en negociaciones internacionales. Se trata de poner a la nueva administración estadounidense frente al hecho consumado en enero", asegura.

- ¿Quién ganará?

La batalla se anuncia encarnizada y sobre todo larga.

"El régimen sigue limitado por la falta de efectivos. Ha retirado defensas en el sur para dirigirse a la carretera de Castello", en Alepo, según Yazid Sayegh, experto del Centro Carnegie para Oriente Medio.

"Al mismo tiempo, es imposible que la oposición pueda tomar todo Alepo, por el mismo motivo que el régimen", en particular por falta de efectivos, pero también por "una potencia de fuego limitada y una región gubernamental mucho más poblada que la parte rebelde".

El objetivo anunciado de la oposición de tomar la ciudad "no es realista a corto plazo, a no ser que las defensas progubernamentales se derrumben de repente, lo que es poco probable", estima Thomas Pierret, experto en Siria.

afp_tickers

 AFP internacional