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El recién nombrado ministro de Asuntos Exteriores británico, Boris Johnson, se dirige a los medios el 14 de julio de 2016 en el centro de Londres

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El polémico Boris Johnson intentó este jueves aplacar las críticas por su nombramiento como ministro de Exteriores del gabinete de Theresa May afirmando que la salida de su país de la Unión Europea no significa abandonar Europa.

"Hay una gran diferencia entre el hecho de que vamos a abandonar la UE y nuestra relación con Europa, que en cualquier caso va a verse reforzada", dijo Johnson en su primera declaración desde que fue nombrado.

"En Europa, vamos a implementar la voluntad del pueblo en el referéndum, pero eso no significa para nada abandonar Europa", afirmó el exalcalde de Londres, uno de los más prominentes partidarios de salir de la UE.

Investida jefa de gobierno el miércoles, menos de tres semanas después del voto británico a favor de la salida de Reino Unido de la UE, la conservadora se comprometió a "llevar a cabo el desafío" del Brexit, prometiendo al mismo tiempo "justicia social".

El jueves por la mañana, el nuevo ministro de Finanzas, Philip Hammond, pareció dar cuerpo a esa promesa al asegurar a los medios británicos que no habrá presupuesto de emergencia para el Brexit, y por tanto, quedan excluidas nuevas medidas de austeridad.

Hammond, anteriormente ministro de Relaciones Exteriores, postergó los anuncios presupuestarios a la "declaración de otoño", habitualmente presentada a finales de noviembre o principios de diciembre.

El banco central mantuvo este jueves sin cambios su política monetaria, a pesar de que los analistas esperaban una flexibilización para impulsar la economía frente a los riesgos del Brexit.

Signo de la inmensa labor que espera a su gobierno, May ha creado un ministerio enteramente dedicado al Brexit, del que se encargará David Davis, ex secretario de Estado de Asuntos Europeos.

- "Un círculo vicioso" -

El presidente Barack Obama felicitó este jueves por teléfono a May, después de que la Casa Blanca reaccionara sin entusiasmo al nombramiento de su secretario de Relaciones Exteriores.

"El presidente ciertamente está encantado de trabajar con la primera ministra May durante los seis meses que le quedan en el cargo", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest.

Interrogado acerca de la designación del crítico del presidente Obama, Boris Johnson, como secretario de Relaciones Exteriores británico, la presidencia estadounidense dijo que "la especial relación" entre los dos países "transciende cualquier personalidad individual".

Pero del lado europeo, May se ha visto sometida a la presión de los dirigentes europeos por poner en marcha el Brexit, incluso antes de su investidura.

"Tengo muchas ganas de trabajar estrechamente con usted y de conocer sus intenciones sobre este tema", afirmó el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

Las dos primeras llamadas de May fueron a los líderes de las dos principales potencias europeas, Alemania y Francia.

En esas conversaciones, la líder británica subrayó su compromiso con el Brexit pero explicó que se necesitará "tiempo para preparar las negociaciones", dijo el portavoz de Downing Street, añadiendo que la primera ministra espera que las conversaciones "se desarrollen con un espíritu constructivo y positivo".

Sus primeras decisiones fueron fríamente acogidas en Europa.

El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz afirmó que, con su nuevo gobierno, May "se centra en satisfacer la cohesión interna del Partido Conservador" y "menos en el futuro del país".

"Reino Unido debe romper ese círculo vicioso y peligroso que tiene impactos directos sobre el resto de Europa", consideró Schulz en una declaración transmitida a la AFP.

El presidente francés François Hollande, la canciller alemana Angela Merkel y el jefe del gobierno italiano Matteo Renzi se reunirán en agosto en Italia en una cumbre sobre el Brexit.

En un editorial titulado "Nueva primera ministra, mismos problemas", el diario The Guardian resumía los problemas actuales de Theresa May: "Sin dinero, sin una verdadera mayoría y con una creciente migraña: Europa".

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