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Un hombre mira su teléfono móvil en Seúl el 31 de marzo de 2014

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Corea del Sur estudia una ley que prohibiría a los jefes de las empresas contactar a sus empleados fuera de sus horarios de trabajo tras las numerosas quejas del desequilibrio existente entre la vida laboral y la vida privada.

Doce diputados del principal partido de la oposición, Minjoo, presentaron una propuesta de ley en este sentido al Parlamento.

"Cada vez más empresas utilizan las redes sociales y las aplicaciones de mensajería móvil para dar órdenes relativas al trabajo sea cual sea la hora, y los empleados sufren altos niveles de estrés", explicaron en un comunicado.

La propuesta de ley quiere prohibir a las empresas enviar mensajes relacionados con el trabajo a sus empleados fuera de su horario laboral a través del teléfono, redes sociales o mensajerías móviles.

El documento cita en particular a KakaoTalk, una aplicación utilizada por alrededor de 80% de la población surcoreana.

Los diputados denuncian que muchos empleados están permanentemente en guardia, incluso por la noche y durante sus vacaciones.

"Cada vez más gente solicita el derecho a desconectar después de sus horas de trabajo", añaden, pidiendo que la vida privada de los empleados esté completamente alejada del mundo laboral.

El sistema surcoreano, con más de 80% de la población en posesión de un teléfono inteligente y con una cultura del trabajo intensiva, favorece cualquier tipo de abuso, explican los defensores del cambio.

En 2014, los surcoreanos trabajaron 2.124 horas anuales de media, situándose segundo en la clasificación de los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) por detrás de México, y superando en gran medida a la media mundial de 1.770 horas.

-'Sin fronteras claras'-

Un reciente informe titulado 'Los empleados que tienen miedo de KakaoTalk' advierte que los trabajadores están obligados a trabajar hasta 11 horas suplementarias por semana a través de sus aparatos electrónicos.

"Hemos llegado a un punto en el que trabajar el fin de semana o fuera del horario laboral, sin ser pagado, se convierte cada vez más en la norma", dice el informe.

"El uso de dispositivos inteligentes en el trabajo borra las fronteras entre el trabajo y la vida familiar, impactando negativamente sobre el equilibrio" entre las dos.

Los surcoreanos están contentos con los últimos avances tecnológicos, como el acceso a internet ultrarrápido ofrecido por los teléfonos inteligentes de última generación.

Pero el amor por lo digital se paga y los teléfonos y tabletas se convierten en oficinas móviles durante todo el día.

No obstante, algunas compañías tomaron medidas unilaterales para conservar el carácter sagrado de las horas de comida.

LG Uplus, el tercer operador móvil de Corea del Sur, amenazó con despedir a los jefes que envíen mensajes KakaoTalk a sus subordinados después de las 20h00.

"Vamos a ayudar a nuestros equipos a aprovechar su vida personal por la tarde, lo que al final servirá para nutrir su creatividad", explicó el portavoz de la compañía, Baek Yong-Dae.

Los surcoreanos atribuyen el renacimiento económico de su país, tras los destrozos de la guerra de Corea, a su tesón. Pero este estilo de vida es blanco de las críticas desde hace unos años y mucha gente denuncia el ritmo frenético de las oficinas.

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