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Refugiados esperando la visita de la canciller alemana, Angela Merkel, a un campo de refugiados en la frontera turco-siria, en Gaziantep, el 23 de abril de 2016

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Dirigentes y oenegés de todo el mundo discutían este lunes en Estambul bajo la égida de la ONU cómo mejorar las respuestas a las crisis humanitarias provocadas por las guerras y el cambio climático.

Con unos 60 millones de desplazados en el mundo y 125 millones de personas que requieren ayuda, muchos Estados y organizaciones no gubernamentales estiman que el sistema humanitario actual necesita un cambio profundo.

"Nunca desde la Segunda Guerra Mundial tanta gente había sido forzada a abandonar sus hogares", deploró el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon. "Estamos aquí para forjar un futuro diferente", agregó. "No es una tarea fácil", dado que requiere "una voluntad política de una magnitud que no hemos visto en los últimos años", admitió Ban.

La cumbre de dos días definirá una serie de "acciones y compromisos concretos" para ayudar a los países a enfrentarse las crisis, prevenir conflictos, respetar el derecho internacional y garantizar la financiación de proyectos humanitarios.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, anfitrión de la cumbre, exhortó a la comunidad internacional a "asumir sus responsabilidades" y lamentó el reparto desigual de la ayuda humanitaria.

"El sistema actual es insuficiente (...), el peso lo llevan únicamente algunos países, hoy todo el mundo debe asumir sus responsabilidades", dijo Erdogan, cuyo país acoge a unos tres millones de refugiados, entre ellos 2,7 millones de sirios.

"Las necesidades aumentan cada día, pero los recursos no siguen forzosamente", prosiguió el jefe de Estado turco, lamentando que "algunos miembros de la comunidad internacional eludan sus responsabilidades". "Hoy, aquí, hacemos promesas. Debemos ahora convertir las palabras en actos", dijo Erdogan. "Solamente entonces habremos resuelto todos nuestros problemas", zanjó.

- Promesas incumplidas -

La jefa del Gobierno alemán, Angela Merkel, cumplir las promesas de donación y bogó por un "sistema fiable" de financiación de proyectos. "Deben cesar" las promesas incumplidas, afirmó Merkel, cuyo país acogió en 2015 a cerca de un millón de refugiados y migrantes, la inmensa mayoría de los llegados a Europa.

Los compromisos de la cumbre no serán vinculantes. Por ello los 6.000 participantes en la reunión tienen que superar un escepticismo generalizado sobre la capacidad de cumplir un ambicioso programa.

La oenegé Médicos Sin Fronteras (MSF) decidió no participar en la reunión, anticipando una "declaración de buenas intenciones" sin ningún progreso concreto.

La cumbre, que acoge a unos 60 jefes de Estado y de Gobierno, se inició con la tradicional foto de familia, seguida de una ceremonia en presencia del actor Daniel Craig, intérprete de James Bond en varias de las últimas películas.

Al margen de la cumbre se llevarán a cabo reuniones bilaterales.

El hecho de celebrar esta primera cumbre en Estambul es simbólico, dado que Turquía acoge a 2,7 millones de sirios que han huido de su país en guerra y es el principal país de tránsito para los refugiados que quieren acceder a Europa.

La cumbre de Estambul tiene que ser un "hito", insistió Kerem Kinik, responsable de la Media Luna Roja turca, para fijar objetivos de desarrollo y consolidar el sistema de financiación. "Queremos que haya menos burocracia en el sistema humanitario mundial", que tendría que "dar medios a agentes locales -mediadores pequeños, en las zonas locales -, que lidian en directo conlas crisis humanitarias", declaró a AFP.

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