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El alcalde de Ankara, Melih Gokcek, habla con la AFP durante una entrevista en Ankara el 30 de julio de 2016

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El alcalde de Ankara cuestionó la participación de Estados Unidos en el golpe de Estado fallido del 15 de julio en Turquía y exigió a Washington que extradite al predicador exiliado Fethullah Gülen, en una entrevista con la AFP.

Algunos responsables turcos acusaron a Estados Unidos de haber participado en la intentona golpista, que hizo tambalear el poder del presidente Recep Tayyip Erdogan, algo que Washington desmiente categóricamente.

"¿Cómo sabremos si Estados Unidos estuvo implicado en este asunto? Si nos entregan a Gülen, no habrá problema. Pero si no lo hacen, (ese país) no escapará al banquillo de los acusados", declaró el alcalde de Ankara, Melih Gokcek, en una entrevista concedida a la AFP.

"Sólo hay una manera de que Estados Unidos pruebe que no está detrás del golpe: entregar a Gülen a Turquía", insistió el dirigente, alcalde de la capital turca desde hace 22 años y uno de los más altos responsables del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), en el poder.

El presidente Erdogan y el AKP acusaron rápidamente a Fethullah Gülen de estar detrás del intento de golpe, algo que este último desmiente.

El movimiento del predicador, exiliado en Estados Unidos desde 1999, busca transformar la sociedad a través de la educación, la acción cívica y los medios de comunicación, y se encontraba al frente de numerosas escuelas y medios de comunicación.

Al día siguiente del golpe, el poder islamo-conservador del presidente Erdogan lanzó una verdadera caza contra los supuestos partidarios del predicador, despidiendo a miles de trabajadores de sectores como la justicia y la educación, cerrando medios de comunicación y deteniendo a periodistas, militares y jueces. Más de 18.000 personas fueron detenidas provisionalmente.

El alcalde de Ankara reconoció que el AKP había cometido un error aliándose con los gülenistas al llegar al poder en 2002. "Pero (los gülenistas) nos querían utilizar para situar a gente de su red en el ejército", dijo.

La ruptura entre Gülen y Erdogan se remonta a 2013, cuando estalló un escándalo de corrupción que afectó a familiares del presidente turco. Erdogan acusó entonces a Gülen de haber amañado este caso.

Gokcek aseguró estar totalmente a favor de la pena de muerte para los golpistas. La restauración de esta pena, además de forma retroactiva -una violación de los derechos fundamentales, según las normas de derecho europeo-, podría poner fin a las esperanzas de Turquía de incorporarse a la Unión Europea (UE), advirtió Bruselas.

Si la UE cerrara sus puertas, "lo juro, me da igual, no entraremos", lanzó el alcalde, recordando que, sin embargo, él había sido proeuropeo. "Europa no es el único lugar del mundo, encontraremos otros socios", sentenció.

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