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Un hombre herido por los bombardeos en la localidad siria de Kfar Batna, a las afueras de Damasco, el 11 de junio de 2016

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Los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) infligieron este lunes un duro revés a las fuerzas estatales sirias, expulsándolas de la provincia de Raqa, durante una contraofensiva que dejó decenas de muertos en las últimas 24 horas, informó una ONG.

Las tropas gubernamentales habían lanzado el 3 de junio una ofensiva para apoderarse de la ciudad de Tabqa, clave para un posterior ataque de Raqa, la capital del EI en Siria. Fue la primera vez que las tropas de Bashar al Asad penetraron en la provincia desde 2014.

Las fuerzas regulares y paramilitares del Gobierno habían logrado avanzar 20 kilómetros en la provincia antes de ser expulsadas por los yihadistas, indicó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Daesh (acrónimo en árabe del EI) "logró expulsar a las tropas del régimen fuera de las fronteras administrativas de la provincia de Raqa después de una feroz contraofensiva lanzada el domingo por la noche", afirmó el OSDH.

Según la ONG, el EI envió centenas de refuerzos desde la ciudad de Raqa, capital de la provincia del mismo nombre, para defender Tabqa, ciudad situada a orillas del río Eúfrates, a 50 kilómetros.

Esta posición es un punto de tránsito clave para controlar las riveras del rio Eúfrates y si las tropas conseguían cortarla, podrían bloquear por el oeste la ruta de aprovisionamiento de los yihadistas.

Según la ONG, murieron "más de 40 miembros de las fuerzas del régimen", que se suman a los 21 yihadistas que perdieron la vida.

El domingo, las fuerzas de Damasco se acercaron a siete kilómetros del aeropuerto de Tabqa, pero se vieron obligadas a retroceder tras numerosos ataques del EI, que finalmente determinaron que las tropas abandonaran la provincia de Raqa.

Los yihadistas utilizan métodos como los atentados suicidas y los coches bombas para repeler a las fuerzas del régimen.

- Otra contraofensiva en el norte -

El grupo también lanzó una contraofensiva para romper el asedio alrededor de su bastión de Manbij (norte de Siria) y retomó dos localidades y tres aldeas en manos de la alianza de combatientes árabes y kurdos, apoyada por Estados Unidos.

Esta alianza, las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), había arrebatado estas localidades a los yihadistas en una ofensiva lanzada el 31 de mayo.

"El EI intenta defender Manbij enviando combatientes del exterior de la ciudad a atacar a las FDS en estas localidades", apuntó el director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), Rami Abdel Rahman.

Las FDS sitian Manbij desde hace diez días, pero se ven frenadas por los ataques suicidas del EI. Los yihadistas controlan desde 2014 esta ciudad, situada en la ruta entre las frontera turca y Raqa, la capital de facto del EI en Siria.

La guerra civil en Siria, que comenzó con una brutal represión de manifestaciones antigubernamentales en 2011, se ha saldado con más de 280.000 personas muertas y ha obligado a abandonar sus hogares a millones de sirios.

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