AFP internacional

El primer ministro turco y líder del partido de gobierno, el Partido de la Justicia y el Desarrollo, Ahmet Davutoglu, el 3 de mayo en Ankara

(afp_tickers)

El futuro del primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, parecía estar a expensas del congreso extraordinario de su partido, el AKP, anunciado este miércoles por la noche, en un momento en que las fisuras empiezan a aflorar con el presidente Recep Tayyip Erdogan.

El Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) organizará en las próximas semanas un congreso extraordinario, informaron las cadenas de información NTV y CNN Türk.

Los estatutos del AKP prevén que el jefe de gobierno sea a su vez el presidente del partido, por lo que Davutoglu abandonaría las funciones de primer ministro si no revalida su cargo de presidente de la formación.

Según el cronista Abdülkadir Selvi, buen conocedor de los entresijos del AKP, Davutoglu no debería presentar su candidatura a la presidencia de la formación durante el congreso extraordinario, por lo que perdería su cargo.

El anuncio del congreso llega en un momento en que las relaciones entre el primer ministro y el jefe de Estado se tensaron, tras año y medio al timón de una Turquía que atraviesa un mar agitado.

Aunque Davutoglu dirige oficialmente el AKP, Erdogan, que en principio está por encima de cualquier partido como jefe de Estado, cuenta con numerosos fieles en esta formación política que fundó en 2001.

Ambos dirigentes se reunieron el miércoles por la noche durante más de una hora y media, si bien no hubo declaración oficial al término de este crucial encuentro. La agencia de prensa progubernamental Anatolia informó que Davutoglu comparecerá el jueves ante la dirección del AKP a partir de las 08H00 GMT.

- 'Lucha de poder' -

Cuando fue elegido presidente, en agosto de 2014, después de tres mandatos como primer ministro, Erdogan nombró como sucesor al aplicado y estudioso Ahmet Davutoglu, exministro de Relaciones Exteriores, lo que muchos interpretaron como una apuesta por la docilidad.

Pero el universitario de formación se ha ido forjando un lugar en la escena política turca, convirtiéndose en un orador entusiasmado y alcanzando un acuerdo con Bruselas sobre los migrantes, lo que incluirá una exención del visado para los turcos que deseen viajar a la Unión Europea (UE).

La semana pasada, la instancia dirigente del AKP retiró a Davutoglu, su presidente, el poder de nombrar a los responsables del partido en las provincias y los distritos. Una decisión que fue percibida como el primer golpe de una campaña destinada a socavar su autoridad.

"Inevitablemente, existe un potencial para los enfrentamientos y esto ya ha empezado", dijo a la AFP antes del anuncio del congreso extraordinario Ilter Turan, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Bilgi, en Estambul, para quien "existe una importante lucha de poder" en el seno del AKP.

Desde su elección a la presidencia del Estado, Erdogan no esconde su ambición de modificar la Constitución para instaurar un régimen presidencial, un proyecto apoyado públicamente por Davutoglu, quien parece en cambio no tener prisa en ponerlo en marcha.

"Quien se convierta en el nuevo dirigente del AKP y primer ministro de Turquía deberá aceptar la nueva naturaleza del sistema", indicó Fuat Keyman, director del grupo de reflexión Istanbul Policy Center, para quien "mañana por la mañana, la política turca habrá entrado" en un "sistema presidencial (...) de facto".

Los potenciales sucesores de Davutoglu son numerosos, aunque la prensa suele citar dos nombres: Binali Yildirim, viejo compañero de Erdogan y actual ministro de Transportes, y Berat Albayrak, ministro de Energía y yerno del jefe del Estado.

- 'Solo le temo a Alá' -

La decisión de limitar los poderes de Davutoglu marca, para muchos observadores, un giro en la historia del partido, que se enorgullece de su unidad desde que llegó al poder en 2002.

"El AKP ha conseguido, hasta ahora, no dejar que los desacuerdos internos degeneren en luchas de poder", destacó Turan, recordando que Turquía arrastra una larga historia de conflictos entre el jefe del Estado y el primer ministro desde la presidencia de Turgut Ozal en 1989.

Una desestabilización del AKP podría tener repercusiones justo en el momento en el que Turquía enfrenta varias crisis: amenaza yihadista, reanudación del conflicto kurdo, guerra en Siria, flujo de refugiados...

"El desarrollo del AKP toca de cerca el futuro del país", subrayó en el diario Hürriyet Abdulkadir Selvi.

El martes, reaccionando a los rumores sobre las tensiones, el primer ministro dijo: "Poco importa la discordia que algunos intentan sembrar, poco importa lo que algunos escriban, yo sólo le temo a Alá".

Próximo a Erdogan, el presidente del parlamento, Ismail Kahraman, declaró recientemente que "un coche con dos conductores no puede avanzar sin accidentarse. Acabará accidentándose inevitablemente".

afp_tickers

 AFP internacional