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Fuerzas iraquíes patrullan en las afueras de Faluya el 13 de junio de 2016

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Los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) intentan escapar de su bastión asediado de Faluya mezclándose entre los miles de civiles evacuados estas últimas horas, después que el ejército iraquí abriera un corredor humanitario.

"Arrestamos a 546 presuntos terroristas que huyeron aprovechando los movimientos de familias desplazadas [que dejaron la ciudad] durante las dos últimas semanas", declaró este lunes Hadi Rzayej, jefe de la policía de la provincia de Al Anbar.

"Muchos de ellos usaban identidades falsas", dijo a la AFP.

El ejército iraquí abrió el sábado un corredor humanitario de evacuación al suroeste de la ciudad, que permitió a "más de 4.000 civiles salir del centro de Faluya en las últimas 48 horas", declaró Karl Schembri, consejero regional del Consejo Noruego para los Refugiados (CNR).

La coordinadora humanitaria de Naciones Unidas para Irak, Lise Grande, afirmó el lunes que 7.000 civiles huyeron de Faluya "estos últimos días" a través de este corredor y añadió que se estaba ultimando un segundo corredor, sin precisar cuándo se abrirá.

Antes de la apertura de este corredor, la oenegé noruega estimaba que unos 50.000 civiles estaban bloqueados en Faluya desde el arranque de la ofensiva de las fuerzas iraquíes el 23 de mayo para expulsar a los yihadistas que controlan desde enero de 2014 esta ciudad, situada a 50 km al oeste de Bagdad.

"La gente que abandona Faluya ha perdido todo" y aquellos que están atrapados en la ciudad padecen una "privación generalizada de comida", añadió Grande.

- ONG sobrepasadas -

En total, 4.596 familias, es decir cerca de 27.580 personas, lograron llegar a los campos de desplazados establecidos en los sectores controlados por el gobierno. La mayoría fue transferida a los campos de Habaniya y de Jaldiya.

Pero las organizaciones humanitarias dicen estar "completamente sobrepasadas" por la nueva llegada de civiles y temen que la situación empeore ahora que "miles de personas" deberán pasar de nuevo por el corredor en los próximos días, según Schembri.

"Harían falta, según nuestras estimaciones, 10 millones de dólares suplementarios [8,9 millones de euros] para atender a las necesidades de agua potable, comida y productos higiénicos para los próximos seis meses", advirtió.

A pesar de la apertura del corredor, huir de Faluya sigue siendo extremadamente difícil y peligroso para los habitantes, a quienes el EI impide abandonar la ciudad utilizándolos como escudos humanos.

Aún así, decenas de personas intentan escapar por el Éufrates arriesgando sus vidas, utilizando cualquier trasto que flote, como armarios o contenedores de plástico, según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

El viernes, combatientes del grupo yihadista mataron a 18 miembros de dos familias cuando intentaban huir.

Los habitantes que consiguieron escapar contaron que los yihadistas les pedían 150.000 dinares (120 euros) por persona para poder abandonar Faluya, indicó el CNR.

- Atentado suicida en Ramadi -

Este lunes, las fuerzas iraquíes seguían avanzando hacia el centro de Faluya después de acercarse el día anterior a solo tres km de los principales edificios gubernamentales de la ciudad, donde se estima que aún se encuentran entre 1.000 y 2.500 combatientes del EI.

Sin embargo, las fuerzas iraquíes sufrieron un revés en Ramadi, donde un atentado suicida del EI mató a al menos cinco de sus miembros en esta capital de la provincia de Al Anbar que arrebataron a los yihadistas en febrero, indicaron responsables militares.

Terroristas suicidas a bordo de coches bomba perpetraron el ataque contra una base del ejército y combatientes del EI dispararon contra los soldados, indicó el general Ismail al Mahalawi, que dirige las operaciones de la provincia de Al Anbar.

Este ataque demuestra que el EI todavía es capaz de cometer sangrientos atentados en zonas donde ha perdido el control y que el gobierno intenta reconstruir.

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