AFP internacional

El presidente del Banco Central de Brasi Ilan Goldfajn habla en el Congreso, el 7 de junio de 2016 en Brasilia

(afp_tickers)

El comité de política monetaria del Banco Central de Brasil (Copom) se reúne el miércoles y los analistas esperan que mantenga su tasa directriz en 14,25% debido a la elevada inflación.

"El 100% del mercado da por seguro que la tasa seguirá en 14,25%", dijo a la AFP Alex Agostini, economista jefe de la calificadora brasileña Austin Rating.

De confirmarse las expectativas, sería la novena reunión consecutiva del Copom en la que se mantiene intacta esa tasa fijada en julio de 2015.

"La inflación sigue siendo alta, lejos de la meta de 4,5%, la economía está en recesión. El Banco Central debe mantener una política austera", dijo Agostini.

Everton Carneiro, de Rc Consultores, cree que la tasa no será alterada y no debería bajar antes de octubre. Estimó que cerrará el año a 13,75%.

En los doce meses cerrados en julio, la inflación llegó a 8,74%; muy encima del objetivo de las autoridades de 4,5%.

Para todo 2016, la inflación esperada por el Banco Central y los mercados es de 7,27%.

El Banco Central espera que la inflación se encauce en el segundo trimestre de 2018 al ubicarse en 4,2%.

Brasil, la mayor economía latinoamericana, esta sumida en una larga recesión. Su PIB cayó 0,6% en el segundo trimestre en relación al primero, según datos oficiales de este miércoles.

Se trata de la sexta contracción consecutiva del PIB. En los primeros seis meses del año el PIB acumula una caída de 4,6% y de 4,9% en los últimos cuatro trimestres.

Para 2016 tanto el mercado como el Banco Central prevén una caída de 3,2% de la actividad económica; una tasa muy similar a la de 3,3% que estima el FMI.

La peor recesión en décadas y que ha elevado a cifras récord el desempleo, se agravó por la prolongada crisis política que derribó al gobierno de la presidenta Dilma Rousseff en un controversial juicio político que se dilucida este miércoles.

La destitución de Rousseff se da por descontada y será reemplazada hasta 2018 por Michel Temer quien es bien visto por los mercados.

"La destitución (de Rousseff) era esperada y su impacto en el mercado ya se produjo. Lo principal que se ganó es el aumento de la confianza de los inversores pero Temer deberá hacer un ajuste presupuestal", dijo Carneiro.

afp_tickers

 AFP internacional