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Vista parcial de la planta de la Cervecería Polar, fabricante de las marcas más conocidas de cerveza en Venezuela, en Caracas, tomada el 21 de abril de 2016.

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Escoltados por militares, funcionarios del gobierno venezolano y de organismos de control inspeccionaron este lunes plantas de cerveza del grupo Polar, un día después de que el presidente Nicolás Maduro ordenara "tomar" las industrias que cesen operaciones por supuesta falta de insumos.

Los inspectores del ministerio de Trabajo y de la Superintendencia de Precios Justos y efectivos de la Guardia Nacional visitaron las instalaciones de Polar en San Joaquín (estado de Carabobo, norte) y Maracaibo (Zulia, noroeste), dijo a la AFP una fuente de la empresa.

Varios centros de distribución también fueron sometidos a revisiones, en las que participaron además miembros de la Superintendencia Nacional de Gestión Agroalimentaria (Sunagro).

La fuente señaló que aunque estas visitas son rutinarias desde hace unos tres años, esta vez "llamó la atención" la presencia de la Guardia Nacional.

Sin referirse directamente a Polar, el número dos del oficialismo, Diosdado Cabello, confirmó desde el palacio presidencial que estaban en marcha inspecciones en varias factorías.

"Hoy estamos (...) supervisando todos los depósitos, instalaciones, fábricas de alimentos a lo largo y ancho de Venezuela para determinar los inventarios que tienen estas empresas que dicen que no trabajan si no les dan dólares. Ellos saben quiénes son", afirmó Cabello a través de la televisión gubernamental.

Las diligencias se producen luego de que el domingo Maduro -ante miles de partidarios con motivo del Día del Trabajo- ordenara tomar las fábricas cerradas, en una amenaza velada contra Polar, que un día antes oficializó la suspensión de actividades en cuatro plantas productoras de cerveza y malta.

"Aquel que pare una planta, una industria o una fábrica será castigado con la ley. Y planta parada, planta tomada por la clase obrera", advirtió el mandatario socialista, quien ordenó al vicepresidente, Aristóbulo Istúriz, ejecutar la medida.

Las instalaciones de Polar que suspendieron labores abastecen 70% del mercado nacional. Polar -principal productor de alimentos del país- justifica su decisión argumentando que el gobierno no le ha entregado divisas -que monopoliza el Estado desde 2003- para importar materia prima.

Pero Maduro asegura que el cierre hace parte de la "guerra económica" que llevan adelante la oposición política y empresarios de derecha como el accionista mayoritario de Polar, Lorenzo Mendoza, para desestabilizar a su gobierno.

En medio de una severa crisis económica que genera desabastecimiento de alimentos y medicinas, el gobernante enfrenta una ofensiva de sus adversarios para sacarlo del poder mediante un referendo revocatorio que esperan realizar a finales de este año.

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