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El presidente francés Francois Hollande le da la bienvenida la la primer ministra británica Theresa May el 21 julio de 2016 en París

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El presidente francés François Hollande aceptó este jueves, en línea con Berlín, dar tiempo a Reino Unido antes de que el país notifique su salida de la Unión Europea, pese a que sigue pensando que "cuando antes ocurra, mejor".

"No puede haber una prenegociación antes de la negociación. Pero puede haber una preparación de esa negociación", admitió Holande en una rueda de prensa común en París con la nueva primera ministra británica, Theresa May. "Pero lo repito, cuanto antes, mejor, por el interés común, de Europa, de Reino Unido, de nuestras respectivas economías", insistió.

Durante el día, el presidente francés había urgido a iniciar "rápidamente" las negociaciones, frente a la canciller Angela Merkel, que había mostrado una posición más flexible el día anterior.

"Está en el interés de todos que Reino Unido solicite la salida cuando tenga una posición de negociación bien definida", dijo Merkel tras una reunión con su nueva homóloga británica.

Durante la primera aparición común ante la prensa, Hollande y May hicieron gala de gran amabilidad el uno con el otro. En su antigua función de ministra del Interior, la dirigente británica había trabajado bien con sus interlocutores franceses en "cuestiones muy difíciles", como el terrorismo o los flujos migratorios, señaló Hollande.

Francia y Reino Unido mantuvieron discusiones "muy constructivas", aseguró por su parte May.

El presidente francés, no obstante, se mostró firme en lo relativo a un futuro acceso al mercado único por parte de Reino Unido, afirmando que solo podría beneficiarse de este si respetaba el principio de la libre circulación de personas.

- Circulación de bienes y personas -

"Es el punto crucial. (...) Para Reino Unido será la elección: quedarse en el mercado interior y asumir la libre circulación o tener otro estatus", señaló.

May, por el contrario, aseguró que el "mensaje del pueblo británico" votando a favor del Brexit era "muy claro": "Debemos introducir ciertos controles a la libre circulación de ciudadanos europeos hacia Reino Unido", afirmó. "El gobierno británico debe mantener sus promesa".

Londres sigue mandando en el calendario para activar el artículo 50 de los tratados europeos sobre las modalidades de salida de la UE. Una vez que se deposite la petición, las negociaciones deberían culminar en un plazo de dos años, lo que podría comportar que el Reino Unido quede fuera de la UE en 2019.

Gran Bretaña no solicitará la salida de la UE "antes de que termine el año", anunció el miércoles en Berlín May a Merkel, quien dijo estar dispuesta a esperar a que Londres tenga "una posición de negociación bien definida".

Hollande, Merkel y el jefe de gobierno italiano, Matteo Renzi, que hicieron un llamado el pasado 27 de junio para dar un "nuevo impulso" a Europa, se reunirán el 22 de agosto en Italia.

En esa perspectiva, el presidente francés intenta unificar las posturas con una gira europea que lo llevó esta semana a Portugal y a Irlanda. En septiembre está previsto que continúe en otros países.

En el primer rango de prioridades de Francia está reforzar la cooperación europea en seguridad y defensa, asumiendo que con la salida de Gran Bretaña, también se va el primer presupuesto militar de la UE.

En el plano económico, los esfuerzos se concentran en la "armonización fiscal y social", un tema espinoso para Irlanda, por su baja imposición de sociedades, de solo el 12,5%, lo que atrae a numerosas sedes sociales de empresas y le conlleva acusaciones de dumping fiscal.

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