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Una turisa posa junto a una pirámide de marfil el 28 de abril de 2016 en el parque nacional de Nairobi, Kenia

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En el parque nacional de Nairobi, once pirámides de marfil ilegal se convertirán en cenizas el sábado en una hoguera gigante, pero el fuego no bastará para hacer desaparecer este 'oro blanco'.

Miles de litros de una mezcla de diésel y queroseno serán inyectados con aire a presión en unos tubos de acero enterrados y conectados a las pirámides.

"El marfil no se quema", explica Robin Hollister, responsable pirotécnico de esta incineración pública de 105 toneladas de marfil, la más grande jamás realizada, en un intento por poner fin al tráfico ilegal. "Si se intenta prender el fuego con un fósforo o lanzando (el marfil) en un fuego de leña, no va a funcionar". "Se quemará la parte exterior, pero el interior permanecerá intacto".

Este sexagenario con el rostro enrojecido por el sol ha participado, de cerca o de lejos, en todas las incineraciones organizadas en Kenia desde la primera, en 1989.

De profesión ingeniero, y con incursiones en los efectos especiales del cine, fue reclutado por el famoso paleoantropólogo Richard Leakey, primer director del servicio keniano de la fauna (KWS) y su actual presidente del consejo de administración.

- Incineración telegénica -

"Si se quiere quemar marfil se necesitan temperaturas muy altas", explica. Esta regla se aplica también a los cuernos de rinoceronte, que forman un doceavo bulto que será también destruido.

Esta incineración sería más simple en un horno, pero la tarea se complica al llevarse a cabo en un parque nacional, al aire libre y además con la obligación de ser telegénica.

"Habrá pirámides de marfil y llamas, será muy telegénico", prometió Hollister. "Es un espectáculo, esta incineración debe ser un símbolo".

En total, se aglutinaron 16.000 colmillos de elefantes de forma vertical en estructuras piramidales de metal de 2,5 a 3 metros de altura.

El sábado, el presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, prenderá con una antorcha la pirámide principal. Luego, se inyectará el carburante en la estructura.

Se realizará la misma maniobra para cada uno de las pirámides, que serán prendidas por prestigiosos invitados del mandatario.

"Podemos controlar la presión, por lo tanto podremos adaptar el calor si se necesita", señala Ashfaq Mughal, un ingeniero que participó en el proyecto. "Durante las pruebas, una estructura de metal se vino abajo debido al calor".

Para acelerar el proceso de incineración, decenas de toneladas de madera preciosa ilegal, que también se incautó, fueron colocadas en la base de las pirámides.

- Una incineración de varios días -

"Es evidente que si quisiéramos ser más eficaces procederíamos de otra manera", añade Hollister. "Por ejemplo, no colocaríamos los colmillos de elefantes de forma vertical, en pirámide, sino que los acostaríamos horizontalmente los unos sobre los otros". "Cuando prendamos el fuego, los colmillos se caerán, y tendremos que ponerlos nuevamente de forma progresiva en el montón", augura. "No sé exactamente cuánto tiempo llevará quemar todo el marfil, pero creo que se necesitarán varios días".

Al preguntarle sobre las razones por las cuales se quema este marfil al aire libre, en plena temporada de lluvia, Hollister dice, con una sonrisa, que "puede ser un poco molesto para los invitados y que puede atrasar el proceso" pero aseguró que "todo el marfil será quemado". "El marfil no necesita estar seco, de todas maneras no se prende y no absorbe la humedad", explica.

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