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Unos voluntarios evacuan a un hombre y a un niñoi de un edificio residencial del barrio rebelde de Bab al Nayrab, en la ciudad siria de Alepo, el 29 de abril de 2016, después de un bombardeo

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El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, llegó el domingo a Ginebra para impulsar junto a Rusia una negociación que conduzca a un cese de las hostilidades en la bombardeada provincia de Alepo (norte), y así consolidar la tregua en Siria.

La ciudad de Alepo es la que está recibiendo la mayor parte de los devastadores ataques aéreos y de artillería pesada que en estos últimos nueve días han dejado 253 civiles muertos, entre ellos 49 niños, según la oenegé Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).

Kerry llegó a Ginebra para reunirse con el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, y sus homólogos saudí, Adel al Jubeir, y jordano, Naser Judeh, si bien responsables estadounidenses admitieron en privado que el éxito de la negociación depende principalmente de la postura de Moscú.

"Estamos hablando directamente con los rusos, incluso ahora", dijo Kerry, tras una semana en la que Rusia ha insistido en que no pediría al régimen el cese de bombardeos contra Alepo, argumentando que se trata de "una lucha contra la amenaza terrorista".

"La esperanza es que podamos hacer algún progreso", afirmó antes de reunirse con el ministro jordano y un día antes de su reunión con De Mistura.

"Pero la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU llama a un cese (de la violencia) completo en todo el país, y el acceso de ayuda humanitaria a todo el territorio", recordó.

Gran aliado del régimen de Bashar al Asad, Rusia anunció el domingo que se estaban llevando a cabo negociaciones para conseguir detener los combates en la provincia, tras los llamamientos de Estados Unidos a cesar los bombardeos en esta región.

"Se están llevando a cabo negociaciones para establecer un 'régimen de silencio' en la provincia de Alepo", aseguró el general Serguei Kuralenko, jefe del Centro ruso para la reconciliación de las partes en conflicto en Siria, citado por las agencias rusas.

- Barriles explosivos -

Antes de llegar a Ginebra, el jefe de la diplomacia estadounidense mantuvo el viernes y el sábado conversaciones telefónicas con De Mistura y con el coordinador de la oposición siria, Riad Hijab, a quienes señaló que "el fin de la violencia en Alepo y el retorno a un cese duradero (de las hostilidades) son las prioridades".

La tregua auspiciada por Washington y Moscú que respaldaban los bandos opuestos en el conflicto, saltó por los aires con el inicio el 22 de abril de los bombardeos del régimen de Bashar al Asad contra Alepo.

De hecho, la mayoría de civiles muertos en los últimos días fallecieron por bombardeos del régimen, que utiliza mortíferos barriles explosivos, según organizaciones de derechos humanos.

Desde el Vaticano, el papa expresó este domingo su "profundo dolor" por los combates en Alepo y exhortó a todas las partes implicadas en el conflicto a respetar el alto el fuego.

- '#AleppoIsburning' -

El sábado, unos 30 bombardeos del régimen cayeron sobre los barrios rebeldes y causaron diez muertos, entre ellos dos niños, según la defensa civil. Decenas de familias huían, algunas se refugiaban en zonas más seguras, otras abandonaban la ciudad por la carretera del Castello, la única salida posible, muy peligrosa por el riesgo de emboscadas.

El régimen de Al Asad se ensaña contra esta ciudad porque "quiere provocar el éxodo de sus habitantes en vista de una ofensiva militar", estima el OSDH.

Como reacción a la tragedia de Alepo, la etiqueta "#AleppoIsburning" fue difundida de forma masiva en las redes sociales para hacer una llamado de solidaridad en varios países del 30 de abril al 7 de mayo.

Para Anas al Abdeh, jefe del Alto Comité de Negociaciones (ACN), que reúne a la oposición en el exilio, las posibilidades de llegar a una solución política están en peligro a menos que la comunidad internacional presione al régimen para que cese los bombardeos contra Alepo.

"Al régimen no le interesa ni una solución política ni el cese de las hostilidades", declaró en Estambul, estimando que le tocaba a Estados Unidos intentar salvar el proceso de paz en Ginebra para poner fin a un conflicto que ha dejado más de 270.000 muertos desde 2011.

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