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La presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos, Janet Yellen el 16 de marzo de 2016 en Washington

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La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos se mostró este miércoles más optimista sobre la economía mundial y mantuvo intactas las tasas de interés, aunque dio tenues señales de que puede aumentarlas levemente en junio.

Apoyada en un crecimiento más lento de la economía estadounidense, a pesar del fortalecimiento del mercado de trabajo, la Fed optó por mantener las ultrabajas tasas de entre 0,25% y 0,50% como lo esperaban analistas y mercados.

Pero el lenguaje utilizado por el comité de política monetaria de la Fed (FOMC) para justificar el statu quo sugiere que está menos preocupado que a comienzos de año por la economía mundial y en consecuencia deja abierta la chance de aumentar las tasas en la próxima reunión, marcada para el 15 de junio.

Tras su reunión de dos días, el FOMC se mantuvo en su postura de endurecer su política monetaria gradualmente pero sin dar una dirección clara de sus futuros pasos.

Dio a entender en cambio que el crecimiento doméstico -que se estima se desaceleró a 0,9% anual en el primer trimestre- y la aún débil inflación son sus mayores inquietudes.

Desde la reunión de marzo, dijo el FOMC, "las condiciones del mercado de trabajo siguieron mejorando aun cuando parece haberse enlentecido el crecimiento de la actividad económica".

"El crecimiento del gasto de los hogares se ha moderado pese a que aumentó el ingreso real y la confianza de los consumidores sigue siendo alta", dice el comunicado.

El FOMC dijo haber notado debilidades en inversiones y exportaciones y que la inflación sigue muy por debajo de la meta de 2% debido a la caída de los precios de la energía y el abaratamiento de los bienes importados.

En lo que parece ser una división entre halcones y palomas, solo una integrante del FOMC, Esther George, abogó por subir las tasas a un rango de entre 0,50% y 0,75%.

- Horizonte mundial -

El tono del comunicado del FOMC sugiere que está menos preocupado que en marzo por los problemas económicos y financieros mundiales.

Tras su reunión del mes pasado, el FOMC justificó su cautelosa política monetaria en que las acechanzas para las economías y mercados mundiales implicaban riesgos para Estados Unidos.

En su nota de este miércoles, en cambio, el FOMC se limitó a decir que "vigilará de cerca los indicadores de inflación y los acontecimientos económicos y financieros mundiales".

Inmediatamente analistas interpretaron esto como una señal de que el FOMC decidirá aumentar las tasas en su reunión del 14 y 15 de junio, a pesar de que será en un momento de incertidumbre mundial pues el día 23 los británicos decidirán en un referéndum si permanecen en la Unión Europea (UE).

La eventual ruptura británica con la UE siembra el temor de un creciente proteccionismo y mayores complicaciones para el comercio mundial.

"El FOMC camina por una muy fina línea al mantener abierta la puerta para un nuevo aumento de los intereses en su reunión de junio, pero, como siempre, enfatizó que su decisión será impulsada por datos" económicos, dijo el economista jefe del banco PNC, Stuart Hoffman.

"El tono más positivo que el de marzo se acompasa con una política más restrictiva en junio pero sólo si los indicadores y los mercados lo soportan. Esperemos que lo soporten", añadió.

No todos esperan lo mismo de la reunión de junio.

Jason Schenker, de Prestige Economics, dijo que el panorama de crecimiento estadounidense no es tan auspicioso si está esté precedido de un primer trimestre de lentitud.

"Seguimos preocupados por los datos macroeconómicos de Estados Unidos no creemos que la Fed suba las tasas este año", añadió.

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