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Una vigilia el 12 de junio de 2016 ante la Casa Blanca, en Washington, en repulsa contra el ataque en una discoteca gay en Orlando

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El candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, parece decidido a explotar la masacre de Orlando para mostrar que puede ser más enérgico ante el terrorismo que su rival demócrata Hillary Clinton.

Con la policía aún intentando probar los supuestos lazos islamistas del autor de la matanza, Trump no demoró en aprovechar el baño de sangre para sacarle provecho político.

El virtual candidato acusó al presidente Barack Obama y a Clinton de haber fracasado al hacer frente a lo que llama el "Islam radical".

"Dado que nuestros líderes son débiles, dije que esto iba a ocurrir y solo va a empeorar", manifestó en una declaración.

"Estoy tratando de salvar vidas y de evitar el próximo ataque terrorista. Ya no podemos darnos el lujo de ser políticamente correctos", dijo.

Trump anunció que consagrará su discurso del lunes en Manchester, en el estado de New Hampshire (noreste), al "terrorismo, la inmigración y la seguridad nacional", cuando inicialmente había previsto centrarse en Clinton.

Con el país impactado por lo que se considera el peor ataque en suelo estadounidense desde el 11 de septiembre de 2001, Tim Malloy, director de sondeos de la Universidad de Quinnipiac, cree que el terrorismo probablemente dominará los debates hacia las presidenciales de noviembre.

"El tema estará en lo alto de la agenda hasta el día de la elección", dijo a la AFP.

Tras los atentados de noviembre en París (130 muertos) y el de San Bernardino en California en diciembre (14 muertos), Trump afirmó que, de llegar a la presidencia, prohibiría a todos los musulmanes entrar en suelo estadounidense. La propuesta le valió un masivo respaldo por parte del electorado republicano.

En marzo pasado, después de los atentados de Bruselas (32 muertos), ya había comprobado que el tema del terrorismo le rendía.

"Tal vez porque hablo al respecto más que ningún otro. Probablemente esa sea la razón por la cual estoy primero en los sondeos", decía.

Su mensaje calza como un guante en un público que se dice "extremadamente" preocupado por el terrorismo, un tema situado justo por detrás de la situación económica entre las inquietudes de los estadounidenses, según una encuesta de CNN difundida en mayo.

Según Malloy "el debate electoral también se centrará en las armas de fuego".

"¿Cómo fue que este tipo pudo obtener un fusil de asalto?", se preguntó Malloy aludiendo al atacante de Orlando.

La mayoría de los estadounidenses respalda en este terreno a los demócratas, favorables a un endurecimiento de las leyes de control de armas.

Trump viene insistiendo, como lo han hecho últimamente los republicanos, en el supuesto laxismo de Obama, a quien acusa de negarse a hablar de "amenaza islamista", una idea que en realidad el presidente evita con el fin de no estigmatizar a los musulmanes.

"Obama se niega de manera vergonzosa a pronunciar las palabras 'islam radical'. Sólo por esta razón debería renunciar", dijo Trump en un comunicado en el que llamó a Clinton a retirarse, por las mismas razones, de la carrera electoral.

"Si no logramos muy rápidamente endurecernos y ser más inteligentes, en poco tiempo ya no tendremos país", afirmó.

Según Donald Trump, la firmeza consiste en bloquear la llegada de refugiados de Oriente Medio, permitir nuevamente el recurso a métodos de tortura como el "submarino" o responsabilizar a las familias de sospechosos de terrorismo, como sugirió en una entrevista.

También denunció el estricto régimen de tenencia de armas vigente en Francia, afirmando que los autores de los atentados de París hubieran causado menos víctimas si algunas de ellas hubieran estado armadas.

Clinton sigue siendo favorita para ganar las elecciones presidenciales de noviembre, pero los demócratas temen que algún acontecimiento extraordinario altere el panorama.

"Todo puede suceder en las semanas o meses previos a la elección", dijo a la AFP antes del ataque de Orlando el politólogo Norman Ornstein.

Si en octubre hubiera en Estados Unidos un atentado similar al de París, "es posible que la gente no quiera elegir a alguien sin experiencia política... pero también es posible que aspire a contar con un hombre fuerte. No se sabe", agregó.

Tras haber pasado ocho años junto a su marido, Bill, en la Casa Blanca, ocho en el Senado y cuatro en el Departamento de Estado, y haber estado al corriente de la operación que condujo a la muerte del líder de Al Qaida Osama bin Laden, Hillary Clinton insiste en que ya probó su capacidad como "mujer de Estado".

"Imaginen a Donald Trump en el 'Situation Room'", la sala subterránea de comando de la Casa Blanca, ironizó la postulante demócrata.

Su comunicado de reacción ante la masacre de Orlando fue redactado con la intención de mostrarla como consciente de las complejidades del problema, pero Clinton aprovechó también para insistir sobre el flagelo de la violencia debida a las armas de fuego.

"Las armas de guerra no tienen lugar en nuestras calles", remarcó.

Los demócratas recalcaron el domingo que éste será uno de los temas centrales de su campaña electoral.

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