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Un hombre sirio conduce una motocicleta entre edificios destruidos en la localidad de Teir Maalah, a las afueras de Homs, el 20 de abril de 2016

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La ONU comenzó este miércoles una operación para evacuar a heridos y enfermos de localidades sirias sitiadas, en tanto que el futuro de las negociaciones de paz en Ginebra sigue siendo incierto tras la partida de una parte de la oposición.

La tregua impulsada por Estados Unidos y por Rusia, que está en vigor desde el 27 de febrero, también parecía peligrar tras violaciones por parte del régimen de Bashar al Asad y de los rebeldes.

La evacuación que comenzó este miércoles beneficia "a gente herida o enferma de cuatro ciudades sitiadas", indicó a la AFP una fuente de la ONU en Damasco.

Desde Nueva York, el portavoz de la ONU Stephane Dujarric dijo que entre los evacuados también hay familiares de los enfermos.

El primer autobús, donde iban 15 jóvenes civiles y 10 ancianos, salió después del mediodía de la localidad rebelde de Zabadani, al oeste de Damasco, constató un periodista de la AFP.

Una fuente militar indicó que otras 225 personas iban a ser evacuadas en la localidad vecina de Madaya, también rebelde.

En Madaya, muchas personas murieron de hambre por el asedio que se convirtió en uno de los símbolos del sufrimiento de la población durante el conflicto, que comenzó en 2011.

Al mismo tiempo, según una fuente de seguridad en el terreno, un autobús con heridos y sus familias salía de las localidades chiíes de Fua y Kafraya, rodeadas por los rebeldes en la provincia de Idleb (noroeste de Siria).

"En total, podría tratarse de 500 personas", precisó a principios de mes Jan Egeland, que dirige el grupo de trabajo humanitario sobre Siria.

- Negociaciones inciertas -

En Ginebra, las conversaciones de paz que buscaban una salida negociada a la guerra, que ya ha provocado la muerte de 270.000 personas, están en suspenso después de la partida de la mayoría de los negociadores del Alto Comité de Negociaciones (ACN).

Esta coalición, que reúne a los grupos clave de la oposición, considera "inaceptable" seguir dialogando con Damasco, que consideran responsable de la masacre de civiles.

Sin embargo, los negociadores no cerraron todas las puertas y dejaron en Ginebra a un equipo "técnico".

Para el jefe negociador del gobierno, Jaafari, esta partida de parte de los opositores es algo bueno.

"Al irse, levantan el principal obstáculo" a las negociaciones, señaló el embajador de Siria ante la ONU, que acusó al ACN de ser grupos "extremistas, terroristas y mercenarios" pagados por Arabia Saudí.

La oposición insiste que en la constitución de un "órgano gubernamental de transición", dotado con poderes ejecutivos, del cual Al Asad debe quedar al margen.

Pero Jaafari defiende una solución que pase por la formación de un gobierno de unidad nacional, pero no está dispuesto a negociar el futuro de Al Asad.

En el terreno, el grupo yihadista Estado Islámico (EI), excluido de la tregua, se apoderó de uno de los barrios de la ciudad de Deir Ezor, en el este de Siria. Con este avance el grupo se acerca a controlar el aeropuerto, informó el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).

La mayoría de la provincia de Deir Ezor se encuentra en manos del EI desde 2014, con la excepción de una parte de la capital provincial, que lleva el mismo nombre. Esta última está en poder de las fuerzas gubernamentales y en ella viven 200.000 habitantes asediados por los yihadistas.

Por otro lado, en la ciudad de Alepo (norte), siete personas murieron en bombardeos del régimen contra el barrio de Salahedin (este), informó el OSDH.

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