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Una foto de Save the Children muestra personas frente al edificio de una maternidad apoyada por la ONG y bombardeada en la ciudad Idleb en Siria el 29 de julio de 2016

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La ONU pidió a Rusia poder controlar los corredores humanitarios abiertos por el régimen sirio en Alepo, que este viernes seguían bloqueados a causa de los bombardeos y de las advertencias contra su utilización por ser considerados "corredores de la muerte".

No lejos de Alepo al menos diez civiles, la mayoría mujeres y niños, murieron en bombardeos sobre la localidad rebelde de Atareb, sin que se haya podido precisar si el ataque fue llevado as cabo por aviones sdel gobierno de Damasco o de su aliado ruso, informó el Observatorio Sirio de los Derechos HUmanos (OSDH).

Y en otro sector del norte sirio, durante un bombardeo que tenia como objetivo un jefe yihadista local. fue alcanzada por las bombas una maternidad de la ONG Save The Children,

Tras semanas de bombardeos y del asedio de los barrios rebeldes de Alepo, el régimen permitió la apertura de corredores para que los civiles y aquellos combatientes que deseen deponer las armas puedan salir.

La medida anunciada por Rusia, aliado clave de Bashar al Asad, fue presentada como "humanitaria" pero la oposición, los analistas y los rebeldes cuestionaron estas intenciones.

Pero según el OSDH solo un puñado de personas han logrado salir, en tanto que otros tuvieron que dar vuelta atrás obligados por los rebeldes.

Sólo "una docena de personas ha podido salir desde el jueves a través de uno de los corredores desde el barrio de Bustan al Qasr".

"Pero los grupos rebeldes reforzaron a continuación las medidas de control hacia los corredores, impidiendo que los habitantes se acercaran", agregó, precisando que los corredores están cerrados por el lado rebelde pero abiertos en el otro extremo, es decir, en las áreas controladas por el régimen.

Desde Ginebra, la ONU propuso el viernes controlar los corredores humanitarios, que buscan aliviar a 250.000 civiles de la ciudad asediada.

"Nuestra sugerencia es que Rusia nos deje los corredores que se abrieron por iniciativa suya. La ONU y sus socios humanitarios saben lo que hay que hacer. Tienen experiencia", apuntó Staffan de Mistura, enviado especial de la ONU para Siria, durante una rueda de prensa.

De Mistura advirtió que los 250.000 civiles bloqueados en la parte oriental de Alepo podrían quedarse sin alimentos ni productos básicos en un plazo de tres semanas.

- 'Morir de hambre o huyendo' -

Varios barrios rebeldes estaban vacíos el viernes, pues los habitantes no se atrevían a salir de sus hogares, informó un corresponsal de la AFP sobre el terreno. Incluso el ruido de los generadores de electricidad había cesado por la falta de carburante.

"No hay corredores humanitarios en Alepo. A los corredores de los que hablan los rusos, los habitantes de la Alepo los llaman 'corredores de la muerte'", declaró a la AFP Ahmad Ramadan, miembro de la coalición de la oposición en el exilio y oriundo de Alepo.

"Lo que está pasando es una destrucción total y sistemática de la ciudad, un intento de dejar molidos a sus habitantes, ya sean civiles o combatientes", agregó.

La antigua capital económica de Siria está dividida desde 2012 entre barrios controlados por el régimen en el oeste y en las zonas del este, en manos de los rebeldes.

Para Karim Bitar, director de investigaciones en el Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas (IRIS), "los habitantes de Alepo enfrentan un terrible dilema, tienen que elegir entre arriesgarse a morir de hambre o arriesgarse a morir en su huida".

"Una caída de Alepo constituiría un fuerte revés para los rebeldes. Esto significaría que Asad y Putin habrían realizado uno de sus principales objetivos y recuperado su papel preponderante", afirmó, en alusión al presidente ruso, Vladimir Putin.

"Los habitantes de Alepo están desesperados y desconfían, algo comprensible pues la tragedia siria a menudo muestra que lo humanitario se utiliza como estratagema cínica al servicio de intereses geopolíticos", señaló.

Una fuente diplomática occidental consideró que "los rusos y el régimen quieren empujar a la gente a rendirse. Lo que quieren es una rendición".

Según los analistas, la pérdida de Alepo podría significar el inicio del fin de la rebelión y representar un punto de inflexión determinante en la guerra siria, que ha dejado más de 280.000 muertos en cinco años.

En otro frente, el grupo Estado Islámico (EI) asesinó a 24 civiles tras haber conquistado un pueblo cerca de Manbij, una localidad del norte de Siria hasta la fecha en manos de una alianza kurdoárabe, informó el OSDH.

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