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Unos panaderos sirios empaquetan unas porciones de pan en una panadería, el 12 de julio de 2016 en un barrio rebelde de la localidad siria de Alepo

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El riesgo de hambruna y escasez generalizada aumenta para los más de 200.000 habitantes de los barrios controlados por los rebeldes en Alepo (norte de Siria), actualmente por completo sitiada por el ejército sirio.

"No sé qué será de nosotros", declaró a la AFP Mohamad Rukbi, desocupado y padre de cuatro niños, quien reside en el barrio rebelde de Bustan al Qasr. "Todas las rutas están cerradas, y desde hace días falta pan, los alimentos en general, prácticamente de todo", añade este hombre de 38 años de edad.

La escasez de alimentos y combustible se hace sentir en los barrios ubicados en el este de la segunda ciudad de Siria desde que las fuerzas del régimen de Bashar al Asad cortaron el 7 de julio la ruta del Castello, última vía de aprovisionamiento del sector controlado por los insurgentes.

Este fin de semana las tropas gubernamentales tomaron el control de la totalidad de la ruta, aislando por completo a Alepo este del mundo exterior y haciendo temer por un largo sitio.

En el terreno militar, este lunes en la ciudad de Minbej, bastión del grupo yihadista Estado Islámico (EI), y en otra ciudad vecina, ambas también en la provincia de Alepo, unos 21 civiles murieron en ataques aéreos de la coalición internacional liderada por Estados Unidos, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

"Al menos 15 civiles murieron en bombardeos sobre un barrio del norte de la ciudad de Minbej", asediada desde hace un mes y medio por una alianza kurdo-árabe apoyada por Estados Unidos, y otros seis murieron en la localidad de Al Tujar, precisó el OSDH.

- 'Pronto, la hambruna' -

"Tengo miedo por el futuro (...) El régimen no se contentará sitiando los barrios del este (de la ciudad), sino que también los atacará", teme Mohamad.

En Mashad, otro barrio rebelde, el mecánico Mohama Zaytun afirma no tener más trabajo a causa de la falta de gasolina.

"Pensar en el sitio me impide dormir", confía a la AFP este hombre de 44 años, con cinco hijos. "Tengo provisiones para apenas una semana. Si todos los productos alimenticios comienzan a faltar en el mercado, pronto significará la hambruna", predice. "Intento huir de la ciudad, pero no hay ninguna ruta segura", apostilla.

La excapital económica de Siria es una de las ciudades más afectadas por la guerra. En 2010 quedó dividida en dos sectores, uno controlado por el régimen en el oeste y otro por los rebeldes en el este.

Para los expertos, el avance del ejército, apoyado por la aviación rusa, es un golpe muy duro para los insurgentes y podría dar un giro al conflicto que ha provocado más de 280.000 muertos.

"Además de la catástrofe humanitaria, los recientes acontecimientos de Alepo son muy importantes políticamente hablando", subraya Karim Bitar, director de investigaciones en el Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas (IRIS). "Privados de oxígeno, los rebeldes enfrentan una misión imposible", explica.

El presidente sirio, en cambio, se siente "considerablemente más cómodo que hace algunos meses" y sus fuerzas "podrían consolidar aún más sus posiciones", en su opinión.

- Necesidad de ayuda 'urgente' -

Según Naciones Unidas, casi 600.000 personas viven en las zonas sitiadas en Siria, en la mayoría de los casos por parte del régimen, sin acceso a alimentos ni a ayuda médica, lo que provoca muchos casos de desnutrición. Decenas de personas han muerto de hambre en estas zonas.

Si los barrios del este de Alepo no están aún definidos como "sitiados" por la ONU, pero esta última se ha declarado "muy preocupada por la escalada de violencia" que "pone en peligro a centenares de miles de personas" en esta ciudad. Ha llamado a "todas las partes a autorizar la entrega de ayuda de ayuda humanitaria" y "la evacuación de los civiles que lo deseen".

La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) ha subrayado una situación "particularmente inquietante a causa de la fuerte concentración de habitantes en esta zona".

Según la OCHA, hay suficientes alimentos para 145.000 personas para sólo un mes, en tanto que Alepo este no recibe ninguna ayuda desde el 7 de julio. "Hay una ayuda vital que es urgente entregar", añade.

Mientras el régimen cierra su cerco sobre Alepo, el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, recientemente anunció que quiere reanudar las negociaciones de paz intersirias en agosto, tras el fracaso de dos sesiones en Ginebra.

El nuevo ministro británico de Relaciones Exteriores, Boris Johnson, después de un encuentro con el secretario norteamericano de Estado, John Kerry, acoge este martes en Londres una reunión sobre la crisis siria con sus homólogos francés, alemán e italiano y la titular de la diplomacia de la UE, Federica Mogherini.

"La reunión tratará del frágil cese de hostilidades, la situación humanitaria desastrosa y las condiciones necesarias para que los actores retomen unas negociaciones auspiciadas por la ONU", precisó el Foreign Office.

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