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Fuerzas iraquíes frente a un letrero con consignas del grupo yihadista Estado Islámico el 7 de abril en la provincia de Anbar

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Los ingresos del grupo yihadista Estado Islámico se redujeron un 30% desde el año pasado, lo que obligó a la organización extremista a aplicar nuevos impuestos en los territorios que controla, entre ellos una tasa por la reparación de antenas parabólicas, según un estudio publicado este lunes.

"En marzo de 2016, los ingresos mensuales de Estado Islámico cayeron a 56 millones de dólares", declaró Ludovico Carlino, analista jefe de IHS Jane's, instituto especializado que publica regularmente informes sobre los territorios bajo control de EI.

"A mediados de 2015, el conjunto de ingresos mensuales de Estado Islámico rondaba los 80 millones de dólares (71 millones de euros)", indicó

Un informe de IHS, que se basa en informaciones recabadas en medios sociales y fuentes presentes en Siria e Irak, afirma también que la producción petrolera en las zonas del grupo yihadista ha pasado de 33.000 a 21.000 barriles diarios.

Estas pérdidas son consecuencia en buena medida de los bombardeos aéreos realizados por la coalición liderada por Estados Unidos y Rusia.

Alrededor de la mitad de las ganancias de EI provienen de los impuestos y de la confiscación de comercios y bienes, según el informe. El petróleo representa un 43% de este total, el resto procede del narcotráfico, venta de electricidad y donaciones, según el informe.

Según IHS, Estado Islámico ha perdido un 22% de territorio estos últimos 15 meses y sólo impone su ley a seis millones de personas, en lugar de nueve anteriormente. Por lo tanto, su base fiscal ha disminuido.

"Estado Islámico sube actualmente los impuestos a los servicios básicos y busca nuevas formas de obtener dinero de la población", según el investigador.

"Estos impuestos incluyen peajes para los camioneros, gastos de instalación o reparación de antenas parabólicas y 'derechos de salida' a quien quiera abandonar una ciudad", afirma Carlino.

Según IHS, el grupo radical también ha instaurado multas a quienes no contesten correctamente a preguntas sobre el Corán, y la posibilidad de pagar en metálico para evitar castigos corporales.

Desde el principio del conflicto sirio en 2011, la mitad de la población del país se ha desplazado, incluyendo 5 millones de personas que han huido al extranjero. Más de 270.000 personas han perdido la vida.

El alto el fuego decretado en febrero bajo los auspicios de Rusia y Estados Unidos no concierne a los combates contra Estado Islámico o los grupos afiliados a Al Qaida.

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