AFP internacional

La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon (d), firma unos panfletos durante un acto de campaña del Partido Nacional Escocés el 4 de mayo de 2016 en Glasgow

(afp_tickers)

Impulsados por unas encuestas muy favorables, los nacionalistas escoceses del SNP tienen dos objetivos en las elecciones regionales de este jueves: fortalecer su hegemonía local y lograr un mandato para reclamar un nuevo referéndum de independencia.

Una nueva victoria del Partido Nacional Escocés en los comicios regionales sería una reválida de su histórico triunfo en las elecciones legislativas nacionales de mayo de 2015, en las que ganó 56 de los 59 escaños asignados a Escocia en el Parlamento británico en Londres.

De hecho, aparte de su fracaso en el referéndum de independencia en Escocia en septiembre de 2014, ganado por el No (55%), el partido creado en 1934 se ha convertido en los últimos años en una verdadera máquina de ganar, defendiendo una mayor autonomía para la región combinada con política social de izquierdas.

En 2011, en las anteriores elecciones regionales, el SNP obtuvo 69 de los 129 escaños del Parlamento en Edimburgo. Este jueves, el partido de la jefa de Gobierno regional, Nicola Sturgeon, podría ganar dos más, 71 en total, según una media entre los últimos sondeos elaborada por la organización Scotland Vote.

El único suspense de los comicios en Escocia -este jueves hay también elecciones en Gales e Irlanda del Norte y a la alcaldía de Londres- es saber si los laboristas perderán, a favor de los conservadores, su segundo puesto en esta región del norte de mayoría obrera que fue su feudo.

- Si sacan a Escocia de la UE, habrá nuevo referéndum -

El alcance de las elecciones de este año supera el ambito local: renovando el mandato del SNP, los votantes reforzarían sus ambiciones secesionistas, especialmente si los británicos optan por abandonar la Unión Europea en un referéndum sobre el tema previsto para el 23 de junio.

Los líderes pro-UE del SNP han dicho en repetidas ocasiones que el 'Brexit' podría ser el detonante de un nuevo referéndum de independencia y lo han inscrito en su programa electoral. "Creemos que el Parlamento de Escocia debe tener el derecho de organizar otro referéndum (...) si hay un cambio significativo respecto al contexto que prevalecía en 2014, como que Escocia sea retirada de la la UE en contra de su voluntad", afirma el programa.

"Si Escocia vota a favor de permanecer (en la UE), mientras que Reino Unido decide salir, el nuevo referéndum sobre la independencia parece probable", dijo Andrew Blick, profesor del Kings College de Londres. "Sus recientes éxitos políticos les han conducido a una posición donde no tienen más remedio que ir aún más lejos hacia la independencia", añadió el experto.

La líder del SNP, Nicola Sturgeon, no esconde su deseo de celebrar otra consulta, prometiendo que lo intentará si las condiciones son adecuadas, es decir, si ve que puede ganarlo. Así, pronto pondrá en marcha una campaña para convencer a los escoceses de que reconsideren su decisión de 2014. "Si resulta claro que la independencia se convierte en la opción preferida de la mayoría de los escoceses, ningún político tendrá derecho a interponerse", advirtió en abril. Un mensaje que suena como un desafío al primer ministro británico, David Cameron, que descartó una nueva votación.

afp_tickers

 AFP internacional