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El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, en rueda de prensa en Bruselas el 15 de junio de 2016

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Los líderes de la OTAN se reúnen el viernes y sábado en Varsovia para completar el refuerzo de la Alianza frente a Rusia.

La Alianza liderada por Estados Unidos está reforzando su Fuerza de Reacción ('Readiness Action Plan') y tomará una serie de decisiones que no escaparán a las advertencias de Moscú.

- 4 batallones en el Este

Es la principal medida de la cumbre. Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña y Canadá formarán, junto a otros países de la OTAN, cuatro batallones (entre 600 y 1.000 soldados cada uno) para desplegarlos por rotaciones a partir de 2017 en Estonia, Letonia, Lituania y Polonia. La presencia de esas tropas internacionales tienen el fin de sosegar a estos antiguos países satélites de Moscú, inquietos por la crisis en Ucrania y por el potencial militar ruso en sus fronteras.

- Gastos en defensa

Los "dividendos de la paz" cosechados tras la caída del Muro de Berlín se tradujeron por fuertes recortes en los gastos de defensa. Los Aliados prometieron en la cumbre de 2014 revertir la tendencia para alcanzar en una década un nivel de gastos para las carteras militares de 2% de su PIB, 20% de los cuales únicamente para equipamientos mayores y las tecnologías del futuro.

En 2015 los gastos subieron modestamente. Según las últimas estimaciones de la OTAN en 2016 los aliados europeos y Canadá deberían destinar 3% de su PIB a la materia (unos 8.000 millones de dólares de gastos adicionales). Rusia, a pesar de la crisis, mantiene el nivel de gastos en un 5% de su PIB (unos 66.000 millones de dólares).

Estados Unidos destina el 3,61% de su PIB, unos 664.000 millones de dólares.

- Fuerza de reacción de los aliados

En 2014, sorprendidos por la anexión relámpago de Crimea y por el comienzo de la ofensiva en el este de Ucrania, los Aliados decidieron poner sus tropas en estado de alerta.

Desde entonces, la fuerza de reacción de la OTAN (NRF, Nato Response Force) fue casi triplicada, para alcanzar 40.000 hombres y se creó una 'punta de lanza' de unos 5.000 hombres de los cuales algunos componentes pueden ser desplegados en sólo 48 horas en caso de crisis.

Se establecieron seis bases logísticas y dos cuarteles generales regionales a lo largo de la frontera oriental. Se posicionó también equipamiento pesado en la región. El objetivo es poder actuar rápido.

Las autoridades militares elaboraron "planes de respuesta gradual" muy detallados para los tres países bálticos y Polonia, incluyendo escenarios de agresiones e identificando las fuerzas a movilizar para responder a la situación.

- Ejercicios

La OTAN o sus miembros tienen planeado organizar este año unos 240 ejercicios. Los aliados quieren mostrar a Rusia su determinación, la agilidad y la interoperabilidad entre sus tropas. Solo en junio se llevaron a cabo unos 50 ejercicios, entre ellas una maniobras espectaculares en Polonia.

Desde que estalló la crisis en Ucrania los países de la OTAN reforzaron las bases aéreas de los aliados del este y desplegaron busques de guerra en el Báltico y el mar del Norte.

- Ciberdefensa y guerra híbrida

La OTAN quiere mejorar su respuesta a las nuevas tácticas de desestabilización, lo que llama la "guerra híbrida", que utiliza desinformación, amenazas a las infraestructuras civiles y una intervención encubierta de fuerzas especiales, como la utilizada, según la Alianza, por Rusia para anexar Crimea.

- Escudo antimisiles

Es un viejo proyecto de Estados Unidos. Moscú percibe el escudo antimisiles que está siendo desplegado en Europa como una amenaza directa.

La Alianza lo refuta afirmando que debe interceptar eventuales misiles intercontinentales lanzados por Irán o Corea del Norte.

En la cumbre, la OTAN debería declarar que el escudo tiene una "capacidad inicial operacional". En mayo se declaró operacional una base de interceptores en Rumanía, que se suma al despliegue de un radar en Turquía y de cuatro destructores de tipo 'Aegis' en Rota (Cádiz, España) dedicados a rastrear y guiar misiles.

La tercera fase consistirá en instalar un sistema de defensa antimisiles en Polonia. Las obras en Redzikowo deberían estar terminadas a finales de 2018.

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