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La canciller alemana, Angela Merkel, en la ceremonia de apertura de la cumbre del G20 el 4 de septiembre de 2016 en Hangzhou, China

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Angela Merkel y su política de acogida a los refugiados estaban este lunes en el punto de mira después de la humillante derrota de su partido en unas elecciones regionales, donde una formación antiinmigración logró una importante victoria.

Desde China, en donde participa en la cumbre del G20, la canciller alemana, Angela Merkel, insistió en que su decisión de recibir en masa a los migrantes en 2015 fue "la buena", pero ante el resultado electoral, se mostró dispuesta a "volver a ganar la confianza" de los alemanes.

"Todos deben reflexionar sobre lo que podemos hacer para volver a ganar la confianza y, naturalmente, yo en primer lugar", dijo

El domingo, el partido populista antiinmigración Alternativa para Alemania (AfD) logró resultados inesperados en los comicios de Mecklemburgo-Atepomerania (noreste) al obtener el segundo lugar con el 22% de los votos, detrás de los socialdemócratas del SDP, que lograron el 30% de las preferencias, cinco puntos menos que en los comicios de 2011.

El partido de Merkel, la Unión Demócrata Cristiana (CDU), quedó relegado a un tercer lugar con el 19% de los votos, según los resultados definitivos, algo inédito para este tipo de comicios regionales.

- La política migratoria, en la picota -

La integración de un millón de solicitantes de asilo el año pasado fue el eje de la campaña electoral en este estado-región de la ex RDA comunista del que la canciller es diputada, abonando el terreno para la formación populista.

Este resultado en el simbólico bastión de la canciller, que hizo campaña las últimas semanas, fortalece al AfD a un año de las legislativas.

El debate nacional sobre la integración de los refugiados ocultó los desafíos locales y los aliados de la Unión Social Cristiana (CSU) de la dirigente alemana, que se oponen desde hace meses a la política migratoria de la canciller, aprovecharon la ocasión.

Estos comicios son una "señal de protesta contra la política hecha en Berlín", estimó el secretario general de la CSU, Andreas Scheuer, que pidió nuevamente que la canciller acepte instaurar "un cupo" anual de refugiados autorizados a instalarse en Alemania.

El secretario general del CDU, Peter Tauber, reconoció una "amarga derrota" y subrayó que debían "comprender los miedos de la gente".

"Pero no debemos cometer el error de decir que todo el que vota por el AfD es de extrema derecha y está en contra de los refugiados", advirtió.

- AfD consolidado -

Creada hace tres años, la formación AfD tiene escaños en nueve de los 16 parlamentos regionales y se encamina fortalecida a las legislativas del otoño 2017 colocando en el centro del debate político el discurso antiinmigración y el rechazo al bipartidismo y las élites políticas.

A nivel nacional, cosechan un 14% de intenciones de voto, según un sondeo reciente, un aumento de 10 puntos en los últimos doce meses, cuando Merkel abrió las puertas del país a los solicitantes de asilo.

La canciller, en el cargo desde hace casi once años, aún no ha anunciado su candidatura a un cuarto mandato, pero se da por descontada.

Para la AfD, el objetivo es por lo tanto claro: hacer perder a Angela Merkel.

"Es el principio del fin para la era Merkel", insistió este lunes una de los líderes del partido antiinmigrantes, Beatrix von Storch, estimando que la política del Gobierno no responde a "lo que espera la mayoría de la población".

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