Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

La parte vieja de Saná, capital de Yemen, el 15 de febrero de 2017

(afp_tickers)

Ocho mujeres y un niño murieron en un bombardeo aéreo contra una ceremonia de duelo cerca de la capital de Yemen, Saná, ocurrido en la noche del miércoles, agravando el balance de muertos civiles de la guerra civil.

El ataque tuvo lugar en Sharah, en el distrito de Arhab, a 40 kilómetros al norte de Saná, en manos de los rebeldes chiitas hutíes.

Estos últimos, que controlan Saná y buena parte del norte de Yemen, acusaron a la coalición árabe dirigida por Riad de estar detrás del ataque.

La coalición árabe afirmó en un comunicado que estaba investigando el incidente y señaló rebeldes y partidarios del gobierno habían combatido en el sector alcanzado por el bombardeo.

Fuentes médicas dieron cuenta de nueve muertos, ocho mujeres y un niño, y otras diez mujeres heridas.

Estas fuentes y la agencia Sabanews.net, controlada por los rebeldes, indicaron que el bombardeo había alcanzado la vivienda de Mohammed Al Nakai.

Al Nakai explicó a un fotógrafo de la AFP que el ataque ocurrió durante una ceremonia de duelo en honor a su hermano y que su casa había quedado totalmente destruida.

"El misil impactó [en la casa] [...] retiramos a continuación cuatro cuerpos mientras que otros seguían en los escombros", dijo, y denunció una "agresión bárbara".

En un comunicado, Naciones Unidas dio cuenta de al menos seis mujeres y una niña muertas, en un ataque contra civiles "injustificable", en palabras de su enviado especial para Yemen, Ismail Uld Sheij Ahmed.

"Mujeres y niños principalmente está sometidos a un horrible sufrimiento en este conflicto brutal", lamentó el emisario de la organización, condenando este último ataque. "Esto tiene que acabar inmediatamente", advirtió.

El coordinador humanitario de ONU, Jamie McGoldrick, denunció por su parte los ataques contra civiles e instó a las partes implicadas en el conflicto a "volver a la mesa de negociaciones".

La guerra de Yemen enfrenta a los rebeldes hutíes, aliados de los simpatizantes del expresidente Ali Abdalá Saleh, y las fuerzas leales al presidente, Abd Rabo Mansur Hadi, apoyadas por la coalición árabe.

Esta coalición, que interviene desde marzo de 2015 en Yemen, ha sido acusada en varias ocasiones de cometer abusos que han costado la vida a civiles y ha prometido tomar medidas para evitar este tipo de incidentes.

Desde que la coalición se implicara en el conflicto, más de 7.400 personas han muerto y más de 40.000 han resultado heridas, gran parte de las cuales, civiles, en un contexto de grave crisis humanitaria.

- 'Errores' -

Por otro lado, Human Rights Watch (HRW) indicó el jueves que dos colegiales y un responsable escolar fallecieron el 10 de febrero en un bombardeo aéreo de la coalición árabe en el distrito de Nihm, cerca de Saná.

La oenegé volvió a instar a la coalición y a los rebeldes a "proteger mejor a los niños [de las consecuencias] de los combates".

En octubre, la coalición reconoció haber matado por error a más de 140 personas después de que se investigaran unos bombardeos aéreos del 8 de octubre contra una ceremonia de duelo en Saná.

En diciembre, también admitió haber cometido un "error" el 15 de agosto, en un bombardeo cerca de un hospital gestionado por Médicos Sin Fronteras (MSF) en una provincia del norte controlada por los rebeldes, donde murieron 19 personas, según la oenegé.

Además, la defensa antiaérea saudí interceptó el miércoles por la noche un misil lanzado por los hutíes contra la ciudad saudí de Jamis Mushait, que alberga una base aérea utilizada en las operaciones contra los hutíes, sin que se produjeran daños, informó la agencia oficial saudí SPA citando un comunicado de la coalición.

Por otro lado, 15 insurgentes murieron y 20 resultaron heridos en bombardeos de la coalición contra posiciones rebeldes al norte de la ciudad de Moca (oeste) el miércoles por la noche, según fuentes médicas y militares.

AFP