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El primer ministro británico, David Cameron (I), y el presidente estadounidense, Barack Obama, antes de una reunión de jefes de Estado y de Gobierno del Consejo del Atlántico Norte, en la cumbre de la OTAN en Varsovia, el 8 de julio de 2016

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El presidente estadounidense, Barack Obama, insistió este viernes en que el Brexit no dañará las relaciones transtlánticas, pero advirtió sobre un divorcio "conflictivo" del Reino Unido con la Unión Europea (UE), en un momento en que Occidente busca mostrarse unido frente a Rusia.

Washington siguió de cerca el proceso británico que terminó con la decisión de que el Reino Unido salga de la UE, abriendo el camino a un incierto e inédito proceso que Londres aún no activó, a pesar de las presiones de las capitales europeas.

En Varsovia, Obama aprovechó para enviar un claro mensaje a Londres y Bruselas para que avancen de manera amigable en el proceso de ruptura.

"Nadie tiene interés en negociaciones largas y conflictivas", dijo Obama en una rueda de prensa, reconociendo no obstante que la decisión de los electores británicos creó incertidumbre sobre la integración europea, así como sobre las relaciones de Estados Unidos con el Viejo Continente.

El Reino Unido, potencia nuclear y miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, es el mejor aliado de Estados Unidos en Europa, con quien mantiene una "relación especial".

Obama se declaró "confiado" en que la UE y Londres lograrán una "transición ordenada" y consideró que era "quizás el momento más importante para las relaciones transatlánticas desde el fin de la Guerra Fría".

- El Reino Unido 'no da la espalda' -

El primer ministro británico, David Cameron, que asiste como Obama a la última cumbre de la Alianza Atlántica de su mandato, aseguró que el Reino Unido no tendrá "un papel menor en el mundo" después del Brexit.

"No estamos dando la espalda a la OTAN", dijo el primer ministro. El Reino Unido es el mayor contribuyente de la Alianza en Europa.

Por su parte, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, volvió a insistir en que el Brexit cambiará inevitablemente los vínculos de Londres con la UE, "pero no la posición de liderazgo del Reino Unido dentro de la OTAN".

En Varsovia, los 28 líderes de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) reafirmaron su presencia en el este europeo, otrora bajo la influencia de Moscú.

La cumbre, que continuará el sábado, se celebra en la simbólica capital polaca, en donde en 1955 la Unión Soviética firmó el Pacto de Varsovia, para contrarrestar la creación años antes de la Alianza Atlántica.

Los 28 líderes ratificaron este viernes la mayor reforma a su defensa colectiva desde el fin de la Guerra Fría, en respuesta a la anexión de Crimea por en Rusia en 2014 y la desestabilización en Ucrania.

El plan de respuesta, esbozado por la OTAN en la cumbre de Gales en 2014, el 'Readiness Action Plan', alienta a los miembros de la Alianza a respetar un mínimo de gastos militares de 2% del PIB y cesar los recortes.

Para sosegar a los aliados que se independizaron de Moscú a principios de la década de 1990, la OTAN decidió reforzar su Fuerza de Respuesta (NRF, Nato Response Force) triplicando sus efectivos hasta 40.000 soldados y creando una "punta de lanza" ('Spearhead') de 5.000 hombres capaz de desplegarse en sólo días en cualquier foco de crisis.

Los mandatarios también avalaron oficialmente despliegues adicionales en Polonia y los tres países Bálticos.

Cuatro batallones adicionales (entre 600 y 1.000 soldados cada uno) serán desplegados sobre la base de una rotación en esos cuatro países que comparten frontera con Rusia. En Polonia, Obama confirmó el despliegue de 1.000 militares estadounidenses.

Esta decisión no tiene precedentes desde el fin de la Guerra Fría y el Acta Fundacional de 1997, que rige las relaciones OTAN-Rusia y establecía la reducción de las fuerzas convencionales en Europa y Rusia.

- Rusia 'no es una amenaza' -

La unidad con la que los aliados prepararon la cumbre pareció desteñir este viernes cuando llegó el presidente francés, François Hollande.

Hollande estimó que la OTAN no debe dictar el tipo de relaciones que debe tener Europa con Rusia, país al que consideró como un "socio". "Rusia no es un adversario, no es una amenaza", señaló.

Por su parte Moscú considera que la OTAN, que avanza sobre lo que eran sus 'satélites', es la que amenaza su seguridad. Pero reserva sus mayores advertencias al escudo antimisiles que desarrolla Estados Unidos en Europa.

Stoltenberg dijo que los líderes de la Alianza aprobaron poner bajo mando de la OTAN esta primera fase del escudo antimisiles declarada operacional, insistiendo que no estaba dirigido contra Rusia.

Estados Unidos sostiene que el escudo es para proteger su territorio y el de sus aliados de eventuales ataques con misiles balísticos de Irán y Corea del Norte.

Para Rusia está dirigido contra ella.

"Esta defensa antimisiles está hecha para proteger en relación a otras amenazas, no las que nos quieren hacer creer, [como una] viniendo de Rusia", dijo Hollande.

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