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Barack Obama habla junto a una sonriente Angela Merkel durante la rueda de prensa conjunta que ofrecieron este domingo 24 de abril en Hanóver, al norte de Alemania

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El presidente estadounidense, Barack Obama, de visita durante dos días en Hanóver, Alemania, instó este domingo a "seguir avanzando" en el tratado de libre comercio actualmente en negociación con la Unión Europea (UE), pese a las críticas generalizadas que despierta el acuerdo.

"Angela (Merkel) y yo estamos de acuerdo en decir que Estados Unidos y la Unión Europea necesitan seguir avanzando con la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (conocido como TTIP por sus siglas en inglés)", declaró Obama durante una rueda de prensa conjunta con la canciller alemana.

El salón industrial de Hanóver, el más importante del mundo y en el que este año Estados Unidos es el país invitado, ofrece a ambos mandatarios una buena vitrina para promover el acuerdo, que está levantando fuertes críticas, tanto por su contenido como por la opacidad con la que se está negociando.

"No espero que lleguemos a concluir la ratificación de un acuerdo para el final del año, pero preveo que terminemos la negociación del acuerdo (...) entonces, la gente podrá ver por qué es positivo para nuestros dos países", aseguró el presidente estadounidense.

Por su parte, Merkel consideró que el tratado era, "desde una perspectiva europea, de gran ayuda para permitir crecer la economía".

Obama llegó hacia las 13H00 locales (11H00 GMT) para inaugurar el salón industrial por la noche junto a la canciller alemana, antes de una cena con empresarios.

- Un cuestionamiento cada vez mayor -

Estados Unidos y la Unión Europa trabajan desde 2013 en este vasto acuerdo, del que comenzará una 13ª ronda de negociaciones la semana próxima en Nueva York.

El proyecto suscita un cuestionamiento cada vez mayor en la sociedad civil, como lo evidenció el desfile de varias decenas de miles de manifestantes en las calles de Hanóver el sábado.

Las negociaciones sobre el TTIP se encuentran atascadas por fuertes divergencias entre las dos partes, alimentadas por un escepticismo creciente de las opiniones tanto en Estados Unidos como en Europa. En Hanóver, decenas de miles de personas se manifestaron el sábado contra el megaproyecto.

Igualmente, en el seno del gobierno alemán, considerado uno de los principales defensores del proyecto en Europa, crece la impaciencia.

El acuerdo "fracasará" si no hay concesiones por parte de Washington, advirtió el domingo el ministro alemán de Economía, Sigmar Gabriel. El número dos del ejecutivo germano rechazó una vez más un texto que por el momento él resume en dos palabras: "Compre americano"

También Francia está oponiendo resistencia. De hecho, el presidente François Hollande se niega a hablar del TTIP en un encuentro organizado por Merkel en Hanóver en el que además de Hollande y Obama también estarán los dirigentes italiano y británico, según el semanario alemán Der Spiegel. La razón esgrimida: el tema es demasiado impopular en Francia.

El presidente estadounidense, de gira por Europa, reiteró el domingo sus advertencias a Reino Unido en materia comercial sobre una eventual salida de la UE. En caso de Brexit, Londres "no estará en posición de negociar algo con Estados Unidos más rápido que la UE", subrayó.

- Elogios a Merkel -

Más allá de las diferencias, la elección de Obama de viajar a Alemania una vez más, la quinta desde que está en el poder, evidencia el puesto que le otorga a la canciller Merkel, la dirigente europea a la que mejor conoce tras dos mandatos en la Casa Blanca.

"Ella encarna muchas de las cualidades que más admiro en un dirigente. Se guía al mismo tiempo por intereses y por valores", dijo en una entrevista con Bild, el diario más leído de Alemania.

Obama y Merkel mantienen, según sus colaboradores cercanos, una relación "cerebral sin igual". El diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung llegó a calificarlos de "almas gemelas".

La relación entre ambos líderes, sin embargo, ha sufrido varias crisis, desde el reproche de Washington a Berlín por su rigidez ideológica en materia de disciplina fiscal, hasta el escándalo de las escuchas de la agencia estadounidense de inteligencia a Merkel.

Aunque ambos dirigentes se acercaron al coincidir en su postura sobre Rusia en la crisis ucraniana, o en las negociaciones sobre el programa nuclear iraní.

Obama concluirá su gira europea el lunes en Hanóver con un esperado discurso sobre su visión de las relaciones transatlánticas.

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