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El expresidente de Perú Alejandro Toledo en Washington, el 17 de junio de 2016

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Perú espera que el expresidente Alejandro Toledo, buscado por supuestamente recibir sobornos de la constructora brasileña Odebrecht, sea detenido en Estados Unidos y no huya a otros países como Israel, que este domingo adelantó que no le permitirá entrar.

Las autoridades peruanas creen que Toledo está en la ciudad estadounidense de San Francisco y el ministro del Interior Carlos Basombrío confirmó que podría viajar a Israel, país del que su esposa Eliane Karp tiene la ciudadanía.

"Nosotros manejamos de muy buena fuente que está tratando de fugar a Israel y hemos alertado a Israel. Hemos recibido incluso (información de) en qué vuelo se iba a ir", dijo Basombrío a radio RPP.

Pero el gobierno israelí, a través del portavoz del Ministerio de Exteriores Emmanuel Nahshon, precisó que "Toledo será autorizado (a ingresar) en Israel únicamente cuando sus asuntos pendientes en Perú estén solucionados".

El vuelo 954 de la compañía United Airlines que cubría la ruta San Francisco-Tel Aviv y en el que las autoridades peruanas pensaron que Toledo podría viajar, aterrizó la noche del domingo en el aeropuerto de Ben Gurion sin el exmandatario a bordo.

"El expresidente peruano Alejandro Toledo no estaba en el avión que aterrizó en Ben Gurion desde San Francisco esta noche [por domingo]", escribió Nahshon en Twitter.

La justicia peruana emitió una orden de captura internacional y prisión preventiva de 18 meses para el expresidente, por recibir supuestamente 20 millones de dólares de Odebrecht para favorecerla con la construcción de la carretera interoceánica, que une Perú con Brasil.

Se le acusa de tráfico de influencias y lavado de activos.

Por ahora, Toledo puede salir de Estados Unidos sin problemas, ya que las autoridades todavía no han aprobado la orden de captura a la espera de documentos que sustenten su pedido, explicó el ministro Basombrío.

- Detención en EEUU -

Perú sospecha que Toledo, profesor visitante de la Universidad de Stanford, está en la ciudad californiana de San Francisco (oeste) y ofrece 30.000 dólares a quien ayude a capturarlo.

Interpol ha lanzado la alerta roja en 190 países pero, según detalló Basombrío, cada uno aplica esa orden de acuerdo a sus leyes.

"Las autoridades de Estados Unidos pidieron a la Fiscalía (peruana) la fundamentación de por qué un juez de Estados Unidos debería dar una orden para detener al expresidente. Ese pedido de captura se encuentra en 'stand by', a (la) espera de que se complete la información", precisó el ministro a la AFP.

Una fuente del Ministerio Público explicó a la AFP que, apenas se supo el viernes que Toledo podía estar en Estados Unidos, el fiscal del caso Hamilton Castro envió la solicitud de detención preventiva con fines de extradición al juzgado, que luego envió el requerimiento a Estados Unidos a través de la Cancillería.

Pero el Departamento de Estado reparó que faltaban algunas precisiones para que la solicitud sea aceptada y ejecutada por un tribunal estadounidense.

El juez Richard Concepción, que dispuso la orden de detención contra Toledo, deberá resolver ese nuevo requerimiento, según la fuente.

"La recomendación es que (Toledo) concurra al proceso, que venga al país y, junto con sus abogados, tomen las medidas que más les convengan", dijo el presidente del Poder Judicial, Duberlí Rodríguez.

El ministro Basombrío estimó que los nuevos documentos deberían estar listos a partir del lunes. Mientras tanto, reconoció que existe riesgo de fuga.

-Escándalo Odebrecht-

A sus 70 años, Toledo podría convertirse en el segundo expresidente peruano en ir a prisión en las últimas tres décadas por un caso de corrupción, después del autócrata Alberto Fujimori, de quien fue un férreo opositor a fines del año 2000.

El Congreso peruano le retiró sus beneficios de expresidente: conductor, automóvil y combustible. Su pensión como exgobernante se mantiene.

Odebrecht, involucrada en una trama de corrupción que ha afectado a varios países latinoamericanos, afirmó haber pagado 29 millones de dólares en Perú a cambio de obras públicas entre 2005-2014 durante los gobiernos de Toledo (2001-2006), Alan García (2006-2011) y Ollanta Humala (2011-2016).

Hasta ahora hay tres exfuncionarios del gobierno de García en prisión por supuestamente aceptar un soborno de 7 millones de dólares a cambio de favorecer a Odebrecht con la obra de la Línea 1 del Metro de Lima.

Humala y su esposa Nadine Heredia, quienes cuentan con restricciones para salir del país, están siendo investigados por lavado de activos por financiar presuntamente su campaña electoral con dinero procedente de Venezuela y de Brasil.

Según documentos de la Policía Federal de Brasil, Odebrecht entregó 3 millones de dólares para la campaña de Humala.

AFP