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La gente reacciona en Niza, luego del ataque que dejó decenas de muertos al estrellar un conductor su furgoneta contra la multitud reunida por la fiesta nacional francesa, el 14 de julio de 2016

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"Era un caos absoluto, la gente gritaba", contó un periodista de la AFP presente el jueves en el Paseo de los Ingleses en Niza cuando un camión embistió a la multitud causando al menos de 70 muertos.

Un camión blanco "se estrelló a toda velocidad contra las personas que empezaban a irse" del Paseo de los Ingleses donde habían acudido para ver los fuegos de artificio con los que se celebra la fiesta nacional que conmemora la toma de la Bastilla durante la Revolución Francesa, contó Robert Holloway.

Este lugar turístico ubicado en la costa del Mediterráneo estaba repleto de gente la noche del jueves. Tanto los residentes de la ciudad, como los veraneantes que se desplazan a la Costa Azul se habían congregado para ver los fuegos artificiales.

El fiscal, Jean-Michel Prêtre, dijo que el camión circuló durante dos kilómetros en medio de la multitud, arrollando a los paseantes.

"El camión pasó justo al lado mio y sólo tuve unos pocos segundos para ponerme a salvo", contó el periodista, todavía muy conmocionado por el incidente.

"Salté hacia un lado" para evitar al camión, indicó.

"Los restos volaban por todos lados e incluso tuve que protegerme la cara", agregó.

Después, todo "era un caos absoluto". "La gente gritaba", recordó el periodista y apuntó que "un camión de este tamaño que efectúa una trayectoria en línea recta", parece ser "un acto deliberado".

Menos de una hora después del incidente, la prefectura de los Alpes Marítimos pidió a la población que permaneciera en sus domicilios.

En el centro de Niza se estableció un importante dispositivo de seguridad, con numerosas ambulancias, agentes del orden y militares desplegados.

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