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El expresidente francés Nicolas Sarkozy (D) y su principal rival en las elecciones primarias del partido Los Republicanos, Alain Juppé, se saludan durante el primer debate televisado, el 13 de octubre de 2016 en La Plaine-Saint-Denis

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El expresidente francés Nicolas Sarkozy y su principal rival en las elecciones primarias del partido Los Republicanos (derecha), Alain Juppé, sacaron a relucir sus respectivos sinsabores judiciales durante el primer debate televisado entre los aspirantes a representar a la formación en las presidenciales de 2017.

Seis hombres y una mujer participaron en el debate, organizado por TF1, la principal cadena de televisión privada de Francia, a seis semanas de la primera vuelta de estas primarias prevista el 20 de noviembre. La segunda vuelta será el 27 de noviembre.

"Hoy en día, los franceses tienen la decisión en su papeleta de voto. Si consideran que mi falta me descalifica, no me elegirán", declaró Alain Juppé, gran favorito en los sondeos. El ex primer ministro fue condenado en 2004 a un año de inelegibilidad por un asunto de empleos ficticios.

Por su parte, Nicolas Sarkozy afirmó que su "historial judicial, tras 37 años de vida política, [estaba] virgen. Nunca he sido condenado", destacó. Sin embargo, el expresidente está siendo investigado (inculpado) en dos casos por corrupción y tráfico de influencias y por financiación ilegal de su campaña presidencial de 2012.

"¿Cree usted que si yo tuviera algo, lo que fuera, que reprocharme, me lanzaría en esta campaña?, declaró, desafiante, Sarkozy.

Otros candidatos a las primarias mencionaron la necesaria "ejemplaridad" y "honestidad" de los candidatos a la presidencia.

Sarkozy recibió la mayor parte de las críticas de sus competidores, mientras que Juppé se mantuvo discreto, explicando sus propuestas y dejando que los otros candidatos atacaran al ex jefe del Estado.

Y todos consideraron que el tema de la identidad, central en la campaña derechista de Sarkozy, no es prioritario para los franceses, más preocupados por el paro, que afecta a un 10%de la población, la lucha antiterrorista tras los atentados yihadistas, que han dejado 238 muertos desde 2015, y la inmigración, muy por delante de la identidad (4%).

Jean-François Copé, ex ministro del Presupuesto de Nicolas Sarkozy (2007-2012), culpó a Sarkozy desde el primer segundo de no haber realizado la "ruptura" que prometió durante su campaña en 2007.

"Gobernamos juntos", le recordó con frialdad Sarkozy, quien prometió una alternancia "enérgica, inmediata y concreta".

Sin embargo, Bruno Le Maire, su antiguo ministro de Agricultura, declaró, mirando a cámara: "Si ustedes quieren que todo siga como antes, lo tienen todo en este plató", al tiempo que se presentaba como el candidato de la "renovación".

El formato del debate, fruto de detalladas negociaciones, preveía un minuto para responder a cada pregunta y 30 segundos para replicar a las afirmaciones de los rivales.

El ganador de estas primarias tiene grandes posibilidades de ser el futuro presidente.

Los últimos sondeos electorales dan cuenta de un derrumbe de la izquierda en las intenciones de voto para la primera vuelta de la elección presidencial y una victoria del candidato de la derecha frente a Marine Le Pen, la candidata de la extrema derecha, en la segunda vuelta.

Hasta el momento, Alain Juppé, de 71 años, encabeza los sondeos gracias a una campaña ponderada y a una imagen de unificador, apreciada por la derecha moderada, el centro e, incluso, una parte de la izquierda.

Juppé, alcalde de la ciudad de Burdeos, tiene una imagen positiva entre la mayoría de los votantes de la derecha y el centro (75%) y en el conjunto de los franceses (55%), muy por delante de Nicolas Sarkozy, de 61 años, según un sondeo publicado el miércoles.

Sarkozy, autoproclamado candidato "del pueblo" contra "las élites bienpensantes", que optó por una campaña derechista, obtiene tan solo 55% de opiniones favorables en su propio campo y apenas 28% en el conjunto de la población.

En el debate participaron dos ex ministros cuadragenarios, Bruno Le Maire y Nathalie Kosciusko-Morizet, el ex primer ministro de Sarkozy, el liberal François Fillon,

La campaña prevé dos debates más antes de la primera vuelta, el 3 y 17 de noviembre, y un debate entre los finalistas el 24 de noviembre, tres días antes de la segunda vuelta.

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AFP