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Un soldado jordano escanea a un refugiado sirio antes de que cruce la frontera en Hadalat el 4 de mayo de 2016

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La explosión de un coche bomba se saldó este martes con por lo menos seis soldados muertos en la frontera con Siria, una zona desértica donde se hacinan decenas de miles de refugiados sirios que huyen de la guerra.

El ataque acentúa el miedo de que los yihadistas logren infiltrarse en Jordania desde Siria, donde el reino participa desde 2014 en la coalición internacional contra el grupo Estado Islámico (EI) liderada por Estados Unidos.

Según un breve comunicado del ejército, el coche bomba estalló a las 05H30 (02H30 GMT) en la región de Rukban (noreste), causando "muertos y heridos" en las filas de los guardias fronterizos. No especifica el número de víctimas, pero asegura haber destruido vehículos "enemigos" en la frontera.

Una fuente de los servicios de seguridad precisó más tarde a la AFP que, según un "balance provisional", seis soldados murieron en el ataque y otros 14 resultaron heridos.

- Segundo atentado en dos semanas -

"Los terroristas atacan de nuevo, esta vez contra nuestros guardias fronterizos (...) Este mal, lo venceremos", escribió el ministro de Relaciones Exteriores jordano, Naser Judeh, en su cuenta de Twitter.

El atentado se produjo dos semanas después de un ataque contra una oficina de los servicios de inteligencia cercano a Amán, que dejó cinco muertos.

Hasta ahora, Jordania se había librado, relativamente, de la violencia que arrecia en Irak y Siria, dos países vecinos.

Ningún grupo ha reivindicado el atentado de este martes, cometido en una zona desértica en la que viven 60.000 sirios que piden refugio en Jordania, según el recuento de los guardias fronterizos publicado en mayo.

El representante en Jordania del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), Andrew Harper, declaró a la AFP que no se tiene constancia de víctimas entre los solicitantes de asilo sirios.

ACNUR lleva meses pidiendo a las autoridades jordanas que "dejen de bloquear a la gente en las zonas fronterizas apartadas durante meses" y las "traslade rápidamente a los centros de tránsito".

Pero Amán alega "motivos de seguridad". La acogida es lenta -aduce- por miedo a que haya yihadistas del EI entre los refugiados.

Casi 2.000 sirios mezclados entre los refugiados son sospechosos de colaboración con el EI, advirtió en mayo el jefe de los guardias fronterizos, el general Saber Al Mahayra. Algunos llevaban armas y municiones.

Jordania acoge a más de 600.000 refugiados sirios, según las cifras de la ONU, y 1,4 millones, según las autoridades.

Durante los dos primeros años de la guerra en Siria, desatada en 2011, había 45 pasos fronterizos abiertos a lo largo de los 378 kilómetros de frontera que separan Jordania de Siria. Quedan cinco, tres de ellos reservados a los heridos.

La guerra en Siria ha causado más de 280.000 muertos y obligado a huir a la mitad de la población.

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